
Te recomiendo disfrutar del episodio 568 del podcast Coffee Break: Señal y Ruido [iVoox A, iVoox B], titulado “SWIFT; Bouba-Kiki; Organoides; Magnetar; Luna”, 27 ago 2026. «La tertulia semanal en la que repasamos las últimas noticias de la actualidad científica. Cara A: Se da por fracasado el intento de recuperar el observatorio espacial SWIFT (08:20). Efecto bouba-kiki en pollitos (27:00). Cara B: Organoides y tiempo (00:00). Birefringencia del vacío y la emisión polarizada de un magnetar (38:50). Eclipse de luna (1:09:20). Señales de los oyentes (1:33:00). Imagen de portada de Héctor Socas Navarro. Todos los comentarios vertidos durante la tertulia representan únicamente la opinión de quien los hace… y a veces ni eso».
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Como muestra el vídeo participan por videoconferencia Héctor Socas Navarro @HSocasNavarro /@hectorsocas.bsky.social / @HSocasNavarro@bird (@pCoffeeBreak / @pCoffeeBreak.bsky), Luisa Achaerandio @LuiAcha / @LuiAcha.bsky, José Edelstein @JoseEdelstein, Ignacio Crespo @SdeStendhal (solo cara A), Alberto Aparici @CienciaBrujula / @CienciaBrujula.bsky (solo cara A), Juan Carlos Gil Montoro @ApuntesCiencia / @ApuntesCiencia.bsky / @ApuntesCiencia@astrodon, Borja Tosar @BorjaTosar / @BorjaTosar.bsky / @BorjaTosar@astrodon, y Francis Villatoro @eMuleNews / @eMuleNews.bsky / @eMuleNews@mathstodon. Por cierto, agradezco a Manu Pombrol @ManuPombrol el diseño de mi fondo para Zoom; muchas gracias, Manu.

Tras la presentación de Héctor, nos comenta Juan Carlos que se da por fracasado el intento de recuperar el observatorio espacial SWIFT. La misión Swift Boost pretendía prolongar la vida del observatorio espacial Neil Gehrels Swift elevando su órbita antes de que el rozamiento atmosférico provoque su reentrada. La nave privada LINK, desarrollada por Katalyst Space Technologies mediante un contrato de 30 millones de dólares y lanzada el 3 de julio de 2026, debía aproximarse a Swift, capturarlo y elevarlo, pero unas tres semanas después del lanzamiento comenzó a girar de forma incontrolada y sus persistentes problemas de control de actitud han hecho imposible la maniobra. NASA anunció el 19 de agosto que abandona el intento de elevar Swift, cuya órbita podría descender peligrosamente hacia la atmósfera antes de finales de 2026, aunque LINK intentará todavía acercarse al telescopio para ensayar operaciones de proximidad y obtener experiencia útil para futuras misiones de mantenimiento orbital. Swift, operativo desde 2004, estaba especializado en detectar y seguir de forma rápida estallidos de rayos gamma, supernovas, fenómenos asociados a agujeros negros y otras fuentes transitorias, quedará así sin una solución inmediata para evitar su pérdida; NASA defiende, no obstante, que asumir el riesgo estaba justificado tanto por la posibilidad de conservar un observatorio científico único como por el desarrollo de nuevas capacidades comerciales de servicio a satélites. Más información en Josh Dinner, «Private mission to save NASA’s Swift space telescope fails,» Space.com, 19 Aug 2026.

Alberto nos habla del efecto bouba–kiki en pollitos (publicado en Science). El efecto bouba–kiki describe la asociación, observada en humanos con distintas lenguas nativas, entre sonidos como bouba y formas redondeadas, y entre kiki y formas angulosas o puntiagudas. La cuestión es si refleja una predisposición perceptiva anterior al lenguaje. Desde una perspectiva comparada se puede abordar usando pollitos domésticos (Gallus gallus), justo después de la eclosión y cuya experiencia sensorial previa puede controlarse mucho mejor que en bebés humanos. Además, estos animales están alejados de los humanos por unos 300–320 millones de años de evolución. El artículo es Maria Loconsole, Silvia Benavides-Varela, Lucia Regolin, «Matching sounds to shapes: Evidence of the bouba-kiki effect in naïve baby chicks,» Science 391: 836-839 (19 Feb 2026), doi: https://doi.org/10.1126/science.adq7188.
