¿De qué raza es Obama? o el problema de la raza

Por Francisco R. Villatoro, el 9 noviembre, 2008. Categoría(s): Ciencia • Medicina • Noticias • Personajes • Política ✎ 3

Nada pone más nervioso a los científicos que el problema de la “raza.” No es un problema fácil y hay que enfrentarlo cara a cara. La ciencia debe ser imparcial. El último Workshop sobre Cuestiones Éticas, Legales y Sociales en Investigación en Selección Natural (Workshop on Ethical, Legal, and Social Issues in Natural Selection Research) del National Human Genome Research Institute (NHGRI) en Rockville, Maryland, reunió unos 40 científicos y especialistas en ética científica para debatir las implicaciones de las nuevas técnicas de secuenciación del genoma en la opinión pública, como nos cuenta Constance Holden, “The Touchy Subject of ‘Race’,” Science, 322: 839, 7 November 2008 . El hecho es que en diferentes lugares del mundo, diferentes mutaciones genéticas han resultado ventajosas y se han expandido rápidadmente entre la población autóctona, generando variaciones permantentes en ciertos grupos ancestrales. Muchas son inocuas (como la tolerancia a la lactosa en la edad adulta), pero el debate está servido en relación a las que tienen implicaciones médicas. ¿Debe la medicina tener en cuenta el factor “racial”?

En esta conferencia se ha destacado la necesidad de evitar el uso de eufemismos como “ancestros geográficos” por “razas”. Términos como “indio americano” (“amerindian” que ofende a los “nativoamericanos”) o “caucásico”  implican un claro contenido racial. Incluso términos como el “alelo europeo” para referirse al responsable de la tolerancia a la lactosa han sido públicamente criticados en esta conferencia ya que también aparece en otros grupos. Si los científicos no se ponen de acuerdo en cómo denominar eufemísticamente a las diferentes “razas” (diferenciando entre europeo-americanos y africano-americanos) cómo podemos esperar que el público en general también lo haga (sin sentirse ofendido por cuestiones de “raza”).

Las discusiones fueron muy acaloradas cuando se debatieron los genes relacionados con el cerebro (más de la mitad del genoma lo está) y sus posibles implicaciones en la “inteligencia general.” Hay diferencias claras entre euroasiáticos y africanos, normalmente asociadas a la explosión cultural euroasiática hace unos 40.000 años. Que haya variaciones genéticas asociadas, por ejemplo, al tamaño del cerebro, que permitan diferenciar entre estos grupos ancestrales humanos sólo mirando el ADN no significa que unos sean menos inteligentes que otros. Pero en el lenguaje cotidiano, en las conversaciones de café que todos vivimos, es fácil que el rigor con el que usan las palabras los científicos se convierta en una malformación clara del mensaje.

Los investigadores “prefieren” hablar de ancestros en lugar de “razas,” especialmente cuando se trata de comunicar sus descubrimientos al público general. Los especialistas en bioética “claman al cielo.” ¿Es ético cambiar el vocabulario “técnico” sólo por una cuestión de “moralina”? ¿Lo políticamente correcto debe ser el leitmotiv del lenguaje científico?

Volviendo al título de esta entrada, ¿es Obama negro, mestizo, o “no se sabe qué”? ¿Es importante para la ciencia saberlo? ¿Es importante para su médico personal el saberlo? Me quedo con que es un afroamericano criado en una familia caucásica.



3 Comentarios

  1. Asgard, todos somos de la especie Homo sapiens sapiens, igual que todos los perros son de la especie Canis lupus familiaris (también llamada Canis Domesticus). ¿Hay perros de diferentes razas? La raza y la especie son dos cosas completamente diferentes. Tú eres de la misma especie que un pigmeo y te puedes reproducir con él/ella, sin embargo, apostaría que no eres de la “raza” pigmea.

Deja un comentario