
La sociología de la física es algo de lo que se habla poco en las conferencias de física. Un físico teórico propone ideas, pero no calcula las consecuencias observables de dichas ideas. Esa labor la realiza el físico fenomenólogo, gracias a simuladores tipo Montecarlo, que determina las señales que podrán ser observadas en los experimentos. La búsqueda de estas señales en los experimentos es labor del físico experimental. Muchos físicos teóricos se quejan de que los físicos experimenales no buscan señales de sus teorías, pero es que ellos mismos no se han molestado en determinar qué señales hay que buscar. Muy pocos físicos teóricos se dedican a la fenomenología. Muchos físicos teóricos se quejan de que los físicos experimentales buscan señales genéricas de nueva física en lugar de centrarse en validar sus ideas, sus maravillosas ideas. Hay miles de físicos experimentales trabajando en el LHC del CERN, pero todos ellos tienen una labor concreta que realizar y su obligación es dedicar el 100% de su tiempo a dicha labor. Aunque no le guste a los físicos teóricos, los físicos experimentales no dan abasto. Nos lo ha recordado Konstantin Matchev, «Beyond the Standard Model: theory,» Division of Particles and Fields of the AMS (DPF 2011), August 8, 2011.

El diálogo entre un físico experimental y un físico teórico ha cambiado de algo parecido a lo que se muestra arriba, a algo parecido a lo mostrado abajo.

¿Por qué? Porque el número de modelos teóricos es enorme, comparable al número de físicos teóricos (cada teórico con su teoría) y dicho número es comparable al número de físicos experimentales. Mientras haya un solo físico experimental por cada físico teórico, los físicos teóricos tendrán que cambiar su manera de trabajar. Matchev recomienda a los teóricos que se acerquen a la fenomenología utilizando simuladores por ordenador de las colisiones en los grandes aceleradores y que se dediquen a calcular las señales que validarán su «bella teoría» en el LHC. Matchev aconseja a los teóricos que aprendan a hacer toda esta labor por ellos mismos: «Theorists, DIY!»


Muy buena entrada, francis.
¡Jaja! Muy bueno, me imaginaba de lejos que eso mismo podría estar pasando. Es una pena, pero cuando algo da mucho de sí con modelos más o menos sencillos, el problema está en poder calibrarlos como es debido y es ahí donde todo el mundo se queja.
Por otro lado, ¿que el LHC podría satisfacer cualquier modelo teórico? Será una exageración – no sé. Pero claro, no es lo mismo tener un microscopio comprado en los chinos que un colisionador interestatal.
Lo peor de todo esto es que irá a peor: a mi juicio no se dispone de un mecanismo para poder distinguir el buen artículo del mal artículo, (como es lógico) cualquiera puede opinar (¡yo mismo!), y además, no hay muchas garantías en las titulaciones que, si bien varían su valor dependiendo del alumno, la promoción, la universidad o incluso el perfil de la carrera pensado por esa generación en ese país, además están los aficionados de otras titulaciones, la multidisciplinariedad, las pequeñas aportaciones que se vuelven musas…
Y los físicos ¡tenéis suerte! ¡Ni os imagináis cómo está la cosa en informática que todo puede llegar a ser teoría sobre cómo construir el diseño y no veáis las discusiones absurdas con los que ni se molestan en entenderlos! O los que de por sí suponen un atraso el plantearlos… Al menos a los que no les gusta las matemáticas no se dedican a la física, lo malo es que van directos a la informática… ¡menudo problemón XD!
Depnde del ojo del que mira. Con tanta información hay que tener buen ojo, y suerte claro…
Yo creo que cuando haya una auténtica homologación de carreras, una depuración de la vocación del docente y, por tanto, una depuración de la vocación del estudiante (investigador), entonces al que le guste teorizar se moverá un poco en ese mundillo para intentar constatar lo que ya se sepa…, al fin y al cabo es muy fácil esperar a que sea otro el que se encargue cuando en realidad muchas tareas deberían ser cosa de uno mismo.
A mí me han ignorado artículos (en informática) paradójicamente por ser demasiado teóricos; sin embargo, la realidad es que todo lo que hago tiene asociado un código y sus respuestas habrían sido el hazmereir si me hubieran dado la oportunidad de responderlas. Efectivamente, lo que hace falta es un pequeño cambio burócrático en las formas y un poco de educación.
Como el Teorema de Incompletitud no???…