Se realizaron dos experimentos independientes. En el primero se estudiaron 42 pollitos de 3 días (17 hembras) entrenados con una figura ambigua y sometidos después a 24 ensayos de elección entre una forma redonda y otra puntiaguda mientras escuchaban bouba o kiki; además se empleó un grupo control de 29 animales expuesto a silencio o música clásica. Con bouba, la probabilidad de elegir la figura redonda fue 0.66 ± 0,02 (SE), P < 0.001; con kiki cayó a 0.44 ± 0,02, P < 0.01, frente a una preferencia basal por lo redondo de 0.58 ± 0,02 en los controles. En el segundo experimento se eliminaron el aprendizaje y la experiencia social previa; 40 pollitos de 1 día (20 hembras) criados de forma individual, fueron habituados durante 30 min, descansaron otros 30 min y después exploraron durante 6 min las dos figuras mientras oían por primera vez uno de los sonidos. Con bouba exploraron la forma redonda durante 199.56 ± 25.12 s frente a 57.53 ± 21.44 s para la puntiaguda, diferencia 142 ± 31 s, t=4.58, P < 0.001; con kiki ocurrió lo contrario, 144.07 ± 23.13 s para la puntiaguda frente a 44.10 ± 17.37 s para la redonda, diferencia redonda–puntiaguda −100 ± 31 s, t=−3.22, P=0.003. Además, el 80 % de los animales que escucharon bouba se aproximó primero a la figura redonda, frente a solo el 25 % de los que escucharon kiki.

La convergencia de ambos paradigmas indica que la asociación bouba–redondo y kiki–puntiagudo aparece desde el primer día de vida y sin entrenamiento específico, lo que favorece la interpretación de una predisposición multimodal temprana capaz de integrar propiedades acústicas y visuales en una representación multisensorial común. Los autores no sostienen que todos los individuos deban mostrarla (subrayan una considerable variabilidad interindividual) ni que su función sea lingüística; por contra, proponen un mecanismo perceptivo ancestral que, en humanos, habría podido ser reusado para facilitar la adquisición léxica, disminuir la carga cognitiva y estructurar asociaciones entre señales y referentes. Entre las líneas futuras destacan comprobar la generalidad del fenómeno en otras especies y modalidades sensoriales, determinar sus bases neurales, aclarar por qué experimentos anteriores en chimpancés, gorilas y bonobos no encontraron el efecto y separar mejor las contribuciones de predisposición, maduración y experiencia. En conjunto, el trabajo desplaza el origen plausible del bouba–kiki desde un fenómeno lingüístico o cultural hacia un principio más general y muy antiguo de organización cerebral.
@CristinaHerGar pregunta: «¿Qué se sabe de los denisovanos como posibles jugadores de baloncesto?» Alberto contesta que se leerá el artículo con fémur y tibia de denisovanos que indican que son muy altos en otro programa lo presnetará. Pero como son solo dos individuos es posible que sea pura serandipia.

Luisa nos cuenta un artículo en Nature sobre organoides y medida del tiempo. El desarrollo del cerebro humano es muy lento, pues la corteza madura durante casi dos décadas. Este tiempo neoténico es muy difícil de reproducir en modelos animales y limita el estudio experimental de las etapas posnatales humanas. Los organoides cerebrales derivados de células pluripotentes reproducen bien etapas embrionarias y fetales, pero la mayoría se ha estudiado durante meses pero el objetivo es hacerlo durante años. El nuevo artículo propone cultivar organoides corticales humanos durante más de 5 años, para determinar si su transcriptoma, metiloma, morfología y actividad neuronal avanzan siguiendo el calendario del cerebro humano y comprobar si alcanzan cierta «edad» en cultivo registrando y reccordando el tiempo de desarrollo ya transcurrido. El artículo es Irene Faravelli, Noelia Antón-Bolaños, …, Paola Arlotta, «Human brain organoids record the passage of time over multiple years,» Nature (19 Aug 2026), doi: https://doi.org/10.1038/s41586-026-10877-x.
