Un premio Nobel decide boicotear a las revistas top (Nature, Science y Cell)

Dibujo20131209 randy schekman - nobel prize medicine 2013 - uc berkeley

Randy Schekman (Univ. California en Berkeley), Premio Nobel de Fisiología y Medicina 2013, tiene 65 años y es coautor de 10 artículos en Nature, 12 en Science, 26 en Cell y 47 en PNAS (por cierto, fue editor principal de PNAS entre 2006 y 2011). Sus 339 artículos en revistas con índice de impacto le permiten atesorar un índice-h de 94. Schekman ha dicho que su laboratorio dejará de enviar artículos a las revistas como Nature, Science y Cell.

¿Y qué? Schekman es el editor principal de la revista científica online de acceso abierto eLife [http://www.elifesciences.org/] y pretende que esta revista compita contra Nature, Science y Cell. ¿Un iluso? Quizás. Nos lo contó Ian Sample, “Nobel winner declares boycott of top science journals,” The Guardian, 09 Dec 2013, y el propio Randy Schekman, “How journals like Nature, Cell and Science are damaging science,” The Guardian 09 Dec 2013; en español puedes leer “Nunca más publicaré en Nature o Science,” El Mundo, 10 Dec 2013.

Según Schekman, las revistas top priman el impacto a la calidad, el eco mediático al progreso de la ciencia y generan modas que distorsionan las líneas de investigación relevantes. Por supuesto, admite que no publicar en estas revistas puede suponer un problema para muchos científicos jóvenes, limitando su acceso a fondos y proyectos. Pero su alegato busca prosélitos. Lo tiene difícil.

La mecha que ha encendido la decisión de Schekman, sugiere Ian Sample en The Guardian, es el “soborno” que la Academia de Ciencias de China promociona en su país, incentivando a los autores a publicar en revistas top con “premios” en metálico de hasta 30.000 dólares (18.000 €), que duplican el sueldo de los agraciados. Esta política ha llevado a la aparición de empresas que venden ser coautor de artículos, mercantilizando la ciencia (si es que no estaba ya mercantilizada).

Encendida su voz, Schekman aprovecha para criticar a Nature, Science y Cell por restringir el número de trabajos que aceptan con el único de objetivo de incrementar su índice de impacto. Esta “influencia tóxica” en la ciencia “distorsiona” la labor de muchos científicos. Quizás habla en carne propia.

¿Qué opinan en su laboratorio en Berkeley? Daniel Sirkis, postdoc en el laboratorio de Schekman, está de acuerdo con su jefe (como no). Sebastian Springer, bioquímico que trabajó con Schekman, también está de acuerdo, aunque opina que no hay un sistema mejor que el actual. El sistema no es meritocrático, pues los mejores trabajos no son publicados en las mejores revistas. Pero no tiene claro que la solución sean revistas como eLife.

La mayoría de los científicos en activo se apuntarán a la callada por respuesta. Todos sabemos que los editores de las revistas de alto índice de impacto no son científicos en activo, sino periodistas científicos. Su hincapié es la novedad en lugar de la calidad y la solidez del trabajo científico.

Philip Campbell, editor principal de Nature, dice que su revista trabaja para la comunidad científica desde hace más de 140 años y “selecciona los artículos publicados en base sólo a su importancia científica; el índice de impacto o la cobertura mediática no son factores que influyan en las decisiones de los editores de Nature; de hecho, no pueden influir, pues son factores impredecibles.” Como es obvio, ni él mismo se cree lo que dice.

Monica Bradford, directora ejecutivo de Science, dice que “su equipo editorial se dedicada a asegurar una revisión por pares minuciosa y profesional” (aunque los revisores no cobren un euro). “La tasa de aceptación en Science sólo refleja el alcance y la misión de esta revista.” De nuevo, palabras políticamente correctas. Cómo les gusta hablar de su misión… cuando no es otra que la rentabilidad.

Al recibir un Premio Nobel tienes tres opciones: (1) seguir investigando como si nada (el jaleo mediático pasará en unos meses), (2) cambiar de tema de forma radical para buscar un segundo Premio Nobel (sólo te lo puedes permitir si tienes menos de 50 años), o (3) reconocer que ya estás viejo para más jaleo y ponerte a buscar algún asunto que te permita ser una mosca cojonera.

La verdad es que el sistema de publicaciones científicas actual está repleto de mierda, pero el cambio a un nuevo sistema será lento, pues hay muchos intereses económicos por medio. Por fortuna, la empresa científica progresa viento en popa a pesar de las tormentas que la azotan.

