Podcast CB SyR 562: Encíclica sobre IA, microbioma de Ötzi, IA en medicina, fin del LHC Run 3, CMS y quarks, y tacoclina en la dinamo solar

Por Francisco R. Villatoro, el 17 junio, 2026. Categoría(s): Ciencia • Noticias • Podcast Coffee Break: Señal y Ruido • Recomendación • Science ✎ 2

Te recomiendo disfrutar del episodio 562 del podcast Coffee Break: Señal y Ruido [iVoox A,iVoox B], titulado “Encíclica; Iceman; IA en Medicina; LHC; Quarks; Tacoclina”, 11 jun 2026. «La tertulia semanal en la que repasamos las últimas noticias de la actualidad científica. Cara A: Horizontes de la civilización (08:30). La encíclica papal sobre IA (21:00) Cara B: El microbioma del hombre de hielo (00:00). La IA no es el fin de los médicos (16:00). Llega el final de las colisiones en el LHC (38:30). CMS confirma que los quarks son fundamentales hasta 1E-20 metros (58:20). Evidencia de que la dinamo solar se origina en la tacoclina (1:14:00). Señales de los oyentes (1:34:00). Imagen de portada de Héctor Socas Navarro. Todos los comentarios vertidos durante la tertulia representan únicamente la opinión de quien los hace… y a veces ni eso».

¿Quieres patrocinar nuestro podcast como mecenas? «Coffee Break: Señal y Ruido es la tertulia semanal en la que nos leemos los papers para que usted no tenga que hacerlo. Sírvete un café y acompáñanos en nuestra tertulia». Si quieres ser mecenas de nuestro podcast, puedes invitarnos a un café al mes, un desayuno con café y tostada al mes, o a un almuerzo completo, con su primer plato, segundo plato, café y postre… todo sano, eso sí. Si quieres ser mecenas de nuestro podcast visita nuestro Patreon (https://www.patreon.com/user?u=93496937). ¡Ya sois 433! Gracias. También puedes apoyarnos vía iVoox (https://www.ivoox.com/support/172891). Muchas gracias a todas las personas que nos apoyan. Recuerda, el mecenazgo nos permitirá hacer locuras cientófilas. Si disfrutas de nuestro podcast y te apetece contribuir… ¡Muchísimas gracias!

Descargar el episodio 562 cara A en iVoox.

Descargar el episodio 562 cara B en iVoox.

Como muestra el vídeo participan por videoconferencia Héctor Socas Navarro @HSocasNavarro /@hectorsocas.bsky.social / @HSocasNavarro@bird (@pCoffeeBreak / @pCoffeeBreak.bsky), Silvana Tapia (solo cara A), Luisa Achaerandio @LuiAcha / @LuiAcha.bsky,  Ignacio Crespo @SdeStendhal, Gastón Giribet @GastonGiribet (solo cara B), y Francis Villatoro @eMuleNews / @eMuleNews.bsky / @eMuleNews@mathstodon. Por cierto, agradezco a Manu Pombrol @ManuPombrol el diseño de mi fondo para Zoom; muchas gracias, Manu.

Tras la presentación, Héctor promociona su libro recordando el éxito de sus dos días firmando en la Feria del Libro de Madrid. El jueves pasado se agotaron todos los libros y la cola daba la vuelta a la caseta de Planeta. El martes fue otro éxito y el miércoles llego al top 100 de Amazon, alcanzando el puesto 58. Y ha estado número 1 en categorías muy diferentes (Astronomía, Informática, Inteligencia Artificial, Sociología, …, incluso número 8 en Filosofía). Héctor agradece a todos las cientófilas del mundo la gran acogida de su libro. Y el sábado 13 de junio, 11:30h, estará en el Planetario de Castellón impartiendo una charla sobre eclipses «¿qué hemos aprendido gracias a los eclipses?»

