Podcast CB SyR 571: Parálogos previos a LUCA, Mercurio menguante, Diplodocus español, neuroestética y entrelazamiento de bosones Z

Por Francisco R. Villatoro, el 18 septiembre, 2026. Categoría(s): Ciencia • Noticias • Podcast Coffee Break: Señal y Ruido • Recomendación • Science ✎ 4

Te recomiendo disfrutar del episodio 571 del podcast Coffee Break: Señal y Ruido [iVoox A, iVoox B], titulado “LUCA; Mercurio; Diplodocus; Estética; Entrelazamiento”, 17 sep 2026. «La tertulia semanal en la que repasamos las últimas noticias de la actualidad científica. Cara A: Evento CB en Madrid (Centro Cultural Eduardo Úrculo, Tetuán), 19/9 a las 13h (05:00). Genes parálogos universales antes de LUCA (12:30). Mercurio, el planeta menguante (45:20). Cara B: Diplodocus intercontinentales (17:30). Objetividad universal de la guapura (43:20). Entrelazamiento de bosones Z (1:09:30). Señales de los oyentes (1:20:30). Imagen de portada de Héctor Socas Navarro. Todos los comentarios vertidos durante la tertulia representan únicamente la opinión de quien los hace… y a veces ni eso».

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Descargar el episodio 571 cara A en iVoox.

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Como muestra el vídeo participan por videoconferencia Héctor Socas Navarro @HSocasNavarro /@hectorsocas.bsky.social / @HSocasNavarro@bird (@pCoffeeBreak / @pCoffeeBreak.bsky), Ignacio Crespo @SdeStendhal, Juan Carlos Gil Montoro @ApuntesCiencia / @ApuntesCiencia.bsky / @ApuntesCiencia@astrodon, Borja Tosar @BorjaTosar / @BorjaTosar.bsky / @BorjaTosar@astrodon, Gastón Giribet @GastonGiribet (solo cara B), y Francis Villatoro @eMuleNews / @eMuleNews.bsky / @eMuleNews@mathstodon. Por cierto, agradezco a Manu Pombrol @ManuPombrol el diseño de mi fondo para Zoom; muchas gracias, Manu.

Tras la presentación, Héctor nos recuerda el evento Coffee Break  en Madrid (Centro Cultural Eduardo Úrculo, distrito de Tetuán), el sábado 19 de septiembre 9 a las 13:00 horas (acabará sobre las 15:30 horas). Además, nos recuerda tres presentaciones de su libro «Horizontes» en el MCC viernes 16/10, 18h; Agapea Sta Cruz 23/10 18h; Agapea Orotava sábado 7/11 18h.

Juan Carlos nos cuenta un artículo sobre genes parálogos universales antes de LUCA (ya nos habló de su genoma y ecología en CB SyR 475, LCMF, 30 ago 2024, un artículo que ya usó parálogos de LUCA). El último ancestro común universal vivió hace unos 4200 millones de años; ya era un organismo celular complejo, con membrana, traducción, código genético y un metabolismo desarrollado (se estima un genoma ≈2.75 Mb, intervalo 2.49–2.99, y ≈2657 proteínas, intervalo 2451–2855). ¿Cómo se puede estudiar la evolución molecular anterior a LUCA? Se propone usar los parálogos universales, familias de proteínas originadas por una duplicación anterior a LUCA cuyos descendientes ya estaban presentes como dos o más proteínas distintas en LUCA y siguen distribuidos por bacterias y arqueas/eucariotas. En humanos, el 70 % de los genes codificantes son parte familias de parálogos (tienen un ancestro común), frente al 46 % en E. coli y el 17 % en Archaeoglobus fulgidus, pero solo una pequeña fracción conserva una señal limpia hasta antes de LUCA. Por fortuna, se pueden estudiar gracias a las nuevas técnicas de reconstrucción ancestral, predicción estructural y aprendizaje automático para desvelar parte del origen temprano de la biología molecular. El artículo es Aaron D. Goldman, Gregory P. Fournier, Betül Kaçar, «Universal paralogs provide a window into evolution before the last universal common ancestor,» Cell Genomics 6: 101140 (11 March 2026), doi: https://doi.org/10.1016/j.xgen.2026.101140.

