Cuando ser sólo un número es lo mejor para un científico o ingeniero

dibujo20090327madscientistBuscas los artículos de un investigador. Se llama “Wei Wang.”¿Pero qué “Wei Wang”? Hay ocho nombres chinos 王伟, 王薇, 王维, 王蔚, 汪卫, 汪玮, 汪威, y 汪巍 que se escriben en inglés como “Wei Wang.” ¿Y si se llama “James Smith” o “Mary Johnson”? Sólo en el ISI WOS hay 5428 artículos publicados por “Smith J” y 3705 por “Johnson M.” Más aún, hay investigadores (mujeres) que cambian de nombre al casarse o divorciarse (algo que puede ocurrir varias veces en una vida científica). ¿Cómo resolver estos problemas? Fácil si todos firmamos con un número o identificador único asociado a nuestro nombre. Un DNI científico. Cada científico, un número. ¿Quién gestionará estos números? Buena pregunta sin una respuesta fácil, según nos cuenta Martin Enserink, “Are You Ready to Become a Number? Life could be a lot easier if every scientist had a unique identification number. The question is: Who should provide them?,” Science 323: 1662-1664, 27 March 2009 .

A-1262-2007 y A-1270-2007 son dos científicos holandeses que también se llaman Jochen Cals y Daniel Kotz, respectivamente. En un artículo en The Lancet recomendaron a todos los investigadores que obtuvieran un ResearcherID del ISI de Thomson Reuters (lanzado oficialmente en enero de 2008). Es gratis. “It would make life a lot easier,” dice A-1262-2007. Por cierto, yo traté de obtener uno el año pasado, me enviaron un correo diciendo que tenía que esperar a que asignaran un ID y todavía estoy esperando. Quizás mi gestor de correo basura engulló dicho correo. Hay otras iniciativas en curso, como el sistema ContributorID, actualmente en desarrollo, que proveerá un DAI, algo similar al DOI para artículos, pero para cada autor, con el que podremos interactuar con editoriales, revistas, editores, etc.

¿Quién garantiza que nadie haga uso malintencionado del sistema? Yo pondría solicitar un ResearcherID afirmando que soy “Albert Einstein” y podría reclamar para mí todos sus artículos. ¿Y qué pasa con los investigadores ya fallecidos? ¿Nunca tendrán un ResearcherID? ¿Quién pagará para que millones de artículos cuyos autores no pueden realizar la tarea de desambigüación pueden aprovecharse de estos avances informáticos? Nadie tiene ni el tiempo ni el dinero para realizar esa tarea. Sólo herramientas informáticas (semi)automáticas podrán realizar esta tarea y por supuesto con un cierto porcentaje de error.

La wiki funciona bien. Más o menos bien. Autocorrige sus propios errores. ¿Por qué no un sistema de identificación y desambigüación de nombres al estilo de un red social? ¿Hay negocio? Lo hay: publicidad para científicos. ¿Quién se atreverá a aprovechar dicho negocio?

1 comentario

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Kiol Kiol

tal vez es porque no eres un Researcher (lol) estos americanos primero ellos y luego el resto del mundo. aunque la idea en sí no es mala.

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