Ignacio nos presenta la encíclica papal sobre IA. Yo confieso que no la he leído entera. Ignacio se la ha leído con todo detalle: Santo Padre León XIV, «Magnifica Humanitas: sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial», Vaticano, 15 may 2026. Siendo matemático de formación (a nivel de Bachelor), Robert Francis Prevost​​ demuestra un gran interés por las tecnologías actuales y su impacto sobre la sociedad. Su encíclica se inspira en la Encíclica Rerum novarum, de León XIII (1891), por ello se centra las res novae de nuestro tiempo. Dicha encíclica ya planteaba la Doctrina social de la Iglesia, en la que se enmarca la nueva encíclica.

Destaca el papel de la inteligencia artificial en el campo militar y en las guerras: «no existe algoritmo que pueda hacer la guerra moralmente aceptable».  En el epígrafe 198 podemos leer que «no es lícito confiar a sistemas artificiales decisiones letales o irreversibles. [La] IA no libera al conflicto de su intrínseca inhumanidad: sólo puede hacerlo más rápido e impersonal, bajando el umbral del recurso a la violencia y transformando la defensa en previsión operativa, con las víctimas reducidas a datos». Y en el 199 que «toda tecnología que facilite atacar sin ver el rostro del otro baja el umbral moral del conflicto. La selección de objetivos y el uso de la fuerza no pueden confundir a combatientes y no combatientes, ni ignorar el impacto sobre las poblaciones indefensas».

Ignacio recalca que lo que le preocupa a León XIV es que la moral y la ética detrás de la inteligencia artificial no sean la moral y la ética cristiana del Vaticano. Prevost adopta una actitud funcionalista que le lleva a afirmar que es imposible que una IA llegue a ser consciente. Estas incursiones en la tecnología desde la teología deben ser tomadas con mucha cautela para no generar confusión enter los lectores de la encíclica.

Silvana nos cuenta un artículo en Microbiome sobre el microbioma del hombre de hielo. Ötzi es una momia glaciar de unos 5300 años, hallada en 1991 en el hielo de los Alpes de Ötztal a tan solo −6 °C y 99 % de humedad relativa. La idea es diferenciar entre microorganismos antiguos y propios del proceso tafonómico de la momia, los que proceden del ambiente glaciar original y los que han sido introducidos durante tres décadas de conservación moderna en museos y laboratorios. Un objetivo es evaluar si las condiciones actuales de conservación impiden la actividad microbiana o por contra permiten una proliferación lenta de microorganismos psicrófilos capaces de afectar a la integridad de la momia.

Se usan la técnica de análisis de amplicones ARN 16S (16S rRNA), metagenómica shotgun, ensamblaje metagenómico de novo, genómica de aislados, perfiles de daño de ADN antiguo y comparación temporal entre muestras de 2010 y 2019. El muestreo incluyó hisopos externos e internos, fragmentos de piel, músculo y tejido conectivo, agua descongelada interna y externa, hielo superficial, agua pulverizada usada en conservación, aire de la cámara y suelo del lugar original del hallazgo. Nos cuenta Silvana que el análisis 16S separa de forma significativa dos microbiotas, la interna y la externa (valor p = 0.002). Las muestras internas están enriquecidas en anaerobios, sobre todo Clostridium sensu stricto, mientras que las externas reflejan bacterias ambientales o asociadas al agua pulverizada (dominada por Methylobacterium (61 %), Caulobacter (26.5 %), Bradyrhizobium (7.8 %), Sphingomonas (3 %) y Massilia (1.6 %).