El estudio identificó 17 familias candidatas, tanto en traducción y metabolismo de aminoácidos (aminoacil-tRNA sintetasas, IF2/EF-Tu/EF-G), como en sistemas de membrana (SRP, ATP sintasa y transportadores ABC). Se sugiere que sus ancestros pre-LUCA eran proteínas generalistas que se subfuncionalizaron; por ejemplo, el ancestro de IF2/EF-Tu realizaba las funciones de ambas proteínas, mientras que la evolución de TrpRS/TyrRS muestra señales compatibles con la aparición de nuevas funciones y con la incorporación tardía del triptófano al código. Se estima que LUCA tenía unas 2657 proteínas, asignadas a solo 399 familias con probabilidad ≥0.75; apenas un 15.0 % del número estimado, una diferencia atribuible a pérdida génica, divergencia extrema y transferencia horizontal. La figura muestra algunos ejemplos de parálogos pre-LUCA.

La idea es muy sugerente, que LUCA no supone un límite temporal absoluto para la filogenética. Pero se requiere un muestreo microbiano mucho más denso, modelos evolutivos más realistas, reconciliación gen–especie y la combinación de reconstrucción ancestral con predicción de estructura y función mediante aprendizaje automático para descubrir muchos más casos. Además, también se puede ir más allá de los parálogos universales; por ejemplo, una duplicación pre-LUCA seguida por la pérdida posterior de una copia, o una transferencia horizontal desde un linaje pre-LUCA hoy extinguido pueden desvelarse gracias a huellas de aquella evolución remota. El futuro será reconstruir las secuencias, estructuras, funciones y mecanismos enzimáticos de las proteínas pre-LUCA, contrastarlos mediante proteínas ancestrales resucitadas y (quizás) reutilizar esos catalizadores desaparecidos en biotecnología. El límite fundamental de la filogenia molecular sigue siendo el acceso directo a la evolución prebiótica anterior a los genes.

Borja nos sorprende con que el planeta Mercurio está menguando. La contracción del radio de Mercurio no es algo nuevo, pues se ha predicho al estudiar su enfriamiento secular, el crecimiento de su núcleo interno y su evolución térmica general. Su medida observacional basada en el acortamiento acumulado en escarpes lobulados y wrinkle ridges varía mucho: desde 1–2 km hasta 7 km; parece que la contracción no es isótropa (la que produciría un enfriamiento global). Pero parte de esa heterogeneidad puede ser observacional (estructuras antiguas pueden haber quedado enterradas por las eyecciones de impactos, degradadas o resultar difíciles de reconocer sobre terrenos topográficos rugosos). El estudio concluye que el registro tectónico visible en Mercurio es incompleto, luego las estimaciones anteriores de contracción radial están sesgadas a la baja en un 10–30 %. El artículo es G. Nishiyama, A. Broquet, …, E. Hauber, «Underestimation of Planetary Contraction Due To Obscuration by Surface Roughness: The Case of Mercury,» Geophysical Research Letters (10 Sep 2026), doi: https://doi.org/10.1029/2026GL124067.

En este estudio se construye un mapa global de rugosidad con una escala de 10 km, combinando altimetría MLA de MESSENGER con un modelo digital del terreno estereofotogramétrico que resuelve escalas de unos 2–5 km. El mapa obtenido se compara con el catálogo tectónico global de 2025 y con mapas de deformación compresiva calculados suponiendo fallas con 30° de buzamiento (el ángulo de inclinación que forma un elemento geológico plano, como un estrato, una falla o un filón, con respecto a un plano horizontal) y una ventana móvil de 400 km. Se analiza la correlación espacial mediante armónicos esféricos, distribuciones de rugosidad, pruebas estadísticas y simulaciones de Montecarlo. Se corrobora una anticorrelación en el coeficiente entre rugosidad y presencia de estructuras desde valores de 40 grados armónicos (equivalente a escalas de unos 400 km) hasta 100 grados armónicos (unos 150 km). Además, se observa que la diferencia entre terrenos con y sin estructuras es muy significativa a nivel estadístico (valores de t > 20). Un test de Montecarlo descarta que el patrón sea una fluctuación aleatoria. Por debajo de 1.7 m km⁻² en las llanuras suaves, la deformación aumenta con la rugosidad porque las propias fallas generan relieve; por encima aparece el efecto de ocultación. Aplicando como referencia el máximo de la media acumulada, la estimación que incluye todas las estructuras pasa de 8.3 km a 11.6 km, una corrección de +3.3 km. Dicho de otra forma, 11.6 km es un 40 % mayor que 8.3 km, pero el valor observado de 8.3 km subestima el valor corregido en un 28 %, de ahí el hasta ~30 %. Si solo se cuentan las estructuras tectónicas primarias, la corrección es solo de 0.6 km, que correspondiente al extremo del 10 %.

