El origen del SARS-CoV-2 en el mercado de animales vivos de Huanan en Wuhan (China)

Por Francisco R. Villatoro, el 1 agosto, 2022. Categoría(s): Ciencia • Medicina • Noticias • Science • Virología ✎ 7

El 1 de enero de 2020 se clausuró el mercado de animales vivos de Huanan, en Wuhan, China, y se procedió a su rápida desinfección; se tomaron muestras de diferentes superficies y de muchos animales, que luego fueron incinerados. Se encontraron rastros de coronavirus SARS-CoV-2 en muchas superficies, pero en ninguno de los animales. Hoy sabemos que la toma de muestras fue incompleta, heterogénea y sesgada hacia los puestos de trabajadores hospitalizados; un trazado de contactos riguroso, que hubiera retrasado la desinfección unas semanas, habría permitido una toma de muestras que podría haber identificado el animal intermediario de esta zoonosis. El Gobierno de China pretendió salvar vidas humanas con una desinfección urgente en lugar de realizar la labor que la ciencia reclama ahora. Nadie puede reprocharles nada, pero en la situación actual todo apunta a que nunca sabremos cuál fue el animal intermediario. Nunca. Esta es mi rotunda conclusión tras la lectura de dos artículos publicados en la revista Science. Uno concluye que el epicentro de la infección fue el mercado de Huanan; el otro concluye que hubo dos zoonosis independientes con los linajes filogenéticas 19A y 19B, la 19B asociada a dicho mercado.

Se dispone de 787 genomas completos de SARS-CoV-2 secuenciados antes del 14 de febrero de 2020, tanto de los linajes 19B como 19A. Estos dos linajes se diferencian en dos mutaciones, C8782T and T28144C (el linaje 19B tiene C/T y el 19A tiene T/C en las posiciones 8782/28144). Se han observado 20 genomas de coronavirus con mutaciones C/C y T/T antes del 14 de febrero de 2020, pero toda la evidencia filogenética apunta a que son resultado de mutaciones de los linajes 19B o 19A. La hipótesis del reloj molecular permite estimar la fecha de la primera zoonosis. Se estima que para el linaje 19B ocurrió alrededor del día 18 de noviembre de 2019 (siendo entre el 23 octubre y el 8 de diciembre el intervalo de mayor densidad de probabilidad (HPD) al 95 % en el análisis bayesiano realizado). Para el linaje 19A se estima que una zoonosis independiente ocurrió el 25 de noviembre de 2019 (entre el 29 octubre y el 14 de diciembre al 95 % HPD). El linaje 19B está más distanciado de los sarbecovirus (coronavirus de tipo SARS) de los murciélagos del género Rhinolophus que el linaje 19A, sin embargo, nadie sabe por qué la zoonosis con el linaje 19B ocurrió antes, acabando como el predominante durante la primera fase de la pandemia.

Los dos nuevos artículos no resuelven de forma definitiva el problema del origen del SARS-CoV-2. Sin embargo, nos demuestran todo lo que se puede hacer con toda la información disponible. Más aún, no hay indicios de que se pueda llegar más allá en el futuro. La descripción detallada de los sucesos ocurridos durante la zoonosis en el mercado de Huanan son, y lo serán siempre, imposibles de reconstruir en detalle. Los artículos son Michael Worobey, Joshua I. Levy, …, Kristian G. Andersen, «The Huanan Seafood Wholesale Market in Wuhan was the early epicenter of the COVID-19 pandemic,» Science, 26 Jul 2022, doi: https://doi.org/10.1126/science.abp8715; y Jonathan E. Pekar, Andrew Magee, …, Joel O. Wertheim, «The molecular epidemiology of multiple zoonotic origins of SARS-CoV-2,» Science, 26 Jul 2022, doi: https://doi.org/10.1126/science.abp8337.

Los primeros casos de COVID-19 se documentaron gracias a las hospitalizaciones en diciembre de 2019; se ignoran todos los casos leves o asintomáticos. La evidencia que presentan los dos artículos en Science apunta a que la zoonosis en el mercado de Huanan ocurrió durante noviembre de 2019. El 2 de enero de 2020 ya había 41 personas hospitalizadas con una neumonía desconocida; de las que 27, un 66 %, tenían un contacto directo con el mercado de Huanan. El informe de 2021 de la OMS sobre el origen del coronavirus identificó 174 de los primeros casos en la provincia de Hubei durante diciembre de 2019; de ellos 164 eran residentes en Wuhan. Solo se ha podido geolocalizar 155 casos de los 174, a los que se ha aplicado un análisis epidemiológico de estimación de la densidad; el mercado de Huanan se encuentra dentro del contorno del 1 % de densidad alrededor del máximo de densidad (parte izquierda de la figura). Incluso cuando se estiman los contornos de densidad usado los 120 casos que no tienen relación directa con el mercado resulta que este se encuentra dentro del contorno del 1 % de densidad del correspondiente máximo (parte derecha de la figura). Además, en ambos casos, los contornos con el 50 % de densidad se encuentran en la orilla oeste del río Yangtze. Por cierto, el Instituto de Virología de Wuhan se encuentra en la orilla este del río Yangtze, a unos 15 kilómetros de distancia del mercado.

