Reseña: «¿Qué es la vida saludable?» de J. M. Mulet

Por Francisco R. Villatoro, el 6 junio, 2020. Categoría(s): Ciencia • Libros • Medicina • Recomendación • Science ✎ 2

«La salud es el bien más preciado que hay. Ya sé que la famosa canción hablaba de salud, dinero y amor, pero ¿para qué te sirve mucho dinero si no puedes disfrutarlo por tus problemas de salud? O ¿puede haber algo más triste que haber encontrado al amor de tu vida y no poder disfrutar de una relación plena por culpa de la salud? [Así] que si os dan a elegir entre salud, dinero o amor, empezad por salud, y luego ya veremos.» Este libro «no es un manual de primeros auxilios, pero te puede salvar la salud y la cartera».

El nuevo libro de J. M. Mulet, «¿Qué es la vida saludable? Mitos y verdades sobre la salud para vivir más y mejor,» Ediciones Destino, Editorial Planeta (2019) [255 pp.], se apunta a la moda de los mitos (o mejor, leyendas urbanas). Nos presenta 103 leyendas urbanas sobre la vida saludable a ojos de la literatura médica y las revistas científicas. Incluye muchas afirmaciones o consejos sobre la salud que son falsos, algunos que son ciertos, e incluso otros para los que no hay opinión científica consensuada al respecto. Todo en el libro «está basado en datos experimentales contrastados y fiables, y además [siempre se] cita la fuente para que puedas consultarlo directamente.» Sin lugar a dudas un libro que merece la pena leer y disfrutar.

Debo confesar que no me gustan los libros de mitos, prefiero los libros que presentan un discurso estructurado, pero muchas de las afirmaciones desmitificadas por Mulet me han resultado sorprendentes. Te recomiendo escuchar la entrevista que le hicimos a Mulet en el podcast «Biosíntesis BS#9», LCMF 30 nov 2019. También las reseñas de «Comer sin miedo», LCMF, 02 feb 2014; «Medicina sin engaños», LCMF, 21 feb 2015; «La ciencia en la sombra», LCMF, 09 jul 2016; «Transgénicos sin miedo», LCMF, 15 jul 2017; y «¿Qué es comer sano?», LCMF, 02 jun 2018. Sin lugar a dudas, J. M. Mulet es uno de los grandes divulgadores en español, con un estilo propio, que combina el rigor científico con ciertos toques de humor, entre la ironía y el sarcasmo. Su nuevo libro, como los anteriores, se lee de un tirón y se disfruta con placer.

Tras la introducción, «La salud. La gran protagonista de la película de la vida» [pp. 11-14], encontramos quince capítulos que agrupan los diferentes mitos, un epílogo y un índice de mitos. El capítulo 1, «Medicina de la general» [pp. 15-33], agrupa los primeros ocho mitos. No es cierto que la medicina sea una ciencia exacta e infalible, tampoco que los médicos sean infalibles. Me ha gustado la discusión del sesgo de publicación y del marketing agresivo de las empresas farmacéuticas. Mulet nos recuerda que la medicina alternativa, la complementaria y la integrativa, si fueran efectivas, no necesitarían adjetivos, se llamarían medicina, a secas.

«Lo que le funciona a mi cuñado me funciona a mí. Falso. Este es uno de los mitos contra los que más tienen que luchar los médicos de familia cada día. [Más aún] Internet es una buena fuente de información médica. Puede serlo, pero ¿sabrías distinguir la información buena de la mala? [En] todo el mundo, consultar los síntomas con el doctor Google es una costumbre muy extendida, tanto que se ha convertido en una herramienta para predecir la aparición de epidemias». Sin lugar a dudas nuestra salud sería mucho mejor si confiásemos más en los médicos de familia.

El capítulo 2, «Ese oscuro objeto del placebo» [pp. 34-42], presenta los mitos del 9 al 15; como «¿hay placebos que funcionan mejor que otros?» («sí, claro»); o «el placebo  no funciona en niños o en animales» («falso como un billete de tres euros»); o «¿podemos autoconvencernos de que un placebo es una medicina real?» («sí, y más fácilmente de lo que parece»). «Un placebo puede ser efectivo. Para enfermedades imaginarias, medicinas imaginarias, pero, para todo lo demás, medicinas de verdad».