Se concluye que la nueva corrección es un límite inferior. Hay varios factores que lo sugieren, como que lso terrenos lisos pueden haber perdido fallas, parte de la deformación puede almacenarse de forma elástica o por fricción en la litosfera, el vulcanismo puede enterrar estructuras y la limitada resolución del modelo digital del terreno reduce las alturas medidas. Con las medidas más conservadores se estima una contracción superior a 6.9 km, pero si todas las estructuras catalogadas están causadas por un enfriamiento global podría superar 11.6 km. Estos resultados sugieren que debemos modificar los modelos térmicos, como las combinaciones de abundancia de elementos radiogénicos, el espesor del regolito y el contenido de azufre del núcleo. Serán claves los futuros datos de BepiColombo (el altímetro BELA permitirá estudiar la rugosidad hasta escalas de unos 100 m, caracterizar mejor fallas oblicuas y componentes de desgarre y establecer la cronología relativa entre impactos y tectónica). Los autores sugieren que el efecto de subestimación de la contracción de Mercurio también podría observarse en la Luna (estimada en <1 km) y lo mismo podría ocurrir en Marte.

Ignacio nos habla de Diplodocus intercontinentales. Los saurópodos mejor conocidos del Jurásico Superior procedían de la Formación Morrison de Norteamérica. Europa posee diplodócidos del Jurásico Superior en la Península Ibérica, pero sus restos son fragmentarios y se habían asignado a otros géneros. Un nuevo artículo describe el ejemplar CT-30, excavado en La Tejería, El Castellar (Teruel), en la Formación Villar del Arzobispo, de edad Kimmeridgiense superior–Titoniense. En un área de apenas ∼10 m² se han encontrado 14 vértebras caudales, posiciones 22–35, y 15 cheurones (huesos en forma de V de la cola), es decir, uno de los diplodócidos europeos más completos conocidos. Por comparación con ejemplares norteamericanos, el animal habría alcanzado unos 25 m de longitud. El análisis detallado concluye que CT-30 es la primera evidencia de Diplodocus fuera de Norteamérica y, por tanto, una prueba del intercambio de dinosaurios entre Norteamérica y Europa durante el Jurásico Superior. Diplodocus se suma a la lista de géneros compartidos entre ambos continentes (Supersaurus, Ceratosaurus, Allosaurus, Torvosaurus y Stegosaurus, entre otros). Todo encaja con la hipótesis geológica de una regresión marina durante el Kimmeridgiense tardío–Titoniense temprano que produjo emersiones episódicas en un corredor Terranova–Iberia, permitiendo dispersiones a través del proto-Atlántico Norte todavía joven. El artículo es Sergio Sánchez-Fenollosa, Josué García-Cobeña, Alberto Cobos, «Intercontinental evidence of the iconic genus Diplodocus Marsh, 1878 (Dinosauria, Sauropoda),» Journal of Vertebrate Paleontology e2718423 (14 Sep 2026), doi: https://doi.org/10.1080/02724634.2026.2718423.

La conclusión deriva de la descripción osteológica detallada, mediciones con calibre y cinta métrica, y comparaciones con otros diplodócidos. En CT-30 se pudieron codificar 23 caracteres de vértebras caudales y cheurones en una matriz filogenética de 489 caracteres × 36 taxones. Se ha usado máxima parsimonia con ponderación igual y ponderación implícita (k = 3 y 12), con 1000 réplicas bootstrap,  así como inferencia bayesiana con 30 millones de generaciones, cuatro ejecuciones independientes y seis cadenas por ejecución. El resultado es robusto, pues todos los análisis sitúan CT-30 dentro de Diplodocus; además, CT-30 y Diplodocus hallorum forman el par más emparentado, compartiendo el ancestro común más reciente entre sí, y dicho par tiene como grupo hermano a Diplodocus carnegii. El análisis bayesiano parece no dejar dudas al respecto. Pero hay que recordar que solo se conserva la región media-posterior de la cola, que algunas medidas están afectadas por el estado de conservación y no existen autapomorfías inequívocas que permitan asignarlo a una especie concreta. Por ello se adoptan la designación conservadora Diplodocus sp.

El nuevo resultado no implica un puente terrestre permanente entre ambos continentes; solo se puede afirmar que hubo conexiones episódicas y que la fauna, pese a la apertura progresiva del Atlántico, mantenía poca diferenciación en determinados linajes. Por supuesto, hay que encontrar material europeo más completo (cráneo, vértebras anteriores y esqueleto apendicular) que permita comprobar si CT-30 es D. hallorum, otra especie conocida o una especie europea propia. Además, hay que aumentar el muestreo filogenético para estabilizar las relaciones internas de Diplodocoidea, revisar algunas definiciones filogenéticas que los distintos análisis vuelven inestables, y fechar y correlacionar mejor los yacimientos ibéricos y norteamericanos para determinar cuándo, cuántas veces y en qué dirección se produjeron esos intercambios.

