Ciencia para todos T02E19: Qué sabemos del coronavirus chino

Por Francisco R. Villatoro, el 30 enero, 2020. Categoría(s): Ciencia • Medicina • Noticias • Podcast Ciencia para Todos (SER) • Recomendación • Science • Virología

Te recomiendo escuchar el podcast del episodio T02E19, “¿Qué sabemos del coronavirus de Wuhan?”, 30 ene 2020 [10:24 min], del programa de radio “Ciencia para todos”, en el que participo junto a Enrique Viguera (Universidad de Málaga), coordinador de Encuentros con la Ciencia. Esta sección semanal del programa “Hoy por Hoy Málaga” presentado por Isabel Ladrón de Guevara, se emite todos los jueves en la Cadena SER Málaga (102.4 FM) entre las 13:00 y 14:00 horas (no tiene hora fija de emisión en directo, pero suele ser entre las 13:05 y las 13:15).

Escucha «¿Qué sabemos del coronavirus de Wuhan?» en Play SER.

Isabel: “Hoy toca hablar del coronavirus chino, tras la llegada ayer de los 40 integrantes de la expedición del equipo de fútbol de Wuhan, China, y tras haberse agotado en las farmacias de Málaga las mascarillas con filtro que protegen contra contagios de virus. Enrique, ¿qué sabemos sobre el inicio de esta epidemia en China?”

Enrique: “Los estudios clínicos indican que los primeros casos de infección se detectaron el pasado 29 de diciembre de 2019 y que cursa con una etiología similar a una neumonía, parecida al síndrome respiratorio agudo grave (SARS) que provocó una epidemia en 2002. En un tiempo récord se ha conseguido leer la información del genoma del coronavirus 2019-nCoV. Todo indica que es un virus de aparición reciente, parecido en un 85% a un coronavirus de murciélago y aunque menos, también parecido al coronavirus que provocó el SARS”.

“Precisamente el análisis de los 27 genomas del virus procedentes de diferentes aislados humanos indican una variabilidad muy pequeña y por eso se estima que el brote es relativamente reciente, ocurrió sobre finales de noviembre a principios de diciembre de 2019. Los datos que conocemos apuntan a un único origen del brote y una rápida expansión a partir de aquí”.

Isabel: “Hoy tenemos en nuestros estudios a la profesora Ana Grande Pérez, del área de Genética de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Málaga y experta en evolución de virus. Ana, ¿cómo puede pasar un virus de animales a humanos?”.

Ana: Nos habla de virus emergentes y de la zoonosis, la transmisión de forma natural de animales al ser humano. Estas enfermedades pueden ser causadas por virus y otros patógenos. También nos cuenta que este virus infecta las vías respiratorias y causa síntomas que van desde un cuadro leve (tos seca, fiebre…) a insuficiencia respiratoria aguda y neumonías potencialmente mortales.

Enrique: “La epidemia se inició con un primer contagio en el mercado de Huanan de la ciudad de Wuhan, en la provincia china de Hubei. Esta ciudad con unos 11 millones de habitantes se encuentra en el centro de China. El mercado origen del brote se cerró el 1 de enero. A día y con los datos proporcionados por las autoridades chinas estiman casi 8000 casos confirmados, más de 12000 sospechosos, más de 170 fallecidos y unos 130 curados. Fuera de China solo se han reportado 85 casos en 17 países”.

“Las buenas noticias son que desde el 13 de enero está disponible un protocolo para detectar el virus 2019-nCoV mediante RT-PCR (la reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa, una variante de la PCR común), lo que permite de esta forma identificar a individuos portadores asintomáticos”.

Isabel: Las matemáticas ayudan a saber cómo se controla una epidemia. Francis, ¿qué sabemos sobre la epidemia del coronavirus chino?