Los autores combinaron scRNA-seq de 110 organoides y 424 720 células distribuidas en 16 edades entre 15 días y 5 años, transferencia de etiquetas contra atlas de corteza humana, módulos transcriptómicos de maduración mediante DIALOGUE, secuenciación del metiloma completo (WGBS) entre 3 meses y 5 años, microscopía electrónica y de expansión, inmunohistoquímica y registros electrofisiológicos con matrices tridimensionales multielectrodo. Los organoides de 15 días a 2 meses se correspondieron con cerebro fetal del primer trimestre, los de 3 a 6 meses con el segundo trimestre y, a partir de unos 12 meses, aparecieron de forma progresiva firmas prenatales tardías y posnatales; uno de los principales programas de maduración transcriptómica mostró r=0.78 con el tiempo. Entre 3 meses y 5 años se identificaron 213 DMR dependientes de la edad, y los relojes epigenéticos siguieron de forma estrecha el tiempo real de cultivo: r=0.88–0.90, con errores absolutos medianos de 7.25 meses para el reloj de Horvath y 20.04 meses para el reloj cortical.

El artículo tiene una extensa información suplementaria (que en gran parte ha sido el resultado de las respuestas a los tres revisores, que han exigido nuevos experimentos en varias ocasiones, aunque gracias a ellos se ha obtenido el resultado más relevante del artículo). A los 9 meses aumentó de forma significativa el número de neuronas de proyección SATB2+ (efecto estimado, IC95 % +68.1 a +144.4 células; P=2.4×10⁻⁵); al año, el porcentaje de sinapsis localizadas sobre espinas dendríticas aumentó de 25 % a 52 % frente a CDM4 (OR=4.67; IC95 % 2.49–9.23; P=9.5×10⁻⁸). Funcionalmente, 9/9 organoides APM de un año presentaron ráfagas de red frente a 0/8 CDM4, y se registró actividad organizada a los 2 años. Finalmente, en «quimeroides» heterocrónicos (organoides formados por células de diferentes linajes) que mezclaban progenitores viejos (9–12 meses) y jóvenes (DIV15), los descendientes de los progenitores viejos produjeron en solo 2 semanas un 49.0 % de neuronas de proyección callosa (CPN), frente a apenas 0.55 %, 0.50 % y 0.02 % en las tres réplicas viejas monocrónicas y 1.1 % en organoides estándar de 9 meses; las células viejas respondían de nuevo a señales neurogénicas, pero saltaban las etapas tempranas ya recorridas y generaban directamente destinos neuronales tardíos que normalmente requieren 2–3 meses.
El resultado central es que el sistema experimental con organoides mantiene durante años un reloj de desarrollo humano intrínseco, con progresión específica de cada tipo celular y correspondencia entre tiempo cronológico in vitro, programas transcriptómicos, remodelado epigenético y maduración funcional. Además, los experimentos heterocrónicos proporcionan evidencia funcional de una suerte de «memoria temporal» de los progenitores; después de 9 meses continúan siendo plásticos y pueden reiniciar la neurogénesis ante señales apropiadas, pero conservan información sobre las etapas completadas y producen destinos compatibles con su edad de desarrollo. Esto convierte a los organoides longevos en un modelo experimental ideal para estudiar etapas posnatales de la neotenia humana hasta ahora prácticamente inaccesibles. Los autores señalan como siguiente frontera incorporar mejor las fuerzas que regulan el desarrollo cerebral in vivo: no solo actividad espontánea —que aquí ya mejora claramente supervivencia y maduración— sino actividad evocada por sistemas sensoriales y señales procedentes de tejidos no neurales, además de utilizar estas series temporales multimodales para descubrir los mecanismos moleculares que determinan el extraordinariamente lento tempo de maduración y evolución del cerebro humano.
