Premios Ig Nobel 2020

Por Francisco R. Villatoro, el 22 septiembre, 2020. Categoría(s): Ciencia ✎ 8

Todos los años este blog se hace eco de los Premios Ig Nobel. La ceremonia de entrega de los Premios Ig Nobel 2020, su trigésima edición, no se celebró en el Teatro Sanders de Harvard, sino de forma virtual en YouTube el pasado 17 de septiembre de 2020 [YouTube]. Pronto se anunciarán los Premios Nobel de ciencias (5–12 octubre). Mientras tanto espero que te guste mi breve repaso de los Ig Nobel de este año, con lombrices, aligátores, arañas, cejas de narcisistas, misofonías, besos de «verdad» y mucho más.

Te recomiendo ver el vídeo de la ceremonia en YouTube, así como visitar su página web Improbable Research y el listado histórico de premiados. También puedes leer a Ignacio Crespo, «Los premios Ig Nobel de 2020: cómo distinguir a un narcisista por sus cejas», Ciencia, La Razón, 21 sep 2020.

Ig Nobel de Física: Ivan S. Maksymov y Andrey Pototsky reciben el galardón por poner a vibrar a 40 Hz a lombrices rojas (Eisenia fetida) y lombrices comunes (Lumbricus terrestris), previamente inmovilizadas de forma temporal sumergiéndolas en etanol al 20 % durante unos dos minutos. El objetivo es estudiar las ondas no lineales de Faraday en su cuerpo; recuerda que las ondas de Faraday aparecen en la superficie horizontal de un fluido cuando el recipiente que lo contiene se somete a vibraciones verticales. En el experimento el cuerpo de la lombriz se coloca sobre una superficie de teflón que se pone a vibrar a 40 Hz en vertical; los movimientos del cuerpo del animal se observan mediante una cámara de vídeo junto a un sistema de medida por láser usando un fotodiodo.

El espectro de vibraciones del cuerpo del animal entre 10 y 200 Hz se muestra en esta figura. Se observa la vibración a 40 Hz y sus armónicos (80, 120, 160 y 200 Hz); como predice la teoría de Faraday aparece un subarmónico a la mitad de la frecuencia de excitación, es decir, a 20 Hz; este subarmónico de menor amplitud induce armónicos adicionales (60, 100, 140 y 180 Hz). Se ha desarrollado un modelo teórico que asume que la lombriz tiene una densidad constante y su superficie es un cuerpo eléstico lineal; dicho modelo ajusta muy bien el espectro observado.

¿Para qué se realiza este estudio? Porque estas lombrices se usan en neurociencia para el estudio de la transmisión del impulso nervioso. Por lo que comentan los autores, estudiar sus propiedades mecánicas puede facilitar la interpretación de dichos estudios. El artículo es Ivan S. Maksymov, Andrey Pototsky, «Excitation of Faraday-like body waves in vibrated living earthworms,» Scientific Reports 10: 8564 (22 May 2020), doi: https://doi.org/10.1038/s41598-020-65295-4, bioRxiv preprint 868521 (08 Dec 2019), doi: https://doi.org/10.1101/868521.

Ig Nobel de Acústica: Stephan Reber, Takeshi Nishimura, Judith Janisch, Mark Robertson y Tecumseh Fitch reciben el galardón por estudiar cómo cambia el bramido de una hembra de aligátor chino (Alligator sinensis) al respirar en una atmósfera de helio. Para ello han sumergido el cocodrilo en una piscina con una cámara de aire en la que han introducido heliox (mezcla de un 88 % de helio y un 12 % de oxígeno). Como le ocurre a una persona, el sonido del animal se vuelve más agudo; el primer formante (pico del espectro) pasa de 425.7 ± 46.0 Hz en aire hasta 825.1 ± 26.1 Hz en heliox; el segundo formante pasa de 1618.4 ± 112.7 Hz en airea a 3155.4 ± 119.5 Hz en heliox; puedes escuchar el cambio en este vídeo .mov.

¿Por qué se han estudiado los bramidos en heliox de los aligátores? Los bramidos de los aligátores forman parte de su cortejo y de su comportamiento territorial. Las hembras solo se reproducen con machos de mayor tamaño que ellas; se cree que los formantes del bramido codifica de alguna forma el tamaño del animal. Este estudio es el primero que estudia la existencia de formantes en el bramido; el siguiente objetivo es asociarlos a las estructuras anatómicas del tracto vocal de los animales, con objeto de verificar la hipótesis de que dependen del tamaño corporal (hasta donde me consta aún no se ha verificado esta hipótesis).

El artículo es Stephan A. Reber, Takeshi Nishimura, …, W. Tecumseh Fitch, «A Chinese alligator in heliox: formant frequencies in a crocodilian,» Journal of Experimental Biology 218: 2442-2447 (2015), doi: https://doi.org/10.1242/jeb.119552; estudios posteriores han usado los formantes para estudiar la comunicación vocal entre aligátores y cocodrilos, recomiendo Stephan A. Reber, «Crocodilia Communication,» Encyclopedia of Animal Cognition and Behavior (25 April 2018), doi: https://doi.org/10.1007/978-3-319-47829-6_950-1.

