Los últimos datos sobre el meteoro de Chelyabinsk

Por Francisco R. Villatoro, el 7 noviembre, 2013. Categoría(s): Ciencia • Física • Noticias • Physics • Science
Dibujo20131107 a 3D simulation of 15 february airbust over chelyabinsk - russia - web-Chelaybinsk_03
Simulación 3D del impacto del meteoro.

El 15 de febrero de 2013, un meteoro de tamaño medio impactó en la atmósfera terrestre en la región de Chelyabinsk, Rusia. Los datos iniciales sobre su trayectoria y la estimación mediante infrasonidos de su masa han sido revisados por dos artículos en Nature y un artículo en Science. El meteoro que impactó en Chelyabinsk tenía una masa entre 12.000 y 13.000 toneladas métricas, casi el doble de lo que se estimó en su momento, impactó en la atmósfera superior a una velocidad de unos 19 km/s, más de 50 veces la velocidad del sonido, liberando una energía de unos 500 kilotones de TNT que en gran parte fue absorbida por la atmósfera (lo que minimizó los daños). A una altura entre 30 y 45 km el meteoro se fracturó en miles de pedazos. Sólo se han encontrado unos pocos meteoritos, el mayor con 600 kg formó un agujero circular en el hielo de la superficie y acabó en el fondo del lago Chebarkul, a 60 km al suroeste de Chelyabinsk. Los modelos por ordenador predicen que un asteroide como el Chelyabinsk colisiona con la Tierra una vez cada 150 años (en promedio). Nos lo cuenta Quirin Schiermeier, “Risk of massive asteroid strike underestimated. Meteor in Chelyabinsk impact was twice as heavy as initially thought,” News, Nature, 5 Nov 2013. Los artículos técnicos en Nature son Jiří Borovička et al., “The trajectory, structure and origin of the Chelyabinsk asteroidal impactor,” Nature, AOP, 06 Nov 2013; y P. G. Brown et al., “A 500-kiloton airburst over Chelyabinsk and an enhanced hazard from small impactors,” Nature, AOP 06 Nov 2013. El artículo en Science no lo he podido leer aún,
Popova, O. P. et al. Science (2013) (cuando aparezca añadiré los comentarios oportunos a esta entrada).

Dibujo20131107 Identification of fragments in a series of images from video 7 - nature12671-sf5

El artículo de Jiří Borovička et al. ha realizado un estudio detallado de todos los vídeos (la mayoría caseros) que grabaron el evento. Esta figura presenta el análisis del vídeo 7 que muestra que los fragmentos F1–F7 se originaron a baja altitud (~25 km), mientras que los fragmentos F11–F16 se originaron a mayor altitud (>30 km). Los interesados en ver figuras similares para los demás vídeos disfrutarán con las figuras y tablas que aparecen online como información extendida al artículo (por cierto, requiere acceso por suscripción a Nature).

Dibujo20131107 Ground projection of the terminal part of the bolide trajectory and meteorite-strewn field - nature12671-f1

Esta figura muestra la trayectoria principal del meteoro (línea gruesa en rojo) y la trayectoria del mayor fragmento F1 (línea delgada naranja); los números sobre la línea roja indican la altura en kilómetros. Las marcas F1–F4, F6, F7 y F11–F15 indican la posición de 11 fragmentos que han sido recopilados (ordenados de mayor a menor desde F1 a F15). Las líneas en amarillo indican fragmentos que se separaron a baja altura, entre 21 y 26 km, y las líneas en morado los que se separaron a gran altura, entre 30 y 39 km.

Dibujo20131107 Infrasound signal from the Chelyabinsk airburst as seen at 150 km - nature

El artículo de Brown et al., a partir de los análisis de infrasonidos recogidos en múltiples estaciones distribuidas por todo el mundo (la más próxima a sólo 150 km del lugar del impacto) estima la energía liberada por el meteoro, 500 ± 100 kilotones de TNT (1 kilotón de TNT = 4,185 × 10¹² julios) y su tamaño (entre 17 y 20 metros de diámetro). El artículo se centra en el estudio mediante simulaciones por ordenador de la onda de choque producida por el impacto y su comparación con las estimaciones basadas en los daños producidos. Además, se estima la probabilidad de que este evento se repita en los próximos 20 años, obteniendo un valor del 13% (que los propios autores consideran que puede estar sesgado, pues los datos históricos de infrasonidos son fiables a partir de 1960).



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