
Te recomiendo escuchar el episodio T08E01, «Ciencia en tiempos de desinformación: callar o comunicar», 16 sep 2025 [13:37], del programa de radio “Ciencia para Todos”, en el que participo junto a Enrique Viguera (Universidad de Málaga), coordinador de Encuentros con la Ciencia. Esta sección semanal del programa “Hoy por Hoy Málaga”, que presentan Isabel Ladrón de Guevara y Esther Luque Doblas, se emite todos los martes en la Cadena SER Málaga (102.4 FM) sobre las 13:45 horas.
Enrique Viguera aprovecha para anunciar su próxima conferencia “Ciencia en tiempos de desinformación: callar o comunicar”, que impartirá en el IBIMA Plataforma BIONAND (Parque Tecnología de Andalucía, PTA, de Málaga) el próximo 19 de septiembre a las 12:30 h. «En un mundo saturado de datos y opiniones, ¿debe el científico callar o comunicar? Reflexionaremos sobre el papel de la ciencia en la esfera pública y cómo transmitir con rigor, transparencia y eficacia. ¡Te esperamos para compartir ciencia y reflexión!» (anuncio en LinkedIn). Se requiere inscripción (para controlar el aforo): Formulario para inscripción.
Puedes escuchar el episodio en Play SER, «Ciencia en tiempos de desinformación: callar o comunicar», 16 sep 2025 [13:37].

Isabel: «Retomamos el espacio Ciencia para todos con Francis Villatoro y Enrique Viguera, ambos profesores de la Universidad de Málaga. Inauguramos la 8ª temporada. Hasta la fecha se han emitido 178 programas. El tema que nos traen hoy es de mucha actualidad. Hablaremos de desinformación y comunicación. De hecho, Enrique, ¿éste es el tema que vas a tratar en una próxima conferencia? Cuéntanos.»
Enrique: «El título de mi conferencia es “Ciencia en tiempos de desinformación: callar o comunicar”, el viernes 19 de septiembre en IBIMA-Plataforma Bionand, en el PTA. Ya tuvimos en verano, dentro de los cursos de verano de la Fundación General de la UMA (FGUMA), uno dedicado a este tema: “El valor de la ciencia frente a la desinformación”, en el que también participó Francis y por otro lado vamos a iniciar unas jornadas con escolares en Benalmádena de la mano de la FGUMA con el objetivo de que tengan espíritu crítico y sepan identificar las fuentes originales y no caigan en la desinformación».
Isabel: «En el resumen de tu charla comentas que “la desinformación científica se ha convertido en uno de los grandes desafíos de nuestra sociedad”, ¿podrías concretar un poco más?»
Enrique: «A nosotros los investigadores se nos exige realizar una investigación, generar resultados y plasmarlos en forma de artículos científicos, pero durante mucho tiempo nos hemos quedado ahí, no nos hemos preocupado en observar cómo llega esta información a la sociedad y cómo se interpreta. Sin embargo, en la sociedad actual nos enfrentamos al gran reto que son las noticias falsas, fake news. Las redes sociales y plataformas digitales permiten que bulos, teorías conspirativas o interpretaciones erróneas se propaguen mucho más rápido que la verificación de los hechos: es más fácil creernos lo que dice alguien en un video en Youtube que leernos un artículo científico».
Francis: «Y esta desinformación no es inocua, pues puede afectar a decisiones de salud como es el caso de las vacunas. Recordemos el caso de Florida donde los dirigentes anunciaron la intención de eliminar la obligatoriedad de vacunación en las escuelas públicas, incluyendo vacunas consideradas fundamentales como las de sarampión, polio, varicela, hepatitis B, entre otras, justificándola en base a la libertad individual y elección parental. ¿Qué ocurriría si no hay vacunación? Pues se produciría un rebrote de enfermedades prevenibles como el sarampión, poliomielitis, difteria, tos ferina o rubéola, que hoy están controladas en gran parte del mundo. Por ejemplo, en el año 2019, como consecuencia de una disminución de la vacunación contra el sarampión provocó brotes en Europa y en EEUU, con miles de casos y muertes que podrían haberse evitado. Hay que recordar que antes de la vacuna morían unas 60 000 personas al año por poliomelitis y con la vacuna hemos pasado a que no muera nadie, a 0».
«También hay que destacar la importancia de la inmunidad colectiva (o inmunidad de grupo): la vacunación no protege solo a quien recibe la dosis, sino también a quienes no pueden vacunarse como bebés muy pequeños o personas inmunocomprometidas. Sin inmunidad de grupo, estas personas vulnerables quedarían desprotegidas y expuestas a infecciones graves».