Luisa nos lee unas declaraciones de una de las autores para El País: «Si yo no consigo generar estas neuronas en el momento correcto dentro de mi organoide, la patología que voy a reproducir no va a ser exactamente igual a la que tiene ese niño con epilepsia. Por eso es crucial saber hacerlo bien. Con este tipo de tecnología vamos a ser capaces de reproducirlo casi a la perfección, porque vamos a poder temporalizar muy bien en qué momento tiene que coordinarse esa construcción del cableado eléctrico que forma el cerebro, para que, por ejemplo, no aparezca la epilepsia». Más información en Daniel Mediavilla, «Revolución en neuromedicina al lograr minicerebros humanos que se mantienen vivos durante años», El País, 19 ago 2026.

Jose nos cuenta un artículo en Nature sobre la birrefringencia del vacío y la emisión polarizada de un magnetar. Los magnetares son estrellas de neutrones con campos superficiales enormes B ∼ 10¹⁴−10¹⁵ G (gauss), superiores al campo crítico de la electrodinámica cuántica (QED) para la producción de pares partícula-antipartícula, Bcr = 4.4 × 10¹³ G. Como resultado aparecen efectos no lineales (interacción efectiva entre fotones mediada por el vacío) que dependen de la polarización del vacío, de ahí que aparezca la llamada birrefringencia del vacío. En la polarización del vacío los dos modos lineales de polarización tienen índices de refracción distintos. En el entorno de un magnetar, el vector de polarización de los rayos X sigue de forma adiabática el campo magnético hasta decenas o centenares de radios estelares. Esto es un proceso de realimentación que puede elevar fuertemente el grado de polarización observado. El artículo estudia este fenómeno en el magnetar radioemisor 1E 1547.0−5408, de periodo P = 2.09 s (segundos) y campo dipolar ecuatorial ≃ 2.2 × 10¹⁴ G, mediante observaciones coordinadas de polarimetría X y radio. Se ha logrado observar el grado de polarización y el ángulo de polarización con la precisión suficiente para observar los efectos de la birrefringencia del vacío.

Jose nos aclara que uno de los tres revisores del artículo estaba en contra de su publicación. El referee #3, correvisor con el #4, afirmaba que no se podía distinguir si la birrefringencia observada es del vacío o de la magnetosfera de la estrella. Su crítica se centra en el código (software) MAGTHOMSCATT usado en el modelo teórico de las atmósferas de magnetares. En su opinión, para afirmar evidencia inequívoca habría que descartar explicaciones alternativas; en la primera versión del articulo la predicción teórica tenía un χ² = 49.9/30 con 30 grados de libertad; pero aplicando una corrección (tipo Bonferoni) la significación de la hipótesis nula baja a solo un 2 %, muy lejos del 98 % que se debería exigir. Por ello, el revisor pidió que se eliminara la sección correspondiente y la conclusión firme de que se había observado la birrefringencia del vacío. En la versión final del artículo no se ha eliminado, pero se sugiere que es una explicación posible. Como los referees #1 y #5 recomendaron la publicación, la opinión del referee #3/#4 fue silenciada. Así que la editora de Nature decidió publicar el artículo a pesar de esta oposición.
En conclusión, quizás se ha observado por primera vez la birrefringencia del vacío en un magnetar, o quizás solo se ha observado la birrefringencia de la magnetosfera de un magnetar, pero en ambos casos el artículo merece ser publicado en Nature. Futuars observaciones y análisis computacionales tendrán que clarificar la situación. El artículo es Rachael E. Stewart, Hoa Dinh Thi, …, Zorawar Wadiasingh, «Vacuum birefringence and the polarized X-ray emission from a radio magnetar,» Nature 656: 590-594 (05 Aug 2026), doi: https://doi.org/10.1038/s41586-026-10859-z; más información divulgativa en Ekaterina Sokolova-Lapa, Joern Wilms, «Can empty space interact with light — and even change its properties? Observations of a magnetized stellar core indicate that in an ultra-strong magnetic field, empty space can polarize light,» Nature 656: 572-573 (05 Aug 2026), doi: https://doi.org/10.1038/d41586-026-02289-8.