Gastón nos describe un artículo de neuroestética sobre la objetividad universal de la belleza. ¿Puede una experiencia estética compartida descomponerse en unos pocos procesos cognitivos con firmas neurales distinguibles? Se estudia a 34 participantes sanos mientras observan 96 acuarelas tradicionales chinas (retratos y paisajes de cuatro artistas) usando fMRI de 7 T (teslas) y encuestas de puntuación de su atractivo estético. Una persona fue excluida, quedando n=33 para construir la matriz de acuerdo interindividual. La correlación entre las puntuaciones de cada par de cuadros mediante una análisis de componentes principales (PCA) mostró dos componentes ortogonales y estables que explican el 27­% y el 21 % de la varianza (48 % en total); la primera sea asocia a la semántica visual, retrato→paisaje, y la segundo al valor hedónico, desagradable→agradable. La dimensión semántica correlacionó r=0.80, p<0.001 con juicios independientes de semejanza semántica, mientras que la dimensión hedónica correlacionó r=0.40, p<0.001 con el atractivo estético medio; las asociaciones cruzadas fueron nulas o pequeñas. Por tanto, las evaluaciones estéticas compartidas de estas obras se organizan en un espacio cerebral de baja dimensión donde interactúan al menos dos sistemas separables, qué representa y significa lo observado, y cuánto valor hedónico se le asigna. No se ha descubierto dos «centros de la belleza». El artículo es Xinyu Liang, Kaixiang Zhuang, …, Deniz Vatansever, «Latent neural architecture organising shared aesthetic evaluations of visual artworks,» Nature Communications 17: 6510 (16 May 2026), doi: https://doi.org/10.1038/s41467-026-73153-6.

Se usó regresión basada en vectores de soporte multivariantes de las respuestas fMRI de los sujetos. La semántica visual se correlaciona con r=0.83, IC95 % [0.83, 0.83], RMSE=0.62, p<0.001 por permutación. La firma fMRI se concentró sobre todo en la corriente visual ventral y regiones selectivas para caras, cuerpos, objetos y escenas. Para el valor hedónico, la predicción fue más débil pero clara, r=0.65, IC95 % [0.64,0.66], RMSE 0.90, p<0.001. Su firma fMRI involucró corteza prefrontal medial/orbitofrontal, ACC, estriado y núcleo accumbens, además de cortezas visuales. La especificidad fue fuerte, pues al intercambiar los modelos, las correlaciones cayeron a solo 0.08±0.03 y 0.05±0.03 (p<0.001). Las firmas fMRI observadas son compatibles con los resultados del Human Connectome Project.

Gastón destaca el efecto del entrenamiento previo en el rol de la red …

El estudio sugiere que la experiencia previa en artes visuales modula la forma en que la red neuronal por defecto (DMN) representa una obra de arte. Los autores cuantificaron la experiencia artística de los participantes mediante un cuestionario sobre formación en arte, historia y teoría del arte y frecuencia de contemplación artística; su primer componente principal explicó el 59 % de la variabilidad entre individuos. Cuanto mayor era esta experiencia, más intensa era la representación cerebral del espacio estético (definido por las dimensiones de contenido semántico y valoración hedónica) en regiones clave de la DMN, especialmente la corteza cingulada posterior (PCC) y la corteza prefrontal medial (mPFC), así como en la vía visual ventral. Tres focos, situados en la corteza parietal inferior izquierda y en la corteza cingulada anterior derecha, sobrevivieron además a la corrección estadística por comparaciones múltiples (FDR, q < 0,05). El resultado sugiere que la experiencia artística no cambia simplemente cuánto gusta una imagen, sino que está asociada con una representación cerebral diferente de su significado y su valor estético; sin embargo, al tratarse de un estudio transversal con 34 participantes, no permite concluir que el entrenamiento artístico sea la causa de esas diferencias en la DMN…

Un resultado interesante que augura muchos futuros estudios. Sobre la dinámica temporal de la experiencia estética con medidas continuas, para comprobar si la arquitectura se reproduce en arte occidental, abstracto y situaciones estéticas cotidianas, ya que solo se usaron acuarelas chinas de retratos y paisajes,  y para extenderla a otras artes (música, danza, poesía) o experiencias multisensoriales. También habrá que estudiar el impacto del entrenamiento artístico, si modifica las representaciones observadas y los resultados obtenidos.

