Albert Einstein según su nieta Evelyn: “Era un mujeriego y un libertino”

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Sobre Einstein se ha escrito mucho. Con motivo del año internacional de la Física la FECYT publicó la Unidad Didáctica “La Huella de Einstein,” Ramón Núñez et al., 2005 [PDF descarga gratuita 4,64 MB]. La he releído y me ha parecido interesante extraer algunos párrafos.

“La gente cree que soy un santo o un huevo sin cáscara y no soy ninguna de las dos cosas, gracias a Dios”, Einstein.

Einstein demostró su afición a la compañía femenina, desde bien temprano, gozando de cierto éxito entre las jovencitas de su entorno, pero la gran eclosión del Einstein mujeriego y libertino se produjo a sus cuarenta años, cuando la fama mundial le convirtió en una superestrella mediática tan conocida como cualquier actor de Hollywood y, por consiguiente, en el objeto del deseo de muchas féminas, primero en Berlín y luego en EEUU. Todo ello para desgracia de Elsa, ya convertida en su segunda esposa, con quien inició un romance en 1912, a los 33 años, cuando su primer matrimonio con Mileva ya estaba condenado. Elsa tuvo que soportar las numerosas infidelidades de su marido, quien ni siquiera se molestaba en disimular sus aventuras y no se privaba de acudir a conciertos o pasear con alguna de sus numerosas amigas. Esta actitud dio lugar a situaciones tan “incómodas” como la que tuvo lugar en 1928, cuando a punto de cumplir 50 años y para recuperarse de sus problemas de salud, Einstein acudió a un balneario acompañado de su esposa, su hijastra, su secretaria y la que en aquella época era su amante: una rica viuda judía berlinesa llamada Toni Mendel.

Einstein dejó un reguero de aventuras casuales y algunas pocas más duraderas, aunque intermitentes, pero siempre evitó comprometerse, fiel a su filosofía de que los lazos afectivos no se interpusiesen entre él y su amante más fiel: la física. Para Einstein “el matrimonio es un intento fracasado de hacer algo duradero de un incidente”, “el matrimonio es la esclavitud con vestimenta cultural”, y “seguramente el matrimonio fue inventado por un cerdo antipático”.

¿Por qué Einstein se casó por segunda vez con su prima Elsa? Por su talento para cuidarle y proporcionarle la paz y tranquilidad que necesitaba para desarrollar su trabajo, lo que le convenció de las ventajas que le reportaría contar con ella a tiempo completo. Einstein consiguió el divorcio de Mileva, que había solicitado en 1916 y en cuyo proceso tuvo que confesar infidelidades y peleas, en febrero de 1919, y en junio contraía segundas nupcias con Elsa. Junto a Elsa se sentía cómodo y, sobre todo, muy bien cuidado; lo que no le impidió salvaguardar su independencia, disponiendo de un espacio propio al que ella no podía acceder y manteniendo habitaciones separadas. Elsa aceptó esta situación y el matrimonio resultó mucho más tranquilo, y en cierto sentido feliz, que el primero. Su unión duraría hasta la muerte de Elsa, en 1936.

¿Qué tipo de mujeres atraían a Einstein? Para responder a esta cuestión, nada mejor que preguntar a sus allegados. Según Janos Plesch, médico y amigo íntimo de Einstein: “En la elección de sus amantes no hacía grandes distinciones, pero se sentía más atraído por una rotunda hija de la naturaleza que por una sutil mujer de sociedad”. Peter, hijo de Janos, todavía es más descriptivo y posiblemente algo exagerado: “A Einstein le chiflaban las mujeres y cuanto más vulgares, sudorosas y malolientes eran, mejor”.

Os animo a todos a leer la Unidad Didáctica sobre Einstein coordinada por Ramón Núñez. Para abriros más aún la boca, aquí os presento la foto original (no recortada) de Einstein sacando la lengua (en un coche junto a Elsa y el director del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton).

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9 comentarios

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Isod Isod

Vaya, me quedo con la foto. Conocía el contexto, pero nunca la había visto completa.

Y sobre Einstein… cualquiera podría llegar a pensar que los genios son humanos. Mira tú.

German German

¿Saben ke me alegro de saber esto? Eso demuestra ke un sabio y un buen hombre no tiene por ke no disfrutar de la vida, me parece ke es una bofetada a la mogigateria judeo-cristiana-musulmana, donde todo lo ke da placer es pecado.

yohannita yohannita

En pocas palabras, lo felicito!!!A mi me fascina la física y no por eso, soy una encerrada mas bien pedazo de pe****** q no disfruta la vida. Hay que seguir rompiendo con ese estereotipo de genio que implica esclavitud y dependencia total a su estudio. Paremos con esa mentira, muchos sabios serán así;pero no todos son iguales, los que disfrutan disfrutan menos pero cuando se divierten compensan todo ese tiempo perdido de jodaaaa….
Que entretenimiento más perfecto, luego de unos meses agitados de matemáticas aplicadas a los misterios del universo; una noche llena de placer y lujuria para despavilar la mente.
Pueden pensar que esto es la inversa al principio de la conservación de energía..Sí que se ahorra tiempo, por experiencia es una buena elección. Piensenlo!

erwing erwing

pues que buen ejemplo de vida la verdad, se tiene todo lo que se quiere una gran mente, grandes placeres, diversion compromisos, hijos, soltura….todo sin dar mas importancia a uno. la verdad es de admirarce y seria bueno llevartela asi sin preocupaciones desestresado y generando tantos aportes y conocimientos a la sociedad. buen idolo

HERMINIO HERMINIO

bravoooo, asi somos todos los genios, libres como el aire, sin barrera alguna para amar, funcionamos a base de adrenalina pura.

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