Enrique: «Yo añadiría otro punto, la desinformación y la negación del cambio climático funcionan de manera muy similar a lo que ocurre con las vacunas. Estamos hartos de oír justificaciones del tipo “todavía no hay certeza” por parte de los científicos, “el clima siempre ha cambiado”. No olvidemos que detrás hay factores económicos por parte de industrias relacionadas con el petróleo, gas o carbón a las que les interesa retrasar le transición energética, o grupos que lo ven como una amenaza al crecimiento económico. Lo que no tiene sentido es que se adopten medidas en Europa y no en países más contaminantes como EEUU o China. Las consecuencias, ya las estamos viendo: se agravan sequías, se producen incendios, no olvidemos de que aparte de los «pirómanos», ha estado prácticamente todo el verano sin llover en el norte de España. Cuando otros veranos, y hay que remontarse simplemente a 10 años, íbamos al norte de España y te tenías que llevar el chubasquero en agosto».
Isabel: «Y además todo esto va rápido».
Enrique: «Ese es el problema. Ha habido cambio climático, pero en escalas de millones de años. Ahora lo estamos viendo en [el transcurso de] nuestra propia vida. ¿Quiénes van a estar afectados? Nuestros hijos y sus descendientes. [Ellos son] los que lo van a sufrir más».
Isabel: «Por lo que comentáis, me parece entrever que hay una intencionalidad en la propagación de estas ideas».
Enrique: «Hay una desinformación organizada que busca mantener intereses económicos e intereses políticos. Y al igual que con las vacunas, el problema no es combatir la ignorancia, sino acercar la ciencia, que es muy compleja, a la ciudadanía. Eso es lo que hemos estado haciendo en estos 178 programas. Además, hay una resistencia a aceptar estos datos que generamos los científicos porque incomodan a determinados intereses o a grupos de personas».
Isabel: «Y tú vas a hablar de todo esto, porque ¿cómo se puede enseñar a los estudiantes a distinguir entre información científica rigurosa y pseudociencia en las redes sociales? Que de esto hay mucho. ¿Se deberían incluir en los colegios asignaturas para combatir la desinformación? Por ejemplo, desde la Asociación de la Prensa también se hace esta labor».
Enrique: «Sí, la prensa tiene aquí un papel fundamental. No olvidemos que todos somos eslabones de una cadena y que estamos al servicio de ciudadanos, de la ciudadanía. En concreto, en el caso de los colegios, surgió la actividad que promociona la Fundación General de la Universidad de Málaga porque los profesores comentaban que estaban viendo en sus estudiantes esa resistencia y esa aceptación de un YouTuber, o de un influencer, que tenían mucha más repercusión en ellos por su falta de capacidad crítica. Lo que voy a hacer es un poco si fuera un Kashoot, una serie de preguntas y de respuestas en las que le pongo una imagen, por ejemplo, y luego el comentario que hace el YouTuber de turno, o el influencer de turno; para luego presentar la respuesta desde la ciencia. Les propongo varias respuestas posibles y tienen que puntuarlas, y luego vemos cuál es la respuesta correcta. Esto está adaptado a los chicos y va a ser muy divertido. Ya hemos hecho algo parecido en el aula de mayores y bueno, nos lo pasamos muy bien y de repente nos damos cuenta. ¡Ostras! Es que esta imagen está totalmente trucada. Es que este comentario es totalmente sesgado. Esa es la idea».
Isabel: «¿Y por qué parte de la sociedad pensáis sigue desconfiando de la ciencia?»
Francis: Hay muchos factores que están influyendo, pero quizás lo más importante o más relevante en las últimas décadas ha sido el tema de la polarización política. Ha habido una serie de discursos políticos que han querido separarse entre sí de esa forma. Hoy en día nuestra sociedad está controlada por grandes poderes económicos y externos, como la Unión Europea en el caso de España. Muchas decisiones políticas de los gobiernos están muy limitadas en lo que es realmente importante. Por ello, los programas de los partidos políticos son muy parecidos, como entre el PP y el PSOE; si los miras en detalle son muy parecidos. ¿Dónde están las diferencias? En ciertos matices, en ciertas cosas que se pueden viralizar fácilmente y uno de esos temas es la pseudociencia.
Así se genera un clima de polarización en base a oponer argumentos en ciertos temas, que son considerados menos importantes. Unos partidos apoyan más lo que dicen los científicos, otros todo lo contrario. Y, en general, apoyan todo lo contrario a lo que dicen los otros. Si tú estás a favor de la lucha contra el cambio climático, yo estoy completamente en contra. Que tú estás a favor de las vacunas, yo estoy completamente en contra. Y se generan unos discursos de polarización que acaban permeando en la sociedad. Y como resultado, la sociedad desconfía de los grandes medios y está empezando a confiar más en lo que viene de Internet, que está extremadamente sesgada.
Si tus opiniones son cercanas a los antivacunas, todos los algoritmos de redes sociales, de Google, Instagram, Facebook, X, etcétera, van a fomentar que recibas un discurso antivacunas. Además, te van a hacer pensar que todo el mundo opina como tú, que todo el mundo es antivacunas. Y eso es falso, aunque sea lo que las redes sociales te están incitando a pensar. Porque a las redes sociales lo que les interesa es que tú estés atrapado, lo que se llama retención, que tú estés mucho tiempo conectado a la red social. Si la red social te ofrece el discurso que a ti te gustaría escuchar, como si fuera el discurso de toda la sociedad que te rodea, pues entonces tú estás más tiempo retenido en ella. Y eso es lo que está sesgando y haciendo que la sociedad desconfíe de cosas tan relevantes como la ciencia y que son muy necesarias para nuestra sociedad.