Se ha observado que el ADN de la microbiota interna está muy degradado y presenta perfiles de daño compatibles con ADN antiguo, en particular por desaminación de citosinas a uracilo. Este proceso se manifiesta en los datos de secuenciación como un exceso de sustituciones de citosinas por timinas, en especial en los extremos de los fragmentos, con frecuencias que a menudo superan el 10 % y alcanzan hasta el 20 % en algunas muestras. Se ha logrado cultivar en laboratorio cuatro levaduras psicrófilas (como Glaciozyma watsonii y Phenoliferia glacialis) y algunas bacterias (como Pseudomonas sp.). Todas ellas tienen un origen en la contaminación ambiental. En las muestras intestinales e internas protegidas aparecen taxones anaerobios compatibles con restos de microbiota intestinal antigua, como Romboutsia hominis, Clostridium moniliforme, Ruminococcus bromii, Kineothrix sp. y Treponema succinifaciens. Sin embargo en las muestras superficiales se observan cambios recientes, fragmentos de ADN más largos y menor daño molecular, lo que sugiere proliferación reciente o actividad persistente bajo las condiciones de conservación a −6 °C.

El análisis concluye que Ötzi presenta una ecológica dinámica donde coexisten microorganismos glaciales persistentes y colonizadores modernos adaptados al frío. La presencia de genes de degradación de tejidos (colagenasas, proteasas y lipasas) y de rutas (pathways) de degradación de fenoles plantea un riesgo potencial para la conservación. Por ello se propone que la vigilancia genómica proactiva es necesaria (con muestreos periódicos poco invasivos, análisis longitudinales con amplicones y shotgun, y metatranscriptómica RNA-seq para distinguir potencial genómico de actividad metabólica real in situ). El artículo es Mohamed S. Sarhan, Marco Samadelli, …, Frank Maixner, «The Iceman’s microbiome: unveiling millennia of microbial diversity and continuity,» Microbiome 14: 135 (03 Jun 2026), doi: https://doi.org/10.1186/s40168-026-02417-6.

Luisa nos presenta un artículo de opinión en JAMA que afirma que la IA no será el fin de los médicos. Opinan sobre ello Ignacio (como médico que no ejerce), Gastón (como hijo de médico) y Héctor (sobre la empatía de los modelos de lenguaje). Algunos estudios muestran que las respuestas de chatbots (LLMs) son valoradas como más empáticas que las de médicos en evaluaciones ciegas y textuales. Gracias a ello la IA muestra hasta que punto la práctica clínica se ha alejado del paciente. Se estima que en consulta ambulatoria en EEUU los médicos pasan el 49 % de la jornada de oficina con historias clínicas electrónicas y trabajo de escritorio, frente a solo 27 % en contacto clínico directo; algo que explica el burnout (síndrome del trabajador quemado con su trabajo) que alcanzó el 62.8 % durante la pandemia y seguía en 45.2 % en 2023.

La propuesta del artículo de opinión es que usar la IA como herramienta permite eliminar trabajo administrativo y que los médicos puedan dedicar más tiempo al encuentro clínico con el paciente. Tareas delegables a la IA son la documentación, codificación, triaje y reconocimiento de patrones; mientras que hay tareas no delegables a la IA como la exploración física, presencia corporal, escucha atenta, acompañamiento en la incertidumbre y responsabilidad clínica. Por supuesto, hay un riesgo, implantar la IA con la intención de aumentar la productividad y el volumen de casos. La clave es un diseño de la organización para que la IA libere tiempo clínico real. El artículo se centra en el sistema sanitario de EEUU, aunque sus ideas también son aplicables al sistema sanitario español. El artículo es Canio Martinelli, Vincenzo Carnevale, Alfredo Ercoli, «Artificial Intelligence Is Not the End of the Physician,» JAMA 335: 1749-1750 (29 Apr 2026), doi: https://doi.org/10.1001/jama.2026.4356.

Me toca comentar que hoy 11 de junio ha sido el último día oficial de colisiones en el LHC durante el LHC Run 3. Este vídeo de Youtube se grabó a las 17:00 (contraprogramando la grabación de este episodio del podcast). Miembros de la sala de control del LHC y de los detectores ATLAS, CMS, LHCb y ALICE hacen balance de los cuatros años del LHC Run 3. A partir de ahora se iniciará la tercera parada larga (LS3) que transformará el LHC en su sucesos el HL-LHC (el LHC de alta luminosidad).

