

Hoy se ha anunciado en el CERN la observación en los detectores ATLAS y CMS de un fenómeno que permitirá estudiar en detalle las propiedades del plasma de quarks y gluones (QGP), llamado «jet quenching» o «pérdida de energía partónica»: en las colisiones de iones pesados (plomo-plomo) en el LHC a 2’76 TeV c.m., además de un QGP, se producen intensos chorros de partículas que pierden energía y se fragmentan al interactuar con dicho QGP, de tal forma que la forma promedio del chorro (un cono) presenta cierta asimetría (como muestran las figuras más abajo). El fenómeno fue observado por primera vez en el RHIC en 2002, pero es mucho más claro (unas 5 veces más intenso) e interesante en las colisiones de Pb-Pb del LHC (que involucran 14 veces más energía). Este nuevo resultado confirma definitivamente la existencia del «jet quenching» (ya que solo se han analizado 1’7 microbarns de colisiones, que es muy poco) y además muestra que el fenómeno es más intenso de lo esperado, lo que abre la puerta para su estudio más detallado y con él de las propiedades del QGP a energías próximas a 3 TeV. El artículo técnico de ATLAS, para los interesados en los detalles, es G. Aad et al. (The ATLAS Collaboration), “Observation of a Centrality-Dependent Dijet Asymmetry in Lead-Lead Collisions at sqrt{s_{NN}} = 2.76 TeV with the ATLAS Detector at the LHC,” CERN-PH-EP-2010-062, 26 November 2010. Los físicos interesados en más información técnica sobre este fenómeno disfrutarán con David d’Enterria, «Jet quenching,» ArXiv, 11 Feb 2009 (parte de la figura de abajo está extraída de Carlos A. Salgado, «Jet quenching,» ArXiv, 1 Jun 2005). Esta noticia ha sido puesta en mi conocimiento por uno de nuestros lectores, Javorromo, al que agradezco su información.




Gracias a Jaborromo por su propósito divulgador, que tanta falta está haciendo. Pienso que con la observación exitosa del llamado «jet quenching» (plasma de quarks y gluones) estaríamos a un paso de acceder al conocimiento de las propiedades del «medio» donde gigantescas colisiones de movimiento esferoidales provocan la creación de las partículas primordiales (quarks, higgs, W…). Si bien, quizás la palabras «pérdida de energía, en las colisiones de iones pesados (plomo-plomo), no expresen correctamente el fenómeno asimétrico resultante, pues estaríamos No ante una pérdida sino ante una dispersión de energía, propia del cambio o paso de «partícula» (tensión definida de onda) a plasma (cercano a onda de punto cero).