«Ha nacido un mito» [pp. 43-71], el capítulo 3, presenta los mitos del 16 al 26; como «hay más partos en días de luna llena» («falso; podéis hacer una prueba muy sencilla»); o «es mejor el parto en casa» («es un tema controvertido, [pero] la respuesta es que no»); o incluso «los niños nacidos con cesárea tienen más problemas de salud» («en general, no, pero hay un pero«). La microbiota y el microbioma están de moda. «Yo creo que estamos viviendo una época de microbioentusiasmo que no es debida tanto a que el microbioma tenga que ver con todo, sino a la coyuntura actual, en la que tenemos un aluvión de datos. Esto provoca que, al ser todo nuevo, se publique mucho, aunque las conclusiones a veces destilan demasiado entusiasmo» (es decir, sesgo de confirmación).

El mito 24 «¿Existe algún método para que un bebé deje de llorar?» se inicia rotundo: «Sí, pero antes de que yo conteste a la pregunta, tendrías que hacerte tú esta pregunta: ¿por qué llora un bebé?». Y más rotundo aún, el mito 25 «Los resfriados se deben a un enfriamiento y se curan con vitamina C». «No y no. [Las] medidas más elementales para prevenir los catarros, más que abrigarse mucho, son lavarse mucho las manos cada vez que estés en un sitio público y apartarse de la gente que tose o estornuda». Y, por cierto, «¿sirve para algo el Vicks VapoRub?» (cuando yo era niño abusábamos de este producto), y «¿cada vez hay más alergias?» (te remito al libro para que disfrutes de las respuestas).

Mi estilo de reseñas analíticas es complicado para los libros de píldoras o de mitos. Me gusta reflejar el estilo de escritura del autor, pero en el caso de Mulet seguro que ya lo conocerás. Así que permíteme ser breve. El capítulo 4, «¿Quién teme a las vacunas?» [pp. 72-81], presenta los mitos 27 a 31, empezando por «las vacunas producen autismo» («falso, muy falso; además, sabemos de quién es la culpa de que la gente siga pensando eso»). Y acabando con «las vacunas son obligatorias» («depende; si eres un perro o un gato o un animal de compañía sí que es obligatorio que te vacunes»). Así llegamos al capítulo 5, «Educando a tus hijos» [pp. 82-93], mitos del 32 al 36, como «¿es conveniente que los niños vean la televisión?» («depende de la edad del niño»), o «¿mi hijo puede ser adicto a internet?» («no, pero es una cuestión de definición»).

No podía faltar la sexualidad en este libro, «Leyendas y pasión» [pp. 94-106], mitos del 37 al 41, ni la cosmética y la cirugía estética, «La piel que habitamos» [pp. 107-123], mitos del 42 al 49, ni las «Medicinas del pasado» [pp. 124-134], mitos 50 a 54. Me gustaría destacar que todos los capítulos se inician con una presentación de entre media página y unas tres páginas, que justifica el porqué se agrupan dichos mitos en el capítulo.

El capítulo 9, «La vuelta al mundo en ochenta medicinas» [pp. 135-149], mitos 55 a 62, nos presenta las bondades potenciales de las medicinas más exóticas. La medicina china, la acupuntura, el reiki, la pseudomedicina ayurvédica y la chamánica. Con gran maestría, se nos recuerda que «Hay un dato que es demoledor. La esperanza de vida en la India y en China y la mortalidad infantil bajó después de la segunda guerra mundial, coincidiendo con la expansión de la medicina occidental por los dos países. Parece que las medicinas tradicionales no eran muy efectivas».