Gastón y yo comentamos la observación en ATLAS del entrelazamiento de bosones Z en la desintegración de bosones de Higgs. El entrelazamiento cuántico en colisionadores de partículas se ha observado entre pares quark-antiquark top (LCMF, 26 sep 2024). Siendo fermiones quedaba pendiente su observación en bosones y para ello la señal más clara está en la desintegración de bosones de Higgs en pares de bosones vectoriales de Z que a su vez se desintegran en cuatro leptones (eeee, eeμμ, μμμμ): H→ZZ*→4ℓ. Como el Higgs es un bosón escalar con espín cero, pero el bosón Z es vectorial con espín uno (por tanto, se comporta como un qutrit gracias a sus tres helicidades +1, 0, y −1). Así cuando el Higgs se desintegra en dos bosones Z (aunque uno sea un bosón Z virtual, denotado por Z*), cada uno aparece en un estado de superposición cuántica de sus helicidades: a ∣+−⟩ + b ∣00⟩ + c ∣−+⟩. Cuando esa superposición es coherente, la matriz de densidad cuántica (matriz 9×9) tendrá elementos no diagonales, señal de no separabilidad, es decir, de entrelazamiento cuántico.

ATLAS ha logrado medir dos de los elementos no diagonales de la matriz densidad gracias al análisis de las distribuciones angulares de los cuatro leptones. Al estimar valores no nulos de dichos elementos se confirma que el estado cuántico está entrelazado (como predice el Modelo Estándar) y además que el único estado separable permitido es longitudinal (el estado ∣00⟩ cuando a y c son muy pequeños). Un punto que hay que destacar ese que no es un experimento de tipo Bell, ni un test de teorías alternativas a la mecánica cuántica; solo se ha realizado un estudio de la no separabilidad de los estados de los espines de los dos bosones Z en la desintegracíon. El artículo es ATLAS Collaboration, «Measurements of 𝑍-Boson Pair Entanglement in Decays of Higgs Bosons at the ATLAS Experiment,» Physical Review Letters 137: 111804 (11 Sep 2026), doi: https://doi.org/10.1103/y1nh-1b82, arXiv:2603.26463 [hep-ex] (27 Mar 2026).

Se han analizado 140 fb⁻¹ (inversos de femtobarn) de colisiones protón-protón del Run 2 a 13 TeV c.m. y 164 fb⁻¹del Run 3 a 13.6 TeV c.m., totalizando 304 fb⁻¹. Se han seleccionado sucesos H→ZZ*→4e, 4μ, 2e2μ con masa invariante 115 < m(4ℓ) < 130 GeV/c² (se estima que los triggers (disparadores) logran observar el 98 % de dichas desintegraciones). A partir de los ángulos (θᵢ, ϕᵢ) de los leptones se construyen observables con armónicos esféricos cuyos promedios miden dos coeficientes de la matriz de densidad, denotados  C2,1,2,−1 = −0.71 ± 0.45, y C2,2,2,−2 = 0.08 ± 0.44, que hay que comparar con las predicciones del Modelo Estándar −0.97 y 0.64, resp. Los errores tan grandes están dominados por la estadística (la componente estadística combinada es ±0.43), mientras que el error sistemático, el fondo de leptones falsos o que no son observados, aporta ±0.12. En los canales 4e y 4μ, la interferencia entre asignaciones indistinguibles de leptones modifica los elementos en un 10 %; las correcciones electrodébiles NLO son del 1.1 % y 1.4 %.

El análisis estadístico de los resultados de ATLAS separando los sucesos entre los que tienen masa invariante <30 GeV y >30 GeVrechaza la hipótesis nula (que el estado siempre es separable, o sea ∣00⟩) con 4.7 sigmas de significación (se esperaban 4.9 sigmas). Por tanto, la se ha logrado una evidencia de casi 5 sigmas, que permite afirmar que se ha observado el entrelazamiento cuántico de bosones de alta energía. Ahora bien, la medida de los elementos no diagonales de la matriz de densidad tiene mucha incertidumbre (aunque es muy medida directa y poco dependiente del modelo); las 4.7 sigmas proceden de una comparación mucho más potente (en términos de potencia estadística de la hipótesis) pero condicionada por el modelo, ya que requiere suponer que el Higgs es escalar CP-par, que las distribuciones angulares de los Z siguen los acoplamientos quirales del Modelo Estándar y que, bajo esas condiciones, el estado ∣00⟩ es la única alternativa separable. Todo esto es razonable y pocos físicos dudarán de ello, pero hay que recordarlo. Y también hay que recordar que no se ha demostrado niguna violación de una desigualdad de Bell. Habrá que esperar al futuro HL-LHC para lograr una estadística suficiente como para realizar una tomografía cuántica completa de la matriz de densidad que permite reducir la dependencia con el modelo en el contraste de hipótesis y poder soñar con una evidencia independiente del modelo. Gracias a ella se podrán usar las correlaciones cuánticas como sondas de posibles acoplamientos anómalos, es decir, nueva física en el sector Higgs-electrodébil.

