Mi opinión sobre el “Cosmos” de Neil deGrasse Tyson

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No me ha gustado el primer episodio del nuevo “Cosmos: A Spacetime Odyssey”. Quizás esperaba más. Me ha decepcionado por muchas cosas. Lo único que me ha gustado ha sido el final, muy emotivo. El primer episodio del Cosmos de Sagan, emitido en 1980, era más personal, más poético. Sagan imitaba el estilo de Jacob Bronowski en “El Ascenso del Hombre” y lo bordaba. Su juventud, su frescura, reforzada por el estilo poético, filosófico, de Bronowski formaban un cóctel muy difícil de superar. Imitarle no era buena idea. Alguien debe haber aconsejado mal a Neil deGrasse.

Yo esperaba ver la chispa de Neil deGrasse Tyson, su carisma, su humor, su manera de llenar la pantalla en todas las ocasiones. La magia de Neil deGrasse es su toque de ironía, su mente ágil de respuesta fácil, su autenticidad. Neil deGrasse siempre se sale del guión, no sabe leer un guión. Por desgracia, está ausente en el nuevo Cosmos. Neil deGrasse parece imitar a Morgan Freeman, pero le sale fatal. El guión mata al divulgador que todos admiramos.

Yo confío que en los próximos episodios se sienta más cómodo y muestre su toque mágico, ese toque que sólo él puede darle a la divulgación de la astronomía. Si no lo logra, el nuevo Cosmos será un Cosmos sin alma. Un fracaso, si el objetivo es divulgar para los más jóvenes. El público al que la cadena Fox dice que va dirigido quiere ver la chispa de Tyson.

Dibujo20140410 future earth - cosmos - neil degrasse tyson

Sagan era el guía del espectador, que le acompañaba por un universo desconocido entonces para la mayoría de los telespectadores. Hoy en día, las imágenes del telescopio espacial Hubble son conocidas por todos. Las campañas de promoción de las ciencias del espacio de la NASA y de la ESA están en la mente de todos los jóvenes. Para sorprenderles hay que ir más lejos. Hay que hacer televisión de calidad. Y hay que aprovechar la genialidad de Tyson.

Hay muchas cosas en el nuevo Cosmos que me han decepcionado. La referencia a la tensión entre ciencia y religión sobra. La quema en la hoguera de Giordano Bruno por parte de la Inquisición, ¿qué aporta? Hay cosas mucho más interesantes que contar. Los guionistas han pecado de torpes. Y no hablemos del estilo de la animación, desagradable a más no poder.

La serie Cosmos original brillaba por sus efectos visuales, que ahora nos parecen pobres y de serie B. Sin embargo, los efectos visuales de la nueva Cosmos son de traca. Penosos. ¡Cómo es posible hacerlo tan mal! Hay infinidad de vídeos de animación hechos para la divulgación de los descubrimientos de la NASA que están mucho mejor. Algunos jóvenes pensarán que la nueva Cosmos tiene un estilo vintage. Quizás a algún joven le guste. Pero, en mi opinión, a la mayoría de ellos les parecerá una serie documental visualmente muy pobre. ¡Qué pena!

¿Por qué aparecen especulaciones pseudocientíficas? Quizás buscan imitar a la serie que presentaba Morgan Freeman de cuyo título no quiero acordarme. De vergüenza.

En resumen, si el objetivo del nuevo Cosmos es atraer a los jóvenes hacia la astronomía y las ciencias del espacio, lo han hecho fatal. Confío, deseo, sueño que en los próximos capítulos mejorará. Pero se han cuidado tan poco los detalles, que “Cosmos: Una Odisea del Espaciotiempo” no parece una superproducción de la Fox. Le falta espectáculo, le falta corazón, le falta pasión. ¡Qué pena! Con un público ganado de cientos de millones de espectadores en todo el mundo, la memoria de Sagan merecía un poco más de respeto.

105 comentarios

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Agustin Agustin

A mi me parece genial como esta llevada la serie. Y las animaciones de planetas galaxias estrellas son geniales. Las animaciones de personajes históricos son 2d para ser más simples y dar un mensaje directo.

Tobias varela Tobias varela

si yo solo tengo 13 y me encanto cosmos por la animación convincente y por el relato de los grandes científicos y por cierto el que me explico como es el átomo gracias a eso pase mi examen

Ricardo Ricardo

A mi me agradó esta serie, en el inglés original y también en sus versiones en español (castellano y latino). La referencia a la tensión entre religión y ciencia (mejor dicho, al freno que imponen todas las formas religiosas/místicas al avance humano) es sumamente oportuna en momentos de grosero integrismo cristiano-judío-musulmán en que vivimos; y en esto sigue a Sagan, me parece.

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