El LHC ha acumulado durante el año 2026 unos 25 fb⁻¹ (inverson de femtobarn) de colisiones (luminosidad integrada) a 13.5 TeV c.m. en cada uno de los grandes colisionadores (ATLAS y CMS); durante el LHC Run 3 se han acumulado unos 350 fb⁻¹. Como resultado el LHC ha sido todo un éxito, alcanzando unos 540 fb⁻¹ totales tras el Run 1, Run 2 y Run 3 (aunque con energías diferentes según el Run). Sin lugar a dudas un enorme éxito (más allá del descubrimiendo del Higgs con el Run1 que acabó con un Premio Nobel de Física).

El futuro HL-LHC (que iniciará sus colisiones protón-protón en 2030) alcanzará una energía de 14 TeV c.m. (la energía de diseño original del LHC, que por desgracia no se ha podido alcanzar, debido al fatal accidente de septiembre de 2009, tras tres semanas del primer encendido). El LHC fue diseñado para alcanzar una luminosidad instantánea de 10³⁴ cm⁻² s⁻¹, pero durante el LHC Run 3 se ha llegado a duplicar este valor, alcanzando un pico de 2.2 × 10³⁴ cm⁻² s⁻¹ (gracias a ello el LHC ha superado con creces la luminosidad integrada del diseño original, que eran 300 fb⁻¹). El HL-LHC ha sido diseñado para alcanzar una luminosidad instantánea de 5 × 10³⁴ cm⁻² s⁻¹, pero se augura que futuras mejoras permitirán alcanzar hasta 7.5 × 10³⁴ cm⁻² s⁻¹ (o incluso más). El objetivo de diseño del HL-LHC es alcanzar 3000 fb⁻¹ = 3 ab⁻¹ (inversos de attobarn), aunque si se repite el éxito del LHC sería de esperar que el HL-LHC supere los 5 ab⁻¹.

Me pregunta Héctor por el consumo energético anual del HL-LHC respecto al LHC. No supe contestar en directo, por temor a equivocarme. Solo indiqué que la diferencia de consumo energético no será muy grande. Ahora confirmo que no se ha publicado una cifra oficial de consumo, pero el objetivo de diseño es que el incremento de consumo no supere el 20 %. El consumo energético total del CERN (el LHC supone un 55 %) ha alcanzado 1.3 TWh/año (en 2024); el objetivo de diseño del HL-LHC es que el consumo del  CERN no supere los 1.5 TWh/año durante la operación del HL-LHC. Hasta 2030 no sabremos si se confirma esta estimación. Por comparacíon, la AIE estima que el consumo eléctrico mundial de centros de datos se duplicará en 2030 alcanzando unos 945 TWh/año.

Más información divulgativa en «LHC season finale, up next… HiLumi,» CERN, 11 Jun 2026; Anaïs Schaeffer, «HiLumi LHC: CERN’s full-scale test stand enters the powering phase,» CERN, 24 Apr 2026; Matteo Solfaroli, «Accelerator Report: Excellent performance at the LHC,» CERN, 15 Apr 2026.

Me toca comentar que CMS ha confirma que los quarks son partículas fundamentales hasta una distancia de 10⁻²⁰ metros. CMS ha estudiado las desintegraciones más numerosas en el LHC, las que producen dos chorros hadrónicos (producidos por partón, quark o gluón, que se desintegra en un gran chorro de partículas con forma cónica). Su distribución angular permite estudiar si los partones son partículas fundamentales, sin estructura interna, o son partículas compuestas (caso de que existieran nuevas interacciones más allá del modelo estándar, o BSM). Se han usado los 138 fb⁻¹ de colisiones a 13 TeV c.m. alcanzados en el LHC Run 2, que se han comparado con estimaciones teóricas NNLO. El resultado es un buen acuerdo que permite estimar la escala de energía a la que los partones son fundamentales; no lo serían si existiera física BSM con una energía superior a la de las colisiones. El buen acuerdo permite descartar física BSM hasta 17 TeV, que corresponde a los 10⁻²⁰ metros (según el modelo teórico para la física BSM se puede alcanzar hasta una energía de 37 TeV, que corresponde a 5 × 10⁻²¹ metros).

