Biohackers: Los nuevos Steve Jobs de la biología molecular

Steve Jobs y Stephen Wozniak manufacturaron los primeros equipos Apple en el garaje de la familia Jobs. Microsoft, HP, Google o Youtube también nacieron en una garaje. Los biohackers son científicos aficionados con laboratorios de biología en su garaje que compran sus equipos online. Muchos mantienen sus laboratorios en secreto preocupados porque las autoridades los acusen de bioterroristas. Según Rob Carlson, físico reconvertido en biohacker, prometen revolucionar la industria biotecnológica. Los miembros del club “hágalo usted mismo” (do-it-yourself o DIY) conforman una comunidad que investigan por hobby como secuenciar genomas o como realizar estudios clínicos a pequeña escala. Las máquinas PCR que amplifican segmentos de ADN son baratas y se pueden comprar en eBay. En mayo de 2008 se organizó el primer congreso DIYbio en un pub irlandés en Cambridge, Massachusetts, cerca del MIT. Asistieron 25 personas. Este año ya hay más de 2000 personas subscritas a la lista de correo de DIYbio. Han nacido otras comunidades similares en Nueva York, San Francisco, Londres, París, etc. DIYbio fomenta la ciencia abierta (open science) y los intercambios de materiales, datos y publicaciones. Nos lo cuenta Heidi Ledford, “Garage biotech: Life hackers,” News Feature, Nature 467: 650-652, 7 October 2010, y nos lo destaca el propio Editor de Nature en “Garage biology,” Nature 467: 634, 07 October 2010.

Rob Carlson, estudiante de doctorado de física en 1996, coincidió en un tren hacia Nueva York con un curioso anciano que le ofreció un puesto de trabajo. El Dr. Sydney Brenner, un famoso biólogo, le ofreció un puesto en el Instituto Brenner de Ciencias Moleculares (MSI) en Berkeley, California. Allí aprendió las técnicas de la biología molecular sobre la marcha. El instituto es un hervidero de creatividad que le recordó a Carlson la filosofía de los hacker que revolucionaron la informática de los ordenadores personales hace solo 25 años. ¿Podría suceder lo mismo con la biotecnología? Decidió montar su propio laboratorio en su garaje y simultanear su trabajo en el MSI con su afición al biohacking. La mayoría de los equipos que utiliza en el MSI se pueden comprar por eBay por menos de mil dólares. Carlson ha escrito varios artículos premonitorios de la revolución que se ha puesto en marcha.

Los biohackers son cautelosos. Steve Kurtz cultivaba bacterias en su garaje y recibió la visita de agentes federales que irrumpieron en su casa con trajes especiales y armas en la mano. La unidad de bioterrorismo del FBI está atenta a los congresos DIYbio y a las listas de correo de esta iniciativa para “garantizar el derecho de los aficionados a ejercer esta actividad, pero siempre dentro de los más estrictos controles de seguridad.”

Los biohackers ya están creando las primeras empresas, como los californianos Tito Jankowski y Josh Perfetto que han creado una empresa para desarrollar una versión de bajo coste para biohackers de una máquina PCR llamada OpenPCR (en menos de un mes lograron recaudar una financiación de 12000 dólares), o el venezolano Guido Núñez-Mújica que pretende desarrollar una máquina PCR portátil llamada LavaAmp para uso de aficionados, así como profesores e investigadores en países en vías de desarrollo (actualmente Guido busca capital riesgo para su empresa). [PS: como nos aclara Guido en los comentarios, más abajo, Rob Carlson es el ingeniero principal de su empresa y esperan que LavaAmp sea al menos 10 veces más económico que un aparato de PCR tradicional].