Ig Nobel de Psicología: Miranda Giacomin y Nicholas Rule por desarrollar un método para identificar a los narcisistas examinando sus cejas. Los autores proponen que la primera impresión al ver una persona tiene un valor adaptativo, permitiendo identificar comportamientos sociales negativos, como el narcisismo (egoísmo, egocentrismo y vanidad). Para comprobar la hipótesis se han hecho una serie de tres experimentos que asocian la identificación de este rasgo a fotografías con diez recortes de la cara de 39 estudiantes (26 mujeres) con lo que ofrecen los tests de personalidad que se les realizaron. Los resultados apuntan a que las cejas de los narcisistas tienen menor densidad de cabello, estando más arregladas y aseadas. Por supuesto, la estadística es pobre y las conclusiones deben ser tomadas con mucha cautela. El artículo es Miranda Giacomin, Nicholas O. Rule, «Eyebrows cue grandiose narcissism,» Journal of Personality 87: 373-385 (2019), doi: https://doi.org/10.1111/jopy.12396.

Ig Nobel de Economía: Christopher Watkins, Juan David Leongómez, Jeanne Bovet, Agnieszka Żelaźniewicz, Max Korbmacher, Marco Antônio Corrêa Varella, Ana Maria Fernandez, Danielle Wagstaff y Samuela Bolgan por publicar en Scientific Reports una correlación entre la desigualdad económica y la frecuencia de besos románticos en la boca. Como se observa en la figura la correlación es muy débil, si es que la hay (r  = 0.67 ∈ [0,32,0,89] al 95 % CL). Lo más sorprendente es que la (débil) correlación observada con la frecuencia de los besos de «tornillo» es mucho mayor que la observada con la frecuencia de las relaciones sexuales. Los autores proponen que los besos en la boca son mucho más habituales en las relaciones de pareja estables que las relaciones sexuales.

El estudio se ha basado en el análisis de encuestas de opinión de al menos 50 personas de trece países de los seis continentes. Los autores proponen que los besos de «verdad» (como dice la letra de Adrián Ortega para la canción «El beso» con música de Fernando Moraleda) serían un comportamiento que refuerza la relación de pareja en países donde las desigualdades económicas representan un entorno hostil para las familias. No sé si es mucho afirmar, pero si te interesan los detalles te recomiendo leer Christopher D. Watkins, Juan David Leongómez, …, Samuela Bolgan, «National income inequality predicts cultural variation in mouth to mouth kissing,» Scientific Reports 9: 6698 (30 Apr 2019), doi: https://doi.org/10.1038/s41598-019-43267-7.

Ig Nobel de Entomología: Richard Vetter logra este galardón por realizar una encuesta entre entomólogos para cuantificar su aracnofobia. Parece ser que muchos amantes de los insectos tienen miedo a las arañas, quizás porque son conscientes de que las arañas se alimentan de insectos (y de otros arácnidos). Por lo que cuenta en su artículo la aracnofobia de los entomólogos es similar a la del público general. Se concluye, por un lado, que surge en la infancia o juventud y que se mantiene en la edad adulta incluso tras haber estudiado entomología y estar habituado a los «bichos». Y, por otro lado, que igual que en el público general la aracnofobia suele estar asociada a fobias a otros «bichos», también lo está en entomológos aunque trabajen con artrópodos como parte de su profesión. Para los amantes de las encuestas, el artículo es Richard S. Vetter, «Arachnophobic Entomologists: When Two More Legs Makes a Big Difference,» American Entomologist 59: 168-175 (01 Jul 2013), doi: https://doi.org/10.1093/ae/59.3.168.

Ig Nobel de Medicina: Nienke Vulink, Damiaan Denys y Arnoud van Loon por definir el diagnóstico psiquiátrico de la misofonía, la angustia al escuchar a otras personas hacer ruidos durante la masticación, con 42 pacientes en 2013 y definir su terapia cognitivo conductual con 90 pacientes. Los artículos son Arjan Schröder, Nienke Vulink, Damiaan Denys, «Misophonia: Diagnostic Criteria for a New Psychiatric Disorder,» PLoS ONE 8: e54706 (23 Jan 2013), doi: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0054706, y Arjan E. Schröder, …, Arnoud J. van Loon, Damiaan A. Denys, «Cognitive behavioral therapy is effective in misophonia: An open trial,» Journal of Affective Disorders 217: 289-294 (01 Aug 2017), doi: https://doi.org/10.1016/j.jad.2017.04.017.

Ig Nobel de Ciencia de Materiales: Metin Eren, Michelle Bebber, James Norris, Alyssa Perrone, Ashley Rutkoski, Michael Wilson y Mary Ann Raghanti lo logran por mostrar que los cuchillos fabricados con heces humanas congeladas no funcionan. Realizaron este estudio experimental para comprobar si era cierto un popular relato etnográfico que afirma que un inuit hizo un cuchillo con sus propias heces congeladas para matar y desmembrar a un perro. Dicho relato aparece en el libro Shadows in the Sun (1998) de W. Davis.