El artículo de CMS también discute otros modelos de física BSM (agujeros negros microscópicos, modos de Kaluza–Klein, etc.). Pero la escala de energía estudiada es mucho menor. Sin entrar en dichos detalles, el artículo es CMS Collaboration, «Measurement of dijet angular distributions and search for beyond the standard model physics in proton-proton collisions at 13 TeV,» arXiv:2603.25458 [hep-ex] (26 Mar 2026), doi: https://doi.org/10.48550/arXiv.2603.25458; más información divulgativa en «CMS looks deep inside quarks», CMS, CERN, 16 Apr 2026

Héctor nos cuenta un artículo sobre el origen de la dinamo solar en la tacoclina (la dinamo solar es el mecanismo que genera el campo magnético solar). Un artículo en Nature propuso que la dinamo solar se originaba cerca de la superficie solar, en lugar de la tacoclina (G. M. Vasil et al., «The solar dynamo begins near the surface,» Nature 629: 769-772 (22 May 2024), doi: https://doi.org/10.1038/s41586-024-07315-1, arXiv:2404.07740 [astro-ph.SR] (11 Apr 2024)). El nuevo artículo en Scientific Reports (una revista mucho menos prestigiosa que Nature) refuta dicho artículo mostrando evidencias de que la dinamo solar, como siempre se pensaba, se origina en la tacoclina (que está en el interior del Sol, en un radio del orden del 70 % del radio solar; en concreto, la tacoclina separa la zona radiativa interna de la zona convectiva en el 30 % exterior, que se observa en un cambio en la rotación angular).

El artículo se basa en el estudio de 30 años de datos de GONG (Global Oscillation Network Group); en este instrumento trabajó Héctor cuando estuvo en EEUU. Se observa una correlación entre los gradientes de la rotación solar (en la figuras son las regiones coloredas) a una distancia de 0.75 radios solares con el patrón de alas de mariposa (en la figura son los puntos negros) que se observa en la distribución de las manchas solares. La correlación no se observa a 0.60 radios solares, pero también se observa a 0.78 radios solares. Por tanto, se concluye que hay una huella en la tacoclina de la actividad de la dinamo solar. El artículo es Krishnendu Mandal, Alexander G. Kosovichev, «Helioseismic evidence that the solar dynamo originates near the tachocline,» Scientific Reports 16: 4222 (12 Jan 2026), doi: https://doi.org/10.1038/s41598-025-34336-1.

Y pasamos a Señales de los Oyentes. Alicia Hurtado pregunta ¿cuál es la forma del universo? Contesto que no sabemos la forma global del universo, pues solo podemos conocer la forma local del universo observable. Su geometría espacial es plana , pues su curvatura es indistinguible de cero (Ωₖ=0.001±0.002). Si la topología global del universo fuese trivial, el universo sería infinito (luego su energía sería infinita y sería imposible que su origen fuese compatible con la teoría del big bang inflacionario). Lo más razonable es que la topología global no sea trivial, en cuyo caso podría ser finito (por ejemplo, una esfera de Poincaré, es decir, un espacio dodecaédrico donde cada cara pentagonal está identificada con la cara opuesta, pero con un giro de 36°). Si una nave saliera por una cara, reaparecería por la opuesta, con una orientación rotada. Eso produce un espacio finito, sin borde, positivamente curvado y múltiplemente conexo. Pero también podría ser finito con un tamaño muy grande (cientos de veces mayor que el universo observable) siendo su curvatura positiva, pero muy pequeña, en cuyo caso su forma sería una esfera tridimensional; también podría ser la curvatura negativa, pero muy pequeña, luego sería su geometría sería hiperbólica. Pero la respuesta correcta es que no sabemos cuál es la geometría del universo.