Francis: El primer modelo matemático para describir el avance de una determinada enfermedad se llama modelo SIR y se desarrolló en 1927 por los escoceses W. O. Kermack y A. G. McKendrick. Se llama SIR porque divide a la población en 3 grupos: en el grupo S metemos a las personas susceptibles de enfermar, en el grupo I metemos a las personas que están ya infectadas, y en el grupo R aquellas que están recuperadas (que ya han pasado la enfermedad y no pueden volver a contagiarla) y los que ya han fallecido (y por ello no pueden volver a contagiarla).

Usando estas ecuaciones se puede estimar el número de reproducción básico R0, que indica, en media, cuántas personas susceptibles puede contagiar cada persona infectada mientras dure su enfermedad y antes de que se recupere. Este número depende de muchos factores (virulencia del agente, medidas de cuarentena tomadas, etc.). Las ecuaciones del modelo SIR nos permiten deducir que habrá epidemia solo si S(0), el porcentaje de personas susceptibles en el momento que empieza la infección es superior a 1/R0. Si tenemos un R0=2, por ejemplo, evitaremos la epidemia si el porcentaje de personas susceptibles es igual o inferior a 1/2, esto es, al 50%.

Ayer mismo se publicó un artículo que analizaba los primeros 425 casos confirmados. La mediana de la edad es de 59 años. La mayoría de los fallecimientos son mayores de 65 años con problemas de salud anteriores. El periodo de incubación se estima en 5.2 días (95% entre 4.1 y 7.0), luego si tras 12.5 días no hay síntomas de la enfermedad, ésta se puede descartar con seguridad. Ahora mismo estamos en la fase de crecimiento exponencial de la epidemia, con una duplicación de los enfermos cada 7.4 días;

El número reproductivo básico es estima en 2.2 (95%, de 1.4 a 3.9), mucho más bajo del que se estimó en un primer momento, cercano a 4. Hay que recordar que esto no significa que cada enfermo contagiará a dos personas, ya que el patrón de transmisión puede ser muy variable, con algunas personas con facilidad para infectar a otras y otras que no transmiten la enfermedad. Si se toman las medidas de control adecuadas, se puede reducir mucho la población de susceptibles y con ello la propagación de la epidemia.

Isabel: “Ana, ¿qué caracteriza a este coronavirus respecto a otros virus?”

Ana: Nos comenta que los síntomas son parecidos a la de una gripe, salvo que también cursa con neumonía (una bronquitis muy fuerte). Hay muchos otros virus que afectan ahora a la población con síntomas parecidos. Si lo comparamos con el coronavirus del SARS en 2002, la epidemia fue muy similar en sus detalles. De murciélagos pasó a las civetas y de ellas a humanos en un mercado.

Francis: “Ana, la investigación en vacunas y tratamientos que se inició con la epidemia de SARS, ¿puede ser útil para acelerar su aplicación al nuevo coronavirus?”

Ana: Nos comenta que así es. Ya se ha cultivado el virus (científicos de Australia) y luego hay que desarrollar la vacuna (hay varios tipos). Puede llevar meses lograrlo, pero

Isabel: “Otro punto importante es el modo de transmisión… hemos visto que se han agotado las mascarillas en China, e incluso en Málaga, lo cual sugiere que se transmiten por el aire…”

Ana: El virus se puede contagiar en los aerosoles que emitimos cuando estornudamos si están en un radio muy cercano. O cuando nuestro estornudo llega a nuestras manos y tocamos a otras personas. Se recomienda lavarse las manos muy a menudo y sobre todo estornudar hacia el codo, o con pañuelo desechable, lavándonos las manos después.

Enrique: Hay que destacar el papel del personal clínico y sanitario que está lidiando con esta epidemia. Además, destaca los investigadores que están trabajando desde hace muchos años para el desarrollo de sistemas de detección temprana y de vacunas; ahora cuando llega la epidemia es cuando nos damos cuenta de la importancia de la labor de estos investigadores.

Isabel: Coda y cierre.



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