Y pasamos a Señales de los Oyentes, rescatando algunas preguntas de la semana pasada. @nicolasnico8952 pregunta: «En la mayoría de los casos en matemáticas puras los problemas se plantean no porque deseemos desesperadamente la solución a estos problemas en sí mismos sino porque hemos visto por experiencia pasada que los esfuerzos dirigidos por humanos para resolver estos problemas tienden a estimular un mayor desarrollo del campo a través de los esfuerzos para resolver tales problemas. Y luego para digerir cualquier solución parcial o completa que surja para obtener más conocimientos. O sea, el gran problema para el avance del conocimiento, resolver problemas con AI o con LLM, es no estimular y no permitir abrir nuevos campos. El mismo hecho de la investigación es muy preocupante. ¿Qué opinan?»

Contesto que eso es lo que yo he comentado en el podcast en varias ocasiones sobre la creatividad matemática. Los modelos de lenguaje, las inteligencias artificiales generativas, son capaces de hacer demostraciones, peero en rigor, si analizas la demostración se ha tomado una idea ya existente (en este caso de dos matemáticos españoles) y se ha explorado desde muchos puntos de vista hasta que se ha logrado la demostración. No es de fuerza bruta, pero es un análisis profundo de muchísimas posibles alternativas. La creatividad del resultado es muy baja; todas las ideas nuevas se pueden tracear hasta ideas previas de humanos. Pero la inteligencia artificial ni cita dichas fuentes, ni te explica de dónde se originaron sus ideas; y no lo hace porque no lo sabe. Cuando le pides a la IA una explicación y un rastreo de sus fuentes se las inventa a posteriori. Aunque su explicación resulte convincente, se ha construido a posteriori. Incluso el árbol de posibles caminos alternativos se construye a posteriori (esto lo han demostrado varios estudios científicos ya publicados sobre la llamada tomografía del aprendizaje profundo).

La figura de Joonas Nättilä @joonas_nattila ilustra la diferencia. La IA produce un camino directo hacia la demostración, que no explora las matemáticas asociadas a dicho camino. Una demostracíon de un humano es un camino con mucha matemática innecesaria resultado de su exploración de las matemáticas que la rodean; el resultado es una obra matemática que explora un territorio y que muestra muchos caminos abiertos que no han sido recorridos en detalle, que pueden ser punto de partida para la exploración del territorio por otros humanos. Por ahora las IA no muestran «creatividad humana» en sus demostraciones, más parecidas a un camino en línea recta que a una exploración creativa de un área de las matemáticas. Gastón menciona que las IA actuales no son como Grothendieck, un creador nato de nuevas matemáticas. Las matemáticas se crean por su belleza intrínseca, no por su posible utilidad a la hora de obtener demostraciones de conjeturas concretas. Ignacio destaca que no soy un ludita, sino que mi opinión es comportida por muchos otros matemáticos. La tertulia con Juan Carlos, Gastón, Ignacio y Héctor deriva hacia si las IA son creativas o no lo son.

@ThomasEmilioVilla pregunta: «¿Se podría calcular el número de Reynolds del disco de acreción de un agujero negro?» Héctor dice que sí se puede calcluar pues es el cociente entre las fuerzas inerciales y las viscosas en el movimiento de un fluido (y un plasma es un fluido). Gastón recalca que ya se ha estimado para las soluciones magnetohidrodinámicas relativistas y afirma recordar un valor de hasta 10²⁶. @ThomasEmilioVilla bromea: «Mi Reynolds por un caballo». La tertulia deriva hacia si las IA tienen sentido del humor y pueden bromear.