No todo el mundo lo ve tan claro como Carlson. Jim Collins, biólogo sintético (o bioingeniero) profesional de la Universidad de Boston afirma que un laboratorio de biología molecular bien equipado está fuera del alcance de los biohackers (requiere una inversión de unos cientos de miles de dólares) y no cree que los biohackers puedan protagonizar una revolución como la que ocurrió en el mundo de la informática personal. Carlson le recuerda que los costes están bajando a pasos agigantados y que la opinión general de que la investigación biológica es cara y difícil ya está quedando obsoleta. Carlson cree que la ley de Moore de la informática es aplicable a la biología y algunos ya hablan de la ley de Carlson. A pesar de los retrasos y de los sacrificios personales, Carlson está encantado de formar parte de la revolución biotecnológica que está en ciernes.

9 Comentarios

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rrtucci

Buen cuento de Halloween. Esta noche no creo que pueda dormir, tanto me has asustado,. No puedo parar de pensar en las posibilidades

Alberto de Francisco

Conozco a Guido, el ideador de LavAmp desde hace años, y lo que hay detrás de su proyecto no ha quedado bien reflejado en el artículo. Guido es venezolano, un país donde las enfermedades neglicenciadas, las enfermedades de pobres que no interesan a las farmacéuticas, matan. Donde desde que tienes un síntoma hasta que llegan los resultados a tu aldea han pasado meses: sí, tienes Chagas y es demasiado tarde para hacer nada.
Guido quiere crear (bueno, ya lo ha creado) un termociclador con el precio y el tamaño de un telefono celular, para que cualquiera pueda hacer pruebas genéticas. Y para que cualquier apueda investigar, cualquiera en el tercer mundo.
Y a partir de ahí soñar con hacer investigación distribuida, con miles de personas colaborando y compitiendo con las grandes farmacéuticas.

Guido

Saludos y gracias por la traducción/comentario.

Soy el Guido de quien hablan en el artículo, pero no estoy afincado en California, aunque sí voy con cierta frecuencia, sigo en Venezuela por los momentos, enlazando las realidades de acá con la tecnología de allá, esperando una versión 2.0 del aparato para realizar pruebas de campo para diversas enfermedades.

Dos cosillas que no dice el artículo:
*Rob Carlson es nuestro ingeniero principal
*Esperamos que LavaAmp sea al menos 10 veces más económico que un aparato de PCR tradicional.

emulenewsemulenews

Gracias Guido y Alberto de Francisco por vuestras aclaraciones. Guido, te deseo mucha suerte con tu iniciativa, me parece muy interesante.

Me viene a la memoria que cuando en 2005 se inició la iniciativa OLPC (one laptop per child) nadie pensaba que acabaría surgiendo en 2009 un nuevo mercado en la informática personal, los netbooks. Muchas compañías de telefonía móvil, bancos, etc. en el primer mundo regalan netbooks como regalaban celulares hace pocos años. En el tercer mundo acabará pasando lo mismo.

Piedra Infernal

Hay otra salida al Biohackerismo que es la que yo practico y que puede ser util en un momento dado. Durante mis investigaciones habituales se me ocurren decenas de ideas, experimentos, proyectos (algunos de ellos disparatados) que no podria llevar a cabo en el laboratorio de forma abierta por cuestiones de dinero, tiempo, ceñimiento a proyectos especificos…así que como no em puedo comprar yo una maquina de PCR casera lo que hago es utilizar el material del laboratorio in situ para mis intereses cientificos personales…asi a la par que el proyecto oficial puedo desarrollar otras ideas, algunas de las cuales no llevan a ningun sitio, pero otras si que aportan resultados interesantes que me permitiran en el futuro abrir nuevas lineas de investigacion.

SAludos!

panta

Esto ya lo adelantó Freeman Dyson en un ensayo sobre la importancia de los aficionados en la ciencia hace años,llegarían los decodificadores caseros y los posibles (¿e incontrolables?)usos.
Saludos

PazPaz

Es como comparar un restaurant gurmett con la cocina de mi casa….. lo que es genial… porque puedes hacer lo mismo , mas barato, con Muchicima mas libertad de permitirte experimentar y crear cosas nuevas, procedimientos nuevos.. ¿no es esa la base de la ciencia?

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