Borja nos habla del próximo eclipse de luna, el viernes 28 de agosto de 2026. Será un eclipse lunar parcial muy profundo; en el máximo, la Luna alcanzará una magnitud umbral de 0.930, es decir, casi todo su diámetro quedará dentro de la sombra oscura de la Tierra, aunque no llegará a ser total. El máximo mundial ocurre hacia las 04:13 UTC. Será visible desde gran parte de Europa, África, América y el Pacífico oriental. En la España peninsular, la fase penumbral comenzará hacia las 03:23 CEST, pero al principio el oscurecimiento será muy tenue. La fase parcial más llamativa empezará a las 05:12, alcanzando el máximo hacia las 06:12–06:13 y continuará mientras amanece. Para observarlo bien conviene disponer de un horizonte oeste despejado. Borja afirma que el eclipse de luna nos permite observar «todas las puestas de Sol a la vez». Y Héctor dice que observaremos el terrascopio de David Kipping.
En la imagen muesro cómo se verá este eclipse de luna desde la Luna, donde será un eclipse de Sol. La imagen es de la sonda Kaguya (JAXA) en órbita lunar. Más información en Nacho Palou, «Un eclipse de Sol … ¡visto desde la Luna!» Microsiervos, 20 feb 2009. Jose nos recuerda la anécdota de Cristóbal Colón, quien usó un eclipse lunar el 29 de febrero de 1504 para asustar a los indígenas arahuacos (o taínos) en Jamaica; en 1503, los barcos de Colón encallaron en Jamaica y los los indígenas alimentaron a los españoles a cambio de objetos, pero los objetos se acabaron y los indígenas dejaron de darles comida). Gracias al eclipse, Colón les «obligó» a seguir dándole comida a su tripulación.

Pasamos a Señales de los Oyentes. @buttonkidin_rocks2781 pregunta: «¿Estamos perdiendo capacidad de detección de cuerpos peligrosos en el Sistema Solar debido al exceso de satélites? Lo digo por el bólido que pasó cercano. Me refiero a que el exceso de órbitas satelitales con las constelaciones de satélites actuales y en proyecto afecten a la observación de objetos potencialmente peligrosos en el sistema solar». Juan Carlos opina que no. Borja cree que sí y que Vera Rubin todavía es una incógnita en este tema. Héctor dice que tenemos mucha basura espacial que complicará la detección con telescopios como el Vera Rubin. Habrá que descartar muchos falsos positivos y quizás se escapen algunos verdaderos positivos. Una cosa es detectar y otra es identificar, y esto último se vuelve cada vez más complicado. Borja destaca el rol de los astrónomos aficionados en este tipo de detecciones; ya ha habido algunos éxitos, con detecciones a pocas horas de impactar en la superficie.
@nestoreduardo pregunta: «Habiendo tantos satélites espía diseñados justamente para ponerse junto a otros, ¿no se podría establecer un estándar de acoples para que todos los satélites importantes lo lleven?» Contesta Juan Carlos que la idea de base se está intentando llevar a la práctica (estandarizar una técnica de captura). En su empresa, GMV, se ha diseñado un sistema de este tipo para la ESA, formado por MICE (un sistema que está acoplado en el satélite que permite el enganche) y CAT (el sistema que se acopla y se engancha a MICE, capturando el satélite para realizar la operación necesaria). La idea está en la cresta de la ola en el marco de la sostenibilidad espacial. La ESA está a la vanguardia en ella y se ha aprobado que a partir de 2030 ninguna misión espacial de la ESA deje ningún tipo de residuo en el espacio.
@darexxi21 pregunta: «¿Nos podéis aclarar si llegan más lejos los sonidos graves o agudos?» Contesto que a igual potencia, llegan más lejos los graves, porque la absorción del sonido en el aire depende de la frecuencia y es mayor la absorción para las frecuencias altas (agudos). Las frecuencias bajas alcanzan distancias de cientos e incluso miles de kilómetros tanto en la atmósfera como en el océano (todo el mundo recuerda que el sonido de las ballenas cruza océanos). @JavierGarcía-Peláez bromea con que «¿llegan más lejos las peticiones susurradas por fermosa fembra que los graves gritos al oído del sargento primero legionario?»