Un oyente inventado por Héctor pregunta por la etimología de la palabra tacoclina. Héctor se autorresponde: tacoclina viene del inglés tachocline, que a su vez proviene del griego tacho- (τχυˊς  o tachyˊs), que significa rápido o velocidad, y del griego -cline (κλιˊνειν  o klıˊnein), que significa inclinado o tener una pendiente. Así tacoclina significa pendiente de velocidad o, en física, gradiente de velocidad. En física solar, la tacoclina es la capa de transición entre dos regiones con rotación diferente, la zona convectiva exterior, que rota de forma diferencial, y la zona radiativa interior, que rota casi como un sólido rígido.

@ThomasEmilioVilla preguta: «¿Qué son las CFT logarítmicas y los Asymptotic Sandpile Models conjeturados por Gastón Giribet en 2005?» Contesta Gastón por alusiones que Thomas se refiere a los Abelian Sandpile Models (ASM), el modelo abeliano de pila de arena. Además, comenta que se refiere a un artículo suyo con Yu Nakayama (https://arxiv.org/abs/hep-th/0505203), pero que él no conjeturó nada, solo estudió la conjetura FZZ (Fateev–Zamolodchikov–Zamolodchikov). Este trabajo es muy técnico y estudia una teoría conforme bidimensional asociada a un grupo de Lie, el modelo WZNW (Wess–Zumino–Novikov–Witten) no compacto, que describe cuerdas en un espaciotiempo AdS₃ euclídeo o en un agujero negro bidimensional euclídeo de tipo «cigarro» (CBH₂). El modelo WZNW es integrable, luego es una CFT que se puede resolver de forma exacta. Además, existe una correspondencia entre este modelo y una teoría de Liouville (una especie de teoría conforme para un análogo a la gravitación en 2D). Gastón ya había trabajado en teorías CFT logarítmicas (LCFT), en las que las funciones de correlación además de potencias de la distancia incluyen términos logarítmicos. El artículo de Giribet y Nakayama estudia la correspondencia SRT (Stoyanovsky–Ribault–Teschner) entre correladores del modelo WZNW y correladores de la teoría de Liouville. Se logran calcular amplitudes de dispersión (scattering) entre cuerdas en AdS₃ y en CBH₂.

Por otro lado están los modelos abelianos de pila de arena (ASM) de Bak–Tang–Wiesenfeld (1987-1988) y Dhar (1989-1990). Se estudia el comportamiento crítico de los granos de una pila de arena y el disparo de avalanchas. En 2D el modelo es invariante de escala y está asociado a una teoría CFT logarítmica con carga central c=−2. Por ello, el trabajo de Gastón se puede aplicar a este tipo de modelos, pero no me consta que Gastón haya publicado ningún artículo sobre ASM. Además, no me consta que la correspondencia WZNW/Liouville que estudió en un contexto cuerdista tenga ninguna aplicación en ASM. Por supuesto, el trabajo previo de Gastón sobre LCFT para el caso c=−2 se aplica de forma directa a ASM.

@CristinaHerGar pregunta: «Si hay tanto oxígeno en el agua ¿sería viable poder obtenerlo para que un humano pueda respirar suficiente cantidad bajo el agua de forma autónoma? ¿Y para alimentar perfluorocarbonos?» Contesta Héctor que no sería viable; en el agua hay oxígeno de sobra en sentido químico, pero no está en una forma, ni con una densidad aprovechable para respirar de forma autónoma como un «pez artificial humano». Por otro lado, los perfluorocarbonos pueden disolver mucho O₂ y se usan en ventilación líquida, pero tienen que recargarse con O₂ externo (o con un sistema de electrólisis con gran consumo energético).