@llorencpontplana6552 pregunta: «Si en un ordenador «cuántico» se observan varias opciones a la vez, teniendo en cuenta que cada opcion dará soluciones diferentes, ¿qué o quien decide cuál de las soluciones es la correcta?» Contesto que el ordenador cuántico no decide, se requiere una análisis clásico posterior. Dicho ordenador es estocástico y ofrece una distribución de posibles resultados (se repite muchas veces el algoritmo y se realizan sendas medidas del estado final). Si el algoritmo está bien diseñado, entre los resultados más probables (o más repetidos) debería estar la respuesta correcta. El análisis siempre se hace a posteriori con un algoritmo de decisión implementado en un ordenador clásico.

@CristinaHerGar pregunta: «¿Se podría explicar cómo se manejan tipos de genes y cuáles, y moléculas para medir el parentesco entre seres vivos y con esto si la distinción entre micro y macro evolución tiene sentido natural». Juan Carlos contesta que depende de la cercanía evolutiva. Para parientes cercanos se usan regiones que evolucionan bastante rápido. Para parentescos muy antiguos se usan regiones muy bien conservadas (como los genes asociados a los ribosomas). Por otro lado no hay una frontera que separe la micro y la macroevolución. Yo destaco que en filogenia molecular no se obtiene un único árbol filogenético, sino que se obtiene una distribución estadística de árboles; su análisis se basa en diferentes ideas (como la parsimonia), que permite seleccionar algunos de ellos como más razonables; pero en rigor nunca se obtiene un único árbol correcto. Juan Carlos destaca que el número de árboles crece de forma exponencial.

@GabrielEspin pregunta: «¿Es de aplicación la ecuación de [Navier-]Stokes en la época inicial del universo, por ejemplo, en [el análisis de] las BAO? Contesta Héctor que no, pues en la época primordial hay un plasma. Contesto que el fluido primordial es ideal y se describe por una ecuación mucho más sencilla que la ecuación de Navier-Stokes (aunque se puede interpretar como derivada de ella).

@DavidEstebanMontoyaAlba pregunta: «En la ciencia ficción muestran que los humanos nativos de planetas con una menor gravedad alcanzan una altura mayor, ¿esto es real o especulación?, ¿hemos criado animales en gravedad baja?» Héctor señala que los cambios observados en astronautas o animales expuestos a baja gravedad no son evolución, que exige muchas generaciones. Juan Carlos considera plausible (aunque especulativo) que una selección prolongada en baja gravedad favorezca cuerpos más altos y ligeros. Recuerda un experimento japonés de JAXA que mantuvo seis ratones durante 32 días en la ISS bajo gravedad lunar artificial de 1/6 g mediante una centrifugadora; otros experimentos compararon microgravedad y gravedad artificial. Propongo una analogía el gigantismo marino, que la flotabilidad reduce el peso efectivo que debe sostener el esqueleto y permite tamaños enormes, como la ballena azul (mayor que cualquier dinosaurio conocido por masa). En el oceáno existe un gran gradiente vertical de presión, pero lo relevante es el empuje de Arquímedes. Borja recuerda los experimentos soviéticos Kosmos-1514 de 1983 con ratas gestantes expuestas unos 5–6 días a microgravedad; se observaron alteraciones y retrasos en el desarrollo del sistema vestibular de las crías, lo que demuestra que la gravedad interviene en el desarrollo prenatal; varios cambios fueron transitorios o mucho más sutiles.

@javierbenavides2669 pregunta: «¿Es verdad que en la Sierra Bermeja de Málaga hay una parte del manto que afloró directamente en la superficie?» Contesto que sí, que son las famosas peridotitas de Ronda.

@laurlpk2007 pregunta: d

@AlyCia_Hurtado solicita: «Un día especial Geología, por favor. Y os ponéis al día que metéis bastante la zarpa. Con cariño». Gastón bromea que si avisamos a Francis, se pone al día y ya está. Se menciona la sitcom Big Bang Theory y Juan Carlos afirma que el podcast necesita una geóloga. Tras varias anécdotas, termina el episodio.

¡Que disfrutes del podcast!