@CristinaHerGar pregunta: «A ver si ignacio ¿que las orcas (Orcinus orca) tenga el doble de neuronas del cortex que un humano podría implicar más inteligencia que un humano o igual o menos?» Contesto que no lo sabemos, pero que se suele asociar la inteligeencia al número de sinapsis y su plasticidad neuronal más que al número de neuronas (nosotros tenemos muchas más neuronas en el cerebelo que en el cerebro).
@CristinaHerGar sugiere: «¿Duninng-kruguear? ¿Necedear?» Como vocablos equivalentes a cuñadear (tema del que se habló en el descanso en YouTube, que no está en el audio del podcast).
@cebra5429 pregunta: «¿Le corre más deprisa el reloj si está con dieta de super rendimiento?» Luisa comenta que no va así, el medio de cultivo tiene una serie de componentes para mejorar la excitabildiad de las neuronas, pero no afecta de forma directa al paso del tiempo. El medio permite que el organoide sobreviva más tiempo y que sus conexiones sean más eficaces.
Preguntan por campos magnéticos y eléctricos separados, si solo existen electromagnéticos. Contesto que no existen en la Naturaleza los campos magnéticos y los campos eléctricos, que son conceptos idealizados. Jose lo suaviza recordando que un cambio de sistema de referencia puede hacer aparecer un campo magnético donde solo había un campo eléctrico y viceversa. Héctor dice que estos conceptos simplifica las cosas. Comento que la Naturaleza es cuántica y que solo existe el campo cuántico asociado a los fotones; el límite clásico es muy difícil de obtener usando fotones virtuales y no siempre está bien definido. Por ello, existen el campo electromagnético cuántico, pero no existen los campos eléctricos y magnéticos clásicos. José ratifica que las descripciones cuántica y clásica son muy difíciles de poner en consenso, y que es mejor pensar que son modelos válidos en regímenes muy diferentes.
@JavierGarcía-Peláez pregunta: «¿Mencionan sobre su aplicación al entendimiento de la epilepsia infantil pero no al desarrollo del autismo?» Se refiere a las potenciales aplicaciones de los organoides. Luisa contesta que en una entrevista en el País una de las autoras habló de epilepsia, pero que en el artículo científico no se menciona. Como no hay correlación conocida entre los espectros de la epilepsica y del autismo, no parece que haya aplicaciones potenciales al tratamiento del espectro autista (que se sepa ahora mismo).
@CristinaHerGar pregunta: «Sobre la hipótesis de Bruno Valeixo Bento y Miguel Montero sobre un máximo de tipo de Sitter en la teoría M … ¿se han explorado ya algunas de las soluciones posibles? ¿Se han dado avances o refutaciones?» Le pido a Jose que conteste, pero no conoce los detalles. Comento ahora que un error en la formulación inicial hizo que los números sobre el tamaño del universo dS y sobre la constante cosmológica en 5D tuvieron que ser modificados a peor. Además, el teorema no go de estos autores limita mucho la física de las compactificaciones. Como nuevo resultado positivo, se anunció en un congreso científico que se ha logrado una compactificación dS en 4D, pero no me consta que se haya publicado el artículo con los detalles.
Preguntan si existe un «límite teórico al valor de un campo magnético». Contesto que en física clásica (donde «existen» los campos magnéticos) no hay ningún límite. Juan Carlos recuerda que en unidades de Planck se puede obtener un campo magnético de Planck, que se puede interpretar como el campo magnético máximo. Comento que esto es pura numerología; en la escala de Planck no se puede definir el concepto de campo magnético.
ThomasEmilioVilla pregunta en boma: «¿Se podrían emplear estos organoides para modelizar la propuesta Orch-OR de Penrose y del otro autor de cuyo nombre no quiero acordarme?» Contesto que yo también quiero mencionar el nombre de este anestesiólogo. Como es obvio, los organoides no se pueden usar para estudiar el colapso dinámico de la función de onda debido a la gravitación (la reducción objetiva orquestrada llamada Orch-OR).
Preguntan si «de confirmarse la birrefringencia (del espaciotiemo) significaría que el espaciotiempo es discreto». Jose contesta que no. Si el espaciotiempo fuese discreto podríamos ver marcas en los fotones que recorren las mayores distancias en el universo, los fotones del CMB. Se han buscado y no se han encontrado dichas señales, lo que pone límites muy estrictos a que el espaciotiempo sea discreto.