Enrique: «Yo veo que tenemos que actuar todos conjuntamente. El problema que comentaba Francis es que esos comentarios muchas veces aparecen también de forma anónima. El hecho de que nosotros podamos abrir una página de Facebook, de X, con un perfil inventado, cubierto por el anonimato, nos permite decir todas las burradas que se nos ocurran. Y los algoritmos son solo una empresa, que lo que quiere es retener a sus clientes. Los algoritmos te captan para tenerte dentro de la red. Ese es el problema».
Isabel: «Bueno, pues esta conferencia se celebra el 19 de septiembre a las 12:30, «Ciencia en tiempos de desinformación: callar o comunicar», impartida por Enrique Viguera en Parque Tecnológico».
Enrique: «Para asistir se requiere inscribirse en un formulario de inscripción«.
Francis: «Yo me la voy a perder, pero animo a todos los oyentes que puedan asistir que asistan porque la van a disfrutar. Enrique es un gran ponente. Yo voy a estar en Naucas Bilbao, tengo charla el viernes por la tarde, así que me tengo que desplazar el jueves para allá. Naukas Bilbao es el gran evento de divulgación científica de España».
Isabel: «Estupendo, pues lo anunciaremos también. Enrique y Francis, gracias por estar con nosotros en esta nueva temporada. Un abrazo grande».


«El hecho de que nosotros podamos abrir una página de Facebook, de X, con un perfil inventado, cubierto por el anonimato, nos permite decir todas las burradas que se nos ocurran.»
Amén y bendito sea, aunque no se tenga intención de abrir cuenta en Facebook o en X. Las amenazas del gobierno respecto a prohibir el anonimato y el encriptado, en redes sociales y en otras formas de comunicación digital, apuntan directamente a la línea de flotación de la libertad de expresión. El problema de las cuentas bot no es su anonimato, sino los vicios de selección de la información que introduce de forma premeditada el funcionamiento de esas redes. A estas alturas el libro de Carissa Véliz ya debería estar en todas las mesillas de noche.
«PP y el PSOE; si los miras en detalle son muy parecido. ¿Dónde están las diferencias?»
En el crucifijo. Por lo demás, el mismo conservadurismo paternalista.
Como ejemplo de desinformación:
Este 17 y 18 de octubre estaban previstas sendas conferencias en la Universidad de Salamanca de la profesora de Psicología israelí Galit Nahari. Un grupo universitario —CEA— de estudiantes que se autodefinen “antifascistas” amenazó con boicotear las conferencias alegando que la profesora “en sus redes sociales compara a la población palestina con los nazis” y otras afirmaciones similares, sin aportar la menor documentación que lo respalde.
El resultado ha sido la suspensión de las conferencias de Galit Nahari por parte de los decanos de Psicología y Derecho de la Univesidad de Salamanca (https://saladeprensa.usal.es/node/139401), cuyas facultades habían invitado a la profesora.
El diario El País (y otros medios) se hace eco de la noticia, reproduciendo literalmente la propaganda de la CEA contra Galit Nahari (https://criminology.biu.ac.il/en/nahariga), a quien presentan como especialista en interrogatorios judiciales “usados para la dominación y abuso del pueblo palestino”.
Corremos el riesgo de obviar los valores reales de los investigadores que tendremos que elegirlos en función de sus opiniones (reales o inventadas) en la redes sociales sobre temas que no tengan nada que ver con sus temas de investigación.
Actitudes como esta son las que han llevado a Trump a la presidencia de EE. UU. Flaco favor para los palestinos que verdaderamente sufren y un futuro muy difícil para la libertad de expresión
Yo creo que Trump salió presidente porque su oponente era aún peor que él…
En relación con la vacunación obligatoria, humildemente opino que nadie debería de ser obligado a someterse a un tratamiento médico. Lo que se debería de hacer es explicar abrumadoramente bien la conveniencia de hacerlo (por uno mismo, sus hijos o por los demás ciudadanos) y por supuesto, asumir la responsabilidad de dar información verídica y correcta al ciudadano por parte de las administraciones. Me parece que lo que se pretende con la obligatoriedad y una mediocre información es evitar esa responsabilidad por parte de las administraciones si luego algo no sale como se preveía.
Hola, Francis después de la vacuna que
me dieron al poco de cumplir los veinte
y más tarde el recordatorio, suelo poner en
cuarentena algunos dogmas, por supuesto
se puede decir que es una reacción adversa
pero lo dudo.
Las vacunas son muy importantes y no hay
que dudar en ponérselas, aunque algunas
no están disponibles.
Un saludo y gracias,