PS: Ivan Oransky, “Cell, Nature, Science boycott: What was Randy Schekman’s tenure at PNAS like?,” Retraction Watch, 11 Dec 2013, compara el número de artículos retractados y el índice de retracción en las cuatro revistas top mencionadas en este entrada durante la época en la que Schekman fue editor principal de una de ellas, PNAS, es decir, entre 2006 y 2011.

Dibujo20131211 retraction index for pnas compared to nature science cell during schekmans era - retraction watch

Como muestra esta tabla en dicho lustro, PNAS retractó 23 artículos, cuando Science, Nature y Cell juntas retractaron 28 artículos. Más allá de estas cuatro revistas, durante ese lustro se retractaron unos 1300 artículos (en las revistas científicas de las que tiene constancia la web Retraction Watch). En dicho blog le echan en cara a Schekman que mientras fue editor de PNAS era muy reacio a retractar artículos y a publicar notas (o cartas al editor) con críticas a artículos que merecían ser retractados (algunos de los cuales lo fueron cuando él dejó su puesto). Como es obvio son casos aislados y no hay que darles demasiada importancia. Pero lo que queda claro es que con un premio Nobel bajo el brazo uno puede permitirse ciertas cosas…


7 Comentarios

Participa Suscríbete

Carlos Casanueva

“Al recibir un Premio Nobel tienes tres opciones: (1) … (2)… (3) reconocer que ya estás viejo para más jaleo y ponerte a buscar algún asunto que te permita ser una mosca cojonera.”

Pues yo creo que hay una cuarta opción, o al menos la tercera opción tiene una acepción escondida: buscar llevarse el mérito de algo que no requiera mucho trabajo ni sacrificio.

Este hombre, después de sus decenas de artículos en las top, reniega de ellas después de beneficiarse de sus ventajas, cuando ya no las necesita. Eso es de una hipocresía increible. Ya hay gente que está cambiando el sistema, pero son precisamente los jóvenes que se están arriesgando ahora a mandar a revistas con políticas Open Access los que se llevarán el mérito, no usted, vieja gloria.

Daniel Manzano

Bueno, eso es matizable.

En mi opinión una crítica a un sistema es más sólida si viene de alguien que lo conoce. En este caso, además, este es un tipo que puede publicar en Nature, Science y donde quiera. Yo puedo ponerme muy digno y decir que no voy a publicar en esas revistas por los motivos que sean, pero lo cierto es que a día de hoy no publico porque no puedo. Lo que tiene mérito es poder y no hacerlo.

Muchos jóvenes publicamos en OpenAcces, pero habrá que ver cuántos de esos artículos tenían una remota posibilidad de publicarse den Nature. Dudo que mucha gente joven rechace publicar ahí, ya que su carrera depende mucho de eso.

Ana PCAna PC

estoy de acuerdo con Carlos Casanueva, y más cuando él quiere que su revista eLife sea el nuevo Nature/Cell

Emilio MolinaEmilio Molina

Anda, y yo que pensaba que la pasta que se dejaba la peña al publicar y suscribirse iba principalmente para costear las revisiones por pares… si resulta que no cobran, hay alguien por ahí que se está fabricando una catedral de oro puro.

Después de leer a Roberto todavía se me cae más el alma a los pies. Parece que está todo podrido por todas partes. A ver si emerge algo bueno de tanto caos…

fuentedelaeternajuventud

Por cierto, Randy Schekman y Ben Goldacre participan en una tertulia por Twitter para hablar del mundo esté de las publicaciones científicas, etc.

“Since the Nobel Prize ceremony in December, eLife Editor-in-chief Randy Schekman has put some of the most important issues in scientific research under the spotlight, including research assessment and the pressure to publish. It’s high time that things began to change. Another individual who’s been pressing for change and openness in science is Ben Goldacre, campaigner and best-selling author of Bad Pharma and Bad Science.

This Friday, Randy and Ben will speak together for the first time about key issues relevant to the future of science.

They’re hosting a live Twitter chat Friday at 5pm GMT (12pm Eastern).You can join in. If you don’t already, follow eLife on Twitter now, and meet us there on Friday.

Watch for #benandrandy.”

Deja un comentario

Tu email nunca será mostrado o compartido. No olvides rellenar los campos obligatorios.

Obligatorio
Obligatorio
Obligatorio

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>