@MarianoCognigni3603 pregunta: «¿Cuánto tiempo dura el cambio de un nivel electrónico en un átomo?» Respondo que la duración de la transición entre dos niveles electrónicos de un electrón ligado a un átomo ni se puede calcular de forma teórica, ni se puede estimar con un experimento. En física cuántica, no tiene sentido la pregunta cuánto dura dicha transición (pues no hay un reloj cuántico que mida el tiempo cuántico que dura dicha transición). Se puede medir el tiempo de fotoionización (está en la escala de attosegundos) y estimarlo en teoría (Gastón menciona la teoría de perturbaciones en QED). Pero para estados ligados ni siquiere se puede recurrir a la relación de incertidumbre de Heiseinberg para estimar la duración de dicho proceso. Aunque en física newtoniana nos podamos preguntar por la duración de cualquier proceso físico, en física cuántica solo nos podemos preguntar por la duración de los procesos físicos en los que el sistema cuántico interaccionan con un reloj externo. Por ello, en física cuántica la pregunta de Mariano no tiene sentido físico.

@NestorEduardo pregunta: «¿Cuál es el límite teórico para el acelerador de partículas que una especie mucho más avanzada podría construir? ¿Podría existir algún tecnomarcador detectable relacionado?» Contesto a la segunda parte, las partículas que escapen de dicho hipotético acelerador y lleguen hasta la Tierra serían imposibles de diferenciar de rayos cósmicos de otro origen con la misma energía; así que no se podrían usar como tecnomarcador. En cuanto a la primera parte, no hay límite teórico más allá de que la energía por partícula tiene que ser menor que la energía de Planck (1.2 × 10¹⁹ GeV). Tendría que ser un acelerador lineal, pues las pérdidas en uno circular limitan mucho la energía alcanzable en la práctica; y para uno lineal el mayor limitante es la intensidad de los campos magnéticos que se puedan alcanzar. En la práctica es inconcebible un acelerador de partículas con una energía mayor que el límite observado para rayos cósmicos (unos 10²⁰ eV = 10¹¹ GeV).

¡Que disfrutes del podcast!

Contesto de forma breve algunas preguntas adicionales.

@MarisaCastineira pregunta: «Se dice que las bebidas calientes quitan mejor la sed, ¿es verdad? (como me voy, ya la escuchare si la contestáis)» Las bebidas calientes aportan la misma cantidad de agua, pero excitan receptores de temperatura que activan mecanismos de disipación de calor por sudoración. Por ello en climas cálidos algunas culturas toman té caliente.

@CristinaHerGar pregunta: «¿Cómo las cuerdas abiertas podrían por sus propiedades cumplir ER=EPR entre D-branas, al tener masa en las cuerdas y los extremos moverse a c y pudiendo haber un horizonte?» Una cuerda abierta entre D-branas no cumple ER=EPR. No tiene asociado ningún puente Einstein–Rosen. Ni tampoco un estado entrelazado holográfico en el contexto de la correspondencia AdS/CFT de Maldacena.

@CristinaHerGar pregunta: «Las E.C.M. vividas después de un periodo de muy baja actividad cerebral por falta de oxígeno y en el episodio del despertar total, ¿pueden tener presencia en la salida del torpor?» Yo supongo que si puede haber una experiencia subjetiva de tipo E.C.M. (experiencia cercana a la muerte) en la salida del torpor tras una hipotermia. Pero no me consta que hay evidencia documentada.

@GabrielOsorio595 pregunta: «La pandemia reciente replantea la Sci-Fi: ¿Virus y microorganismos antiguos han de ser inocuos en la actualidad porque perdieron la carrera armamentista?» Mucha ciencia ficción exagera cuando imagina que un virus adaptado a un animal extinto puede estar adaptado al ser humano. Sin embargo, puede que no sean inocuos, pues en un hospedador adecuado (próximo a nivel evolutivo al animal extinto) pueden evolucionar hasta ser patógenos viables.

@ThomasEmilioVilla pregunta: «Sobre la IA y los médicos, ¿podría la inteligencia artificial ayudarnos a desencriptar algún día lo que escriben los médicos?» Sí, por supuesto, algún día. En la imagen de arriba, Ezetrol, 10 mg, 28 comprimidos.