4 Comentarios

  1. Con todo el respecto del mundo, ya saben que les tengo mucho cariñito, pero que bazofia de articulo es eso de «Latent neural architecture organising shared aesthetic evaluations of visual artworks»? Le han enseñado 93 pinturas chinas a 33 madrelinguas chinos (autoreferencialidad a tope) y esto es suficiente para ser publicado en Nature Communication? Esto es lo mismo que intentar calcular la constante de Hubble simplemente considerando los datos de los planetas rocosos internos del Sistema Solar. Que hagan un experimento con 33 mil personas de toda las edades (no de desde 19 hasta 28 años, eso que eees por Diosito!) 194 paises con obras de artes de todo tipo, de todas las culturas y de todas las epocas y luego hablamos. Luego la cuestion es: como le han enseñado obras de arte? Sabemos por ejemplo que nada en el mundo te prepara a ver una pintura de Raffaello delante de ti, con tus propios ojos. Se le ha llevado a un museo a ver el original o una copia en una pantalla? Acaso se ha tomado en consideración el «aura» de la obra de arte, en el sentido descrito por el filosofo Walter Benjamin? Da igual la calidad de la pantalla: no es lo mismo. No es lo mismo. En serio, hay que tener cuidado a no dar mucha voz a estos articulos que hacen mas mal que bien al mundo del arte y de los estudiosos serios de filosofia estetica, de filosofia del arte, de los antropologos del arte. Se pueden abordar esos temas de manera hasta cierto punto cuantitativo (aunque hay que tener consciencia de que el arte es lo cualitativo y lo subjetivo por excelencia), pero las cosas hay que hacerlas bien. Hay que involucrar historiadores del arte, estudiosos del tema en cuestion. Son cosas demasiado grandes como para abordarlas de forma ligera. El misterio del arte y de su nacimiento (que es el misterio del nacimiento de la autoconciencia) es un misterio sobre el que aun estamos lejisimo de tener respuestas consensuada. Pero las estadísticas son importantes, y si no controlas muy bien la pregunta y la metodologia pues patinas. Si hace falta puedo asesorarles un poco sobre estos temas en las proximas ocasiones, dandoles materiales para prepararse bien y de manera sesuda.
    De entrada, les aconsejaria de estudiarse este que es el mas relevante sobre estas cuestiones:

    https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S2352250X26001405

    Tambien es fundamental esto, que afirma una distincion muy grande: la neurociencia y los art studies pueden ser complementarios, pero hay que tener muy claro que la neurociencia estudia la estetica, que es algo muy diferente del arte, que es algo que hay que dejar en las expertas manos de los filosofos.

    Luego sobre el negacionismo de la creatividad (oye que si ustedes no son creativos no pasa nada eh, pero no nieguen que otros si lo son) habria que prepararse muy bien sobre los trabajos de Margaret Boden y entender que hay tres tipos de creatividad: creatividad combinatoria (la IA lo hace, es fuerza bruta), creatividad explorativa (lo que hace el arte decorativo chino del experimento, y que hace Gastón con su bajo), y la creatividad Transformativa. La IA esta no la pilla pero vamos, ni de lejos. Estamos tan lejo de una creatividad transformativa artificial como lo eramos hace cinco años. Las afirmaciones de Gaston consideraban solo la creatividad combinatoria, la que se emplea en la ciencia de todos los dias, y asi si que puede ayudar la IA en ver varias opciones, y tambien la creatividad explorativa (hablar con la IA para aclararse un poco o incluso para aprender algo que no se sabe, yo la uso asi). Pero la creatividad transformativa, la de Dirac o de Newton, la que cambia el paradigma, la de Raffaello o Michelangelo, pues no. Esa es otra cosa, y quien ha experimentado el estado de «flow» mientras creas algo creativo sabe muy bien a que me refiero. Pero no todos estan admitidos al banquete de las musas, sintiendolo mucho.

    Muy imprescindible leerse las criticas que han hecho a este obsceno articulos los revisores:
    https://media.springernature.com/original/springer-static/esm/art%3A10.1038%2Fs41467-026-73153-6/MediaObjects/41467_2026_73153_MOESM3_ESM.pdf

  2. Francis, vi un reel donde se menciona que al confinar un electrón en una jaula magnética su longitud de onda se acorta conforme se comprime dentro de la jaula podría llegar a tener la misma longitud de onda que un fotón gamma y al «apagar» la jaula en forma abrupta salir con la misma energía de este fotón?

    1. Roman, cuidado, al atrapar un electrón en un trampa magnética se acorta su longitud de onda, lo que puede aumentar su energía cinétiva (la energía adicional la aporta la trampa), pero a costa de incrementar su incertidumbre en momento lineal (por las relaciones de Heisenberg). Pero como el electrón tiene masa, a diferencia del fotón, alcanzar altas energías (fotones gamma) es imposible en una trampa magnética. Por otro lado, no se puede apagar la trampa de forma abrupta sin más, en dicho proceso siempre se producen campos eléctricos que afectan a la energía del fotón (normalmente reduciendo su energía cinética). Pero se puede lograr que el electrón que escape lo haga con energía cinética de la que tenía al entrar en la trampa. A pesar de ello alcanzar energías comparables a los rayos gamma es casi imposible con este mecanismo. Para acelerar electrones hay mecanismos mucho más eficaces.

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