La caída de brillo de la supergigante roja Betelgeuse fue debida a una emisión de masa coronal

Por Francisco R. Villatoro, el 4 agosto, 2022. Categoría(s): Astrofísica • Ciencia • Noticias • Science ✎ 2

La gran pérdida de brillo (Great Dimming) de la supergigante roja Betelgeuse fue una de las grandes noticias científicas entre el 27 de enero y el 13 de febrero de 2020 (antes de que la pandemia nos hiciera olvidarla). Las observaciones de SPHERE (VLT) apuntaban a que el responsable era el polvo (LCMF, 18 feb 2020). Acaba de aparecer en arXiv un análisis espectroscópico de Betelgeuse que revela que la causa fue una enorme eyección de masa coronal que llenó de polvo la atmósfera de la supergigante. Las observaciones durante 2019 gracias a SPHERE (VLT), HERMES (AAT), STELLA (IAC) y TRES (FLWO) muestran una onda de choque fotosférica entre enero y marzo de 2019, que progresó durante unos 11 meses hasta llenar la atmósfera de esta estrella con polvo que redujo su brillo. Tras la emisión, se redujeron la temperatura de la fotosfera y la densidad de la cromosfera de Betelgeuse; además, durante unos dos años se detuvo la pulsación cada ~400 días en su velocidad óptica y radial.

El polvo es cada vez más importante en astrofísica (todos recordamos el fiasco de BICEP2). De hecho, la hipótesis de polvo debido a una eyección de materia de la superficie de la estrella era una de las dos más plausibles para explicar la gran pérdida de brillo. Por supuesto se necesitan nuevas observaciones; con una velocidad nominal de 10 km/s, en unos 4 años tras la eyección de 2019 se espera que el material se encuentre en la región sur de la estrella a una distancia entre 38 y 48 mas (milisegundos de arco), con lo que podría ser observada por ALMA (cuyo haz tiene un tamaño de 18 mas para 0.88 mm). En 1984, Goldberg especuló que habría eyecciones de masa coronal tras alcanzarse el mínimo de la variación cada 6 años de la velocidad radial de Betelgeuse; en aquella ocasión la predicción fue fallida. El descenso de brillo de 2020 se observó unos 300 días tras el último mínimo en la última variación de la velocidad radial (que duró 2229.8 ± 6 días). Esta variación volverá a alcanzar un mínimo en mayo de 2025, con lo que el nuevo artículo predice otro gran mínimo de brillo óptico a principios de 2026. Habrá que estar al tanto sobre el cumplimiento de esta predicción.

Supongo que recordarás que las redes sociales se calentaron con la posibilidad de que Betelgeuse fuera a explotar como supernova en los próximos años. Como muchos ya dijimos esta supergigante roja se encuentra en una fase de su vida en la que consume helio en su núcleo, con lo que no explotará hasta dentro de unos cien mil años. Así que, tranquilidad en 2026, incluso si confirma la predicción, no hay ningún riesgo para nuestra civilización. El artículo es Andrea K. Dupree, Klaus G. Strassmeier, …, William T. Thompson, «The Great Dimming of Betelgeuse: a Surface Mass Ejection (SME) and its Consequences,» accepted in The Astrophysical Journal, arXiv:2208.01676 [astro-ph.SR] (02 Aug 2022), doi: https://doi.org/10.48550/arXiv.2208.01676.



2 Comentarios

    1. Celu, de las estrellas supergigantes cercanas es posible ver su disco (aunque con poca resolución espacial). Por ejemplo, en este blog puedes ver el de Betelgeuse observado por SPHERE de VLT en «Sobre el misterio de la pérdida de brillo de Betelgeuse», LCMF, 18 feb 2020. Si buscas en Google puedes ver discos estelares de Regulus, Altair y CW Leo, y de algunas estrellas jóvenes como LkHa 101 y IRAS 13481–6124, entre otras.

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