Mucha gente confunde la homeopatía con la fitoterapia, quizás por ello se agrupan en el capítulo 10, «Hierbas y homeopatía. De dilución también se vive» [pp. 150-167], mitos 63 a 71. «Una de las palabras mágicas para vender es «natural». […] Que un fármaco natural sea efectivo no es porque la planta sea buena y piense en ti, sino por casualidad. Y no olvidemos que cuando estás enfermo lo importante es curarte, no el origen del remedio, ¿no crees? […] ¿Existe algún tratamiento para una enfermedad seria basado en la fitoterapia? Pues no». El mito 64, «la fitoterapia no tiene efectos secundarios» lo deja claro: «Falso. Si algo tiene un efecto, siempre tiene asociados efectos secundarios, ya sea por exceso, por producir alergias o intolerancias o por tener algún tipo de toxicidad». Y el mito 67 discute una pregunta complicada, «¿es la marihuana una planta medicional?», con un comentario final que disgustará a algunos aficionados al cannabis: «si finalmente se consiguen eliminar los efectos psicoactivos de la planta del cannabis, ¿alguien estará interesado en cultivar su propia marihuana medicinal

El mito 69, «¿todo lo que venden como homeopatía es agua y azúcar?» nos recuerda lo obvio: «No, y esta es una de las razones por las que la homeopatía no es inocua. […] Amparándose en el vacío legal que hay con la homeopatía, se están comercializando como homeopáticos medicamentos sin ninguna regulación. [Si] lo vendes como homeopático, pues cuela». Y así llegamos al capítulo 12, «Todos dicen es benigno» [pp. 168-183], mitos 72 a 78, sobre el cáncer, y al 13, «Esa maldita química, esas malditas radiaciones» [pp. 184-200], mitos 79 a 83. No olvidemos que «un viejo truco de la pseudomedicina es dar un diagnóstico falso de una enfermedad que no existe para luego aplicar un tratamiento falso. Y además te vas contento porque te han curado».

El capítulo 14, «Mitos para sus ojos» [pp. 201-217], mitos 84 a …, como «¿son efectivos el yoga y el reiki ocular?» («la respuesta corta es que no»), «¿se puede diagnosticar una enfermedad mirando el iris?» («no, ni de lejos; sin embargo, la iridología sigue siendo una de las pseudoterapias más populares»), «¿es verdad que hay gente que es capaz de ver más colore?» («quizás; como poder, podría ser, pero no estamos seguros de cómo su cerebro podría procesar esa información; la causa es genética»). El penúltimo capítulo, «La edad del medio maratón» [pp. 218-233], mitos 92 a 97, se dedica al dolor, la quiropráctica, la osteopatía, el kinesiotaping, la electroestimulación y la magnetoterapia.

El último capítulo, «El fin y los mitos» [pp. 234-248], mitos 98 a 103, nos habla del envejecimiento y sus enfermedades asociadas. El mito 99, «¿se puede sufrir una demencia senil siendo joven?» nos habla de las proteínas priónicas, el 102, «si te congelan, ¿en el futuro pueden revivirte y curar tu enfermedad?» de la criogenización, y el último, «pregunta final: ¿existe vida más allá de la muerte?» concluye rotundo: «No lo sé, ni tampoco es una pregunta que me quite demasiado el sueño. Bastantes cosas interesantes hay para hacer en esta vida como para preocuparse de la hipotética otra vida«.

Así llegamos al «Epílogo: cuida tu salud» [pp. 249-250]. «El barómetro del CIS ha denunciado repetidamente que en España falta muchísima información sobre pseudoterapias. Bien, después de leer este libro, ya no puedes decir que no estés informado. […] La medicina es mejorable, estamos de acuerdo, pero tu salud es el bien más preciado que tienes, no la regale a cambio de nada. Y, ante cualquier duda, consulta fuentes fiables». Consulta con tu médico de familia.

En resumen, un segundo libro sobre mitos de Mulet, tras «¿Qué es comer sano?», que seguro que disfrutarán todos los buenos aficionados a este género literario. El estilo de Mulet es inconfundible y se disfruta desde el principio. ¡Qué lo disfrutes!.



2 Comentarios

  1. Según las religiones, el alma es inmortal y en consecuencia puede separarse del cuerpo muerto para viajar al más allá (cristianismo) o para reencarnarse en un nuevo cuerpo (hinduismo, budismo, jainismo, sijismo).

    Sin embargo, según la cosmovisión científica no existe vida más allá de la muerte, porque la mente es una propiedad del cuerpo vivo y en consecuencia es destruida por la muerte del cuerpo.

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