Hay dos linajes del SARS-CoV-2 que circularon de forma simultánea por Wuhan durante diciembre de 2019. En aquel momento se secuenciaban muy pocas muestras del coronavirus, con lo que se dispone de muy pocas secuencias genómicas completas que estén geolocalizadas. Todas las 11 muestras del linaje 19B que están geolocalizadas están asociadas al entorno del mercado de Huanan (su centroide está a menos de 1.95 km del mercado, más próximo de lo esperado con p = 0.026). Las dos muestras del linaje 19A que están geolocalizadas también están relacionadas con el mercado; una es de una persona alojada en un hotel, aunque no se sabe cuál, pero hay 20 hoteles a menos de 500 metros del mercado y se estima que debe ser un hotel a menos de 2.31 km del mercado.

Fuente: Worobey and Holmes et al., NPR (2022).

El mercado de Huanan era uno de los cuatro mercados de Wuhan donde se vendían animales vivos, tanto de granjas como capturados en estado salvaje. Hay múltiples fotos de jaulas con animales vivos en dicho mercado publicadas en redes sociales. Recomiendo el espeluznante relato en primera persona del paso por este mercado de Sonia Shah en su libro «Pandemia» (reseñado en LCMF, 30 Nov 2020). Según el artículo de Worobey et al. en Science, los animales intermediarios más plausibles son el zorro común (Vulpes vulpes), el tejón porcino (Arctonyx albogularis) y el mapache común (Nyctereutes procyonoides), que se sabe con seguridad que se vendían en el mercado de Huanan, al menos hasta noviembre de 2019. Por desgracia, ninguna de las muestras de animales recogidas en el mercado de Huanan presenta rastros del coronavirus. Sin embargo, hay cinco muestras ambientales positivas a SARS-CoV-2 recogidas en un puesto que vendía animales vivos; son muestras de una jaula de metal, dos carros (para transportar jaulas) y una depiladora (para pelo y plumas); pero no se ha documentado ningún caso de COVID-19 entre los trabajadores de dicho puesto de venta. En mi opinión, todo apunta a que nunca se conocerá con seguridad cuál es el animal intermediario; siempre habrá múltiples especies que podrían ser potenciales candidatos. Ello no quita que estén claras cuáles son las medidas que se han de adoptar en los mercados de animales vivos para minimizar los riesgos de futuras zoonosis por sarbecovirus.

Esta figura de la información suplementaria del artículo de Pekar et al. en Science resume la situación actual. Disponemos de un árbol filogenético bastante preciso del SARS-CoV-2 en humanos recopilado a partir de muestras de pacientes. El análisis de dicho árbol evidencia dos zoonosis independientes casi simultáneas durante noviembre de 2019. Los animales intermediarios en ambos casos pudieron ser de la misma especie o de diferentes especies; por desgracia no disponemos de genomas del SARS-CoV-2 extraídos de muestras animales antes de diciembre de 2019. Sabemos que este coronavirus puede infectar a muchos animales, incluso que desde animales infectados por humanos puede reinfectar a otros humanos (las zoonosis inversas se han documentado en hámsters (Mesocricetus auratus),  visones (Neovison vison) y ciervos de cola blanca (Odocoileus virginianus), entre otros). Con la información disponible no se puede reconstruir el árbol filogenético de los ancestros del coronavirus en los posibles animales intermediarios. Tampoco podemos ir más atrás para identificar el sarbecovirus de murciélago ancestral.

En resumen, me parece muy improbable que en un futuro aparezcan por sorpresa nuevas muestras con coronavirus anteriores a diciembre de 2019 que aclaren el origen del SARS-CoV-2. Tenemos que aceptar que lo que se ha desvelado en estos dos nuevos artículos en Science, cuyos nuevos resultados no son tan nuevos, pues son conformes con lo que ya se sabía desde hace un par de años, está muy próximo a lo que se sabrá de forma definitiva sobre este asunto. La ciencia es así, se dispone de la información de la que se dispone, que permite ofrecer respuestas a ciertas preguntas, pero que es incapaz de dilucidar todas las incógnitas que nos gustaría poder resolver.



7 Comentarios

    1. Jordi, ¿se ha sabido? Supongo que te refieres al CDC de Wuhan muy cerca del mercado. Por cierto, si te interesa el tema del posible origen en un laboratorio te recomiendo leer el libro «Viral: the search for the origin of COVID-19» de Alina Chan y Matt Ridley (allí se habla de este CDC muy de pasada, por su irrelevancia).

      El Wuhan Center for Disease Prevention and Control (CDC) fue el encargado de la desinfección del mercado. De hecho, fue trasladado a un nuevo edificio cerca del mercado de Huanan (a menos de cinco minutos a pie) en diciembre de 2019 (tras la incipiente crisis tipo SARS que se avecinaba). Ningún conspiranoico del origen en un laboratorio mencionaba el CDC porque estaba en un edificio del WIV antes del traslado. Ahora que la evidencia apunta en contra del WIV parece que algunos conspiranoicos quieren poner su atención en el CDC por su cercanía al mercado. Obviamente, para una crisis iniciada entre octubre y noviembre de 2019 en el mercado, que el CDC se mudara cerca del mercado en diciembre de 2019 es irrelevante.