@LorenzoEscartín pregunta: «¿Cómo se puede asegurar de no desperdiciar casos interesantes en el trigger con esa enorme cantidad de eventos si se excluyen los no esperados por el modelo?» No se puede. Se diseña el sistema de trigger (selección de eventos interesantes) en los detectores del LHC (ATLAS, CMS, LHCb o ALICE) para detectar los eventos interesantes que almacenar. Pero los criterios nunca son agnósticos y pueden descartar sucesos interesantes.

@ThomasEmilioVilla pregunta: «¿Qué es la fórmula de Koide y por qué es tan misteriosa esa relación entre las masas de los electrones, muones y tauones que nos da 2/3?» La fórmula de Koide es una relación empírica entre las masas extrapoladas a energía cero de los tres leptones cargados (electrón, muón y tauón). El cociente de la suma de sus masas entre la suma de la raíz cuadrada de sus masas es un número parecido a 2/3 (con un error relativo pequeño del 0.0003 %). El modelo estándar no predice los acoplamientos de Yukawa con el campo de Higgs, siendo sus valores accidentales (resultado de una rotura de simetría a 246 GeV). De hecho, las masas de los leptones a la energía electrodébil m(246 GeV) no cumplen con la fórmula de Koide (el error relativo es del 0.2 %). Más aún, las masas a energía cero m(0) son parámetros sin sentido físico, ni se pueden medir (salvo para el electrón), ni aparecen en ninguna teoría fundamental, son solo valores extrapolados (running masses). Por ello, la fórmula de Koide es accidental, una simple coincidencia numerológica, sin ningún contenido físico.

@MarianoCognigni3603 pregunta: «Posiblemente cuando el universo era pequeño había más probabilidades que los objetos celestes chocaran entre sí y formaran grandes «grumos» y por ello las grandes estrellas y agujeros negros primitivos». No, no te equivoques. El universo joven era más pequeño y más denso, pero los grandes «grumos» fueron resultado de colapsos gravitacionales cuando aún no existían cuerpos celestes. Cuando empezaron a aparecer cuerpos celestes (amanecer cósmico z ∼ 20) el universo era 21 veces más pequeños que el universo observable actual (luego era enorme). Las fusiones de cuerpos celestes hubieran sido imposibles si estuviesen distribuidos de forma uniforme por todo el universo. Pero no lo estaban, porque  el colapso gravitacional siempre produce cúmulos de cuerpos celestes muy densos; solo por esa razón las fusiones y colisiones eran mucho más probables.

@ThomasEmilioVilla pregunta: «¿Qué son los preones?» Se llama preones a unas hipotéticas partículas que darían lugar a quarks y leptones (en rigor los preones serían campos cuánticos cuyas interacciones darían lugar a campos cuánticos de quarks y de leptones). Por supuesto, no existe evidencia experimental de que quarks y leptones tengan subestructura. Además, los modelos de preones tienen muchas dificultades teóricas (los preones tendrían masas enormes pero los electrones tienen masas muy pequeñas).

@NestorEduardo pregunta: «¿Cómo se relaciona el ciclo de inversión polar del Sol con el de la Tierra?» No hay ninguna relación. El Sol cambia su polaridad magnética con cierta regularidad cada 11 años. La Tierra cambia su polaridad magnética de forma  muy irregular, en escalas de cientos de miles o incluso millones de años (la última inversión, la de Brunhes–Matuyama, ocurrió hace unos 780 000 años). No hay ninguna influencia física posible entre la dinamo solar en la tacoclina y la dinamo del núcleo externo líquido de la Tierra (que es hierro fundido en movimiento).



2 Comentarios

  1. «Prevost adopta una actitud funcionalista que le lleva a afirmar que es imposible que una IA llegue a ser consciente.»

    Eso es lo que dijo Crespo. No he leído la encíclica. La afirmación es algo que cabría esperar en boca de un Papa. Pero la actitud funcionalista no me cuadra. ¿No será un lapsus?. Tomista y personalista… me lo creo.¿Antifuncionalista, quiso decir?.

Deja un comentario