Y esto es todo, ¡que disfrutes del podcast!


Hola Maestro, ¿que tál estas?
Sobre la eventual (hipotética) observación de una birrefringencia espontánea del espaciotiempo, sin ninguna causa aparente, se me ocurrió la pregunta porque efectivamente ya la había escuchada en esa charla de Friederich Schuller, que ha derivado (hasta cierto punto) las EFE desde las ecuaciones del electromagnetismo (y con alguna componiente más de localidad y de causalidad).
https://www.youtube.com/watch?v=ir8sNBM4CdQ
Sería muy guay observar birrefringencia en el CMB, quién sabe si con LITE Bird o con otros telescopios logramos observar algo así…
Thomas, la birrefringencia del vacío electromagnético de la habló Jose se podría observar en el CMB (aunque no sé si LITE Bird podrá hacerlo). Pero la birrefringencia del espaciotiempo de Schuller es otra cosa diferente, mucho más difícil de observar en el CMB (aunque sea observable en fuentes astrofísicas muy polarizadas como AGN o GRB). ¿Sabes si Schuller ha calculado la señal que se observaría en el CMB? No me consta.
Schuller no, el suyo era el clasico gedankenexperiment de un teorico que no tiene que mancharse las manos con los calculos de los experimentales…un divulgador que se que ha trabajado en el campo es por ejemplo Brian Keating, pero si no se ha observado nada con GW 170817 es complicado que se llegue a algo medible en el futuro proximo…quizas con PIXIE?
La IA me respondió que no se han encontrado las señales predichas. Esto se ha logrado mediante observaciones de alta precisión:
Espectro de cuerpo negro: El experimento FIRAS (Far-Infrared Absolute Spectrophotometer) a bordo del satélite COBE midió el espectro del CMB con una precisión exquisita. No encontró ninguna desviación de un cuerpo negro perfecto. Esto permitió establecer límites superiores muy estrictos sobre los parámetros de difusión y deriva energética para los fotones.
Polarización: Misiones como WMAP y Planck han medido la polarización del CMB con una precisión sin precedentes. La ausencia de la rotación de polarización (birrefringencia) predicha por ciertos modelos de violación de Lorentz ha permitido establecer límites que alcanzan la escala de Planck. Por ejemplo, un estudio usó datos de BOOMERanG y WMAP para establecer un límite de significancia a escala de Planck sobre posibles violaciones de Lorentz.
Francis, puedes extender la idea de usar los magnetares como telescopios de gravedad cuántica? De ser ciertos estos resultados entrarían en conflicto con las medidas del CMB? Qué consecuencias tendría? Se ajustarían las cotas hacia valores superiores?
¿Enserio open ai ha resuelto el problema del milenio de Navier-Stokes?, ¿no será un gran alucinación?
P, el problema del Milenio de NS son cuatro subproblemas (cosas de Fefferman), llamados (A)-(D). OpenAI afirma haber resuelto el subproblema (C); en mi opinión, el más interesante es el (A), de hecho es el que todo el mundo menciona. Pero de forma oficial resolver cualquiera de los subproblemas es suficiente para recibir el galardón millonario. OpenAI recibirá su galardón cuando salga a bolsa, si logra el billón de dólares de valoración. Para ella el millón es irrelevante (como lo era para Perelman, pero por otros motivos).
Francis Al probar que este colapso es teóricamente posible, las declaraciones C y D quedaron demostradas, y al haber encontrado la IA un contraejemplo donde esto falla (Declaración D), probar la A se volvió imposible además que al igual que la A, exigía demostrar la existencia eterna de soluciones suaves pero en el espacio cerrado (toroidal). Al demostrarse la Declaración C, esta premisa también quedó desmentida
Cuidado, Mariana, probar C con una solución de soporte compacto, que implica D, no implica que A o B sean falsas. La solución que OpenAI ha construido no es una solución de las ecuaciones de Navier-Stokes sin forzamiento. Ni parece posible que se pueda construir una a partir de dicha solución (aunque no diré nunca jamás).