  1. Hola Francis
    Podemos decir que fue por una economia atrazada al menos en lo referido a comerciar en mercados animales vivos? esto no podria pasar en europa o estados unidos? Deberian eliminarse de a poco los mercados de animales vivos?

    1. Mariana, no creo que se pueda calificar de atrasada a la economía de China (la segunda potencia económica mundial que pronto será la primera) y tampoco creo que se pueda afirmar que no hay comercio de animales vivos en Europa o EE.UU. Obviamente, hay que reducir el comercio ilegal de animales vivos al mínimo y potenciar un comercio legal que cumpla con todas las medidas higiénico-sanitarias que garanticen que el riesgo de zoonosis se reduzca al mínimo. Me consta que el Gobierno de China está en ello, pero para combatir el tráfico ilegal de animales la mejor medida es la educación de la población en un consumo responsable. Y para ello se requieren décadas de educación.

      1. En mi humilde opinión de aficionado y/o cuñado con una cerveza en la mano, yo creo que el verdadero nivel de la economía de un país debería medirse en función de la población, como el PIB per cápita. Si usamos ese baremo y según listado de la wikipedia (vete tú a saber su precisión), la economía China está en el nivel de Costa Rica y por debajo de países como Rumanía o Irán.

        Al margen de esto, quisiera dar una serie de datos anecdóticos y como tales hay que tomarlos. Me apetecía escribirlo, pero no tiene ningún valor y algo quizás se mosquee conmigo al leerlo. Pido disculpas de antemano.

        – Si medimos usando Google Earth, el Instituto de Virología de Wohan está realmente a unos 12 o 12.5 km del mercado de Huanan en línea recta. Si restamos lo que miden los puentes (los puentes no deberían contarse, pues nadie se queda en uno, es decir, si uno llega al principio de un puente es para cruzar al otro lado). Son más bien como 11 km. Es una tontería, pero quería comentarlo. De hecho creo que esos radios concéntricos marcados desde el mercado, deberían deformarse al llegar al río, pero bueno, es una opinión discutible, claro que sí.
        – Qué pena que destruyeran toda posibilidad de saber dónde se originó el paso a humanos. Una verdadera pena (nótese el tono sarcástico).
        – Entre finales de diciembre de 2019 y mediados de enero de 2020, pasé varias semanas trabajando en un proyecto desarrollado por una constructora China en Dubai. En la sala estábamos como 100 ingenieros (seguramente más) y otros técnicos (así a ojo un 90% chinos y el resto de otros países) con distancias entre puestos del orden del paso de una persona. Dado que el proyecto era en medio del desierto, la gente pasaba en la misma sala del orden de 12 horas diarias. De hecho, almorzaban su comida en la misma sala y una vez terminada bajaban las persianas para que todo el personal durmiera la siesta hasta la hora de continuar (sí, como en las guarderías infantiles, todo el personal chino a domir «sí o sí»). Supongo que «son sus costumbres y hay que respetarlas». Hacia el 9 de enero comenzé a tener todos los síntomas que luego supimos que eran propios del covid-19, pero en rigor, no lo puedo afirmar pues no me hicieron tests. Dado que se suponia que la enfermedad estaba todavía circunscrita a Wuhan, no me preocupé de que lo fuera, pero ahí dejo el dato anecdótico. Esos días me puse enfermo (sin sentido del gusto, febre moderada, sin apetito), pero dada la urgencia de mi trabajo y que allí todo el mundo iba a trabajar aunque tuvieran muchos de ellos síntomas similares a los míos (sin ir más lejos, la persona china que estaba justo detrás de mí), seguí acudiendo al trabajo. Unos meses más tarde, mucho antes de que las vacunas estuvieran disponibles, mi familia pasó el covid en España (mi mujer, mis dos hijas, mi suegra y cuñados con sus hijos, todas las personas de mi entorno más cercano) y yo, a pesar de tener que convivir en la vivienda de mi familia, no lo pasé y nunca di PCR positivo. ¿Estaba inmunizado?
        Repito que es anecdótico, no prueba nada y quizás esté de mas comentar mis impresions «subjetivas y peronales» en un blog tan preciso y exacto como este, pero esta es mi experiencia. Seguramente me equivoco y no teníamos covid algunos de los chinos que había allí y yo en enero de 2020, pero quería comentar lo que me pasó.

        Saludos.

        1. El siguiente es otro comentario de opinión, sin base científica: lo que se ocurrió ese Diciembre de 2019 en China no fue el inicio de la pandemia, sino la perdida de la contención de la «información», es decir, hasta ese día el gob chino pudo contener la noticia

  2. Creo que debe ser desesperante escribir un artículo tan largo y bien documentado para luego encontrarte comentarios… como los anteriores al mío.

    Quisiera decir que somos muchos los que no comentamos pero encontramos edificante que alguien dedique su tiempo a proveernos de contenido como este. Muchas gracias.

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