La información suplementaria del artículo incluye múltiples fotografías del proceso de fabricación mediante moldes de arcilla, de su congelación −50 °C, de los intentos de corte de varios trozos de carne de cerdo con piel y de los resultados negativos obtenidos. El artículo como tal solo contiene texto (quizás para evitar cualquier tipo de escatología entre los lectores). Si te interesan los detalles, Metin I. Eren, Michelle R. Bebber, …, Mary Ann Raghantia, «Experimental replication shows knives manufactured from frozen human feces do not work,» Journal of Archaeological Science: Reports 27: 102002 (10 Sep 2019), doi: https://doi.org/10.1016/j.jasrep.2019.102002.

Ig Nobel de la Paz: No me gustan estos galardones cuando no están apoyados por artículos científicos, porque creo que obvian lo más relevante que les caracteriza, ser ciencia publicada. Este año hay tres, así que hablaré poco de ellos. Reciben el Ig Nobel de la Paz los gobiernos de India y Pakistán; ganan este premio porque varias noticias en medios afirman que algunos de sus diplomáticos llamaron al timbre de los demás en medio de la noche y huyeron antes de que alguien abriera la puerta. Parece cosa de niños y por ello merecen este deshonroso galardón.

Ig Nobel a la Gestión (Management): Lo reciben cinco sicarios chinos por un contrato encadenado para asesinar a alguien por dinero. Xi Guang-An subcontrató a Mo Tian-Xiang, que subcontrató a Yang Kang-Sheng, que subcontrató a Yang Guang-Sheng, que subcontrató a Ling Xian-Si, cada uno recibiendo solo un porcentaje del dinero que recibió el contratador, y sin que Ling Xian-Si culminara el asesinato. Así que al final el contrato inicial fue fallido (por fortuna para la víctima). Todo ello documentado en noticias en prensa y medios.

Ig Nobel de Educación Médica: Jair Bolsonaro (Brasil), Boris Johnson (Reino Unido), Narendra Modi (India), Andrés Manuel López Obrador (México), Alexander Lukashenko (Bielorrusia), Donald Trump (EE UU), Recep Tayyip Erdogan (Turquía), Vladimir Putin (Rusia) y Gurbanguly Berdimuhamedow (Turkmenistán) por usar la pandemia de COVID-19 para enseñar al mundo que los políticos pueden tener un efecto más inmediato sobre la vida y la muerte que los científicos y los médicos. Todo ello documentado por diferentes artículos en prensa y medios. Por cierto, se trata del segundo Ig Nobel a Lukashenko, quien ganó el de la Paz en 2013 cuando declaró ilegal aplaudir en público, junto a la Policía del Estado de Bielorrusia por arrestar a un hombre manco por aplaudir en público.



8 Comentarios

  1. ¿Para cuándo un Ig Nobel «gol por la escuadra» al editor de la revista por su contribución al desperdicio de espacio-tiempo al publicar el artículo más Ig Nobel?

    1. Pues igual te lo llevas tú por leerlo y perder el tiempo. A los demás nos interesa y no consideramos que sea tiempo perdido. Te recuerdo que un ganador del IgNobel también ha sido galardonado con el Nobel de física.

  2. Al de cejas y narcisistas le ha salido competencia…

    «Un algoritmo analiza el rictus en miles de retratos de personajes históricos para indagar en los estados mentales del pasado»… «El rostro sí puede ser el espejo del alma social. Un estudio ha usado máquinas y un algoritmo visual para estudiar las facciones del rostro en miles de retratos de los últimos siglos. Sus autores han comprobado que el rictus ha ido cambiando con el tiempo. Observaron, de hecho, un aumento de las caras que transmitían confiabilidad y una retirada de las que mostraban dominio. El fenómeno ha ido paralelo al desarrollo económico y el avance de valores como la tolerancia religiosa o la libertad.»

    https://elpais.com/ciencia/2020-09-22/cuadros-de-los-ultimos-500-anos-muestran-los-cambios-en-el-dominio-y-la-confianza-social.html

    https://www.nature.com/articles/s41467-020-18566-7

  3. «No me gustan estos galardones cuando no están apoyados por artículos científicos» De hecho es que además estos tres últimos dejan en muy mal lugar los primeros, donde por muy curiosos o graciosos que parezcan no dejan de ser pequeñas contribuciones a la ciencia seria como realmente lo son todos los trabajos científicos.

    1. Estoy de acuerdo con Francis y Pedro. Bien lo dijo alguna vez Francis en algún podcast sobre la pandemia, lo normal sería que las personas supieran/buscaran nombres de infectólogos o virólogos de renomebre para conocer sus opiniones y se informarán en revistas científicas y divulgación rigurosa sobre temas médicos; pero la persona común por alguna razón extraña no puede citar un sólo científico relevante en los temas en cuestión (o alguna fuente de información confiable), pero sí parece sobre-informada al respecto de las opiniones de sus políticos.

      Un mundo bastante raro el nuestro.
      Saludos.

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