El estado actual de la investigación en neuronas espejo

Por Francisco R. Villatoro, el 13 julio, 2021. Categoría(s): Biología • Cerebro • Ciencia • Noticias • Science ✎ 4

Hace diez años, en la divulgación de la neurociencia, las neuronas espejo parecían la explicación para casi todo. Pero desde 2013 el número de artículos científicos sobre neuronas espejo está en declive, con el número de citas anuales más o menos estancado. Se ha publicado en Perspectives on Psychological Science un artículo de revisión que complementa a uno publicado en 2011 y que resume la situación actual. Las autoras son optimistas, creen que el campo volverá a brillar con luz propia. Lo más relevante es el cambio de nombre de «neuronas espejo» a «sistemas neuronales espejo», que conlleva un enfoque más sistémico, valga la redundancia, más globalizado, ahora más de moda en neurociencia; este cambio de nombre es el responsable de que el número de citas no haya decaído.

Las neuronas espejo fueron descubiertas en monos en 1992, aunque recibieron dicho nombre en 1996. Las primeras pruebas directas de la existencia de estas neuronas en humanos se obtuvieron en 2010, usando células individuales en pacientes prequirúrgicos; hasta entonces solo se tenían pruebas indirectas basadas en resonancia magnética funcional en voluntarios sanos. El descubrimiento prometía revolucionar la neurociencia, pero acabó siendo la caída en el precipicio. Hoy en día muchos neurocientíficos prefieren hablar de «áreas encefálicas espejo» en lugar de «neuronas espejo»; la razón es que no hay dudas de que hay regiones encefálicas que se activan durante la observación y la ejecución de una acción, pero no está claro el papel que pueden tener en dichas áreas las neuronas espejo, a nivel individual, ni cuántas neuronas de dichas áreas se comportan como neuronas espejo (algunos estudios apuntan que lo hacen menos del 10 %). Otros investigadores prefieren el término «sistema neuronales espejo», aunque el término «sistema» es genérico y ambiguo, está de moda.

No hay consenso científico sobre el papel que desempeñan las neuronas espejo en el procesamiento de las acciones en humanos. Las ideas que se proponían hace diez años, como que permitían una «comprensión interiorizada» o «inferir los estados mentales de los demás» no se sostienen en la actualidad. Los estudios con pacientes son difíciles de interpretar debido a la heterogeneidad en el daño incurrido y a la compensación cognitiva gracias a la plasticidad neuronal. Las evidencias más recientes apuntan a que las neuronas espejo solo intervienen en el procesamiento a nivel más bajo de las acciones observadas; no hay evidencia de que intervengan en procesos de nivel superior, como la inferencia de las intenciones de los demás a partir de las observaciones de su comportamiento. La gran esperanza puesto en las neuronas espejo se ha venido abajo tras acumular evidencia científica.

Tampoco se conoce el papel de las neuronas espejo en la comprensión de acciones, el habla, la imitación de movimientos y el autismo. Hay pruebas de que el sistema motor, que incluye a las neuronas espejo premotoras y a la corteza motora, tienen un papel relevante, pero aún se ignora el papel específico de las neuronas espejo. Por otro lado, en relación al autismo y la teoría del «espejo roto» (algún tipo de disfunción en el sistema de neuronas espejo o en las áreas espejo) las pruebas empíricas son muy escasas. En los últimos diez años de investigación no se ha obtenido ninguna evidencia convincente que apoye que el autismo está asociado a una disfunción de la neuronas espejo; un duro varapalo a la aplicación clínica de mayor impacto en el campo de las neuronas espejo.

En los últimos diez años se ha avanzado mucho en el estudio de las neuronas espejo, pero todo apunta a que debemos olvidar las afirmaciones grandilocuentes de entonces: las neuronas espejo no son «células que leen mentes», no explican «lo que hace que los humanos sean sociales» y no han podido hacer «para la psicología lo que el ADN hizo por la biología». Las neuronas espejo contribuyen a los sistemas de control neuronales, pero en su estructura coral (sistémica) solo son responsables de un procesamiento muy básico. Por supuesto, mi objetivo no es resumir en unos breves párrafos las 36 páginas del nuevo artículo de revisión; solo me gustaría motivarte a leerlo, si te interesa este tema del que tanto se ha divulgado. El artículo es Cecilia Heyes, Caroline Catmur, «What Happened to Mirror Neurons?» Perspectives on Psychological Science (09 Jul 2021), doi: https://doi.org/10.1177/1745691621990638; también cito a V. Gallese, M. A. Gernsbacher, …, M. Iacoboni, «Mirror Neuron Forum,» Perspectives on Psychological Science 6: 369-407 (2011), doi: https://doi.org/10.1177/1745691611413392; A. M. Glenberg, «Introduction to the Mirror Neuron Forum,» Perspectives on Psychological Science 6: 363–368 (2011), doi: https://doi.org/10.1177%2F1745691611412386; y A. M. Glenberg, «Positions in the Mirror Are Closer Than They Appear,» Perspectives on Psychological Science 6: 408-410 (2011), doi: https://doi.org/10.1177/1745691611413393.



4 Comentarios

  1. Francis.
    Vos crees en base a los estudios actuales y futuros que podremos tener una teoria de la informacion cerebral en este siglo? lograr entender los algoritmos cerebrales?

    1. Ni idea, Ma, predecir el futuro es imposible. Como aún quedan 80 años para que finalice este siglo y el ritmo actual de avances en neurociencia es muy elevado, me gustaría creer que sí, que lograremos entender el funcionamiento de la cognición humana en este siglo.

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