PNAS publica que hay diferencias entre el cerebro del hombre y de la mujer gracias a encuestas televisivas

Hay diferencias claras entre el cráneo del hombre y de la mujer, pero no hay diferencias entre sus cerebros (o encéfalos). Sin embargo, un estudio con 671 606 participantes publicado en PNAS afirma que hay diferencias claras. ¿Cómo han analizado tantos cerebros? No lo han hecho. El estudio está basado en el análisis de encuestas entre los espectadores de un programa de televisión. Las preguntas del cuestionario tienen respuesta binaria (de acuerdo/en desacuerdo); su análisis estadístico apoya que los hombres son más analíticos y sistemáticos, que las mujeres son más emocionales y empáticas, y que los autistas tienen rasgos «masculinizados». Más aún, hay diferencias claras entre el cerebro del hombre y de la mujer, afirman los autores del estudio, afiliados a la Universidad de Cambridge, aunque aún ignoran la causa. ¿Cómo es posible llegar a dicha conclusión a partir de encuestas? ¿Cómo publica la revista PNAS un estudio así?

Las encuestas se realizaron mediante una página web del canal Channel 4 de la televisión pública británica, para el programa Are you Autistic?. Por supuesto, la intención no era satisfacer la curiosidad científica. Quien participa en una encuesta televisiva de este tema está sesgado, con toda seguridad. El estudio ha sido liderado por Simon Baron-Cohen, padre de la teoría del autismo llamada Cerebro Masculino Extremo (conocida por sus siglas EMB, de Extreme Male Brain). Según esta hipótesis la falta de empatía y la desregulación emocional de los autistas tiene su causa en una exageración de las tendencias masculinas. Para muchos medios, el nuevo estudio es una evidencia firme de esta hipótesis. Como es obvio, simple argumento de autoridad porque se ha publicado en PNAS y los autores son de la Universidad de Cambridge.

El artículo es David M. Greenberg, …, Carrie Allison, Simon Baron-Cohen, “Testing the Empathizing–Systemizing theory of sex differences and the Extreme Male Brain theory of autism in half a million people;” PNAS (12 Nov 2018), doi: 10.1073/pnas.1811032115. Me he enterado gracias a Dean Burnett, “Male and Female Brain Differences – Must We Keep Doing This?” Brain Yapping, 13 Nov 2018, y Phoebe Braithwaite, “The underdiagnosis of autism in girls is a story of gender inequality,” Wired, 12 May 2018. El tema de las diferencias entre el conectoma de hombres y mujeres también ha copado titulares muchas veces, por ejemplo, en Ian Sample, “Male and female brains wired differently, scans reveal,” The Guardian, 02 Dec 2013.

Simon Baron-Cohen (director del Autism Research Centre), sugiere en su teoría EMB que altos niveles de testosterona fetal son la causa del autismo (por ello es más prevalente en niños que niñas). La idea es que las personas con autismo desarrollan más tarde su «teoría de la mente» (cómo comprender y responder a los estados emocionales de los otros). En 2003, Baron-Cohen extendió su teoría del autismo a una teoría más amplia en la que los hombres y las mujeres tienen cerebros cableados de forma diferente, siendo estas diferencias las responsables de la diferencia en sus habilidades cognitivas y emocionales. Por ello en su nuevo artículo en PNAS concluye que se han observado diferencias claras entre los cerebros de los hombres y de las mujeres.

Los indicios que apoyan las ideas de Baron-Cohen son muy débiles, por no decir inexistentes. Ya conoces el meme, correlación no implica causalidad. Hay una correlación obvia entre los niveles de testosterona fetal y quienes llevan pantalones azules o rosas, pero obviamente no son la causa de dicha moda. Baron-Cohen ha sido acusado de «neurosexista» (incluso él mismo lo recuerda en su artículo en PNAS) por sus ideas sobre el autismo. El subregistro de mujeres con trastorno del espectro autista puede estar debido a deficiencias en las técnicas de detección o diagnóstico, e incluso a la falta de adecuados niveles de alerta frente a las niñas. La situación está cambiando, pero lentamente.

El eco mediático que tiene un estudio publicado en PNAS que apoya un neuromito, máxime cuando está apadrinado por un popular programa de la televisión pública británica, requiere que seamos rotundos. Aunque hay diferencias entre el encéfalo de violinistas y taxistas, o entre bilingües y monolingües nativos, por ejemplo. Y a pesar de todo lo publicado al respecto en los últimos decenios, no hay ninguna evidencia científica de que haya diferencias entre el cerebro del hombre y de la mujer.



32 Comentarios

  1. Si la muestra no es representativa de la sociedad, tampoco es extrapolable a ella. Si ya de por sí se consideran sesgadas las encuestas por teléfono (por ello se suelen acompañar de encuestas a pie de calle), si es una encuesta televisiva y además de acceso voluntario (las encuestas serias las que se ponen en contacto contigo según un algoritmo de aleatorización), el sesgo está casi asegurado.

    1. Alfonso, hay mucha polémica respecto a este tipo de estudios; unos observan algunas diferencias, otros no observan ninguna significativa; en la práctica, dado un experto y un cerebro, la probabilidad de que acierte su sexo ronda el 50%. Pero se siguen publicando este tipo de artículos porque se venden muy bien ante los medios, como el reciente Florian Kurth, Paul M.Thompson, EileenLuders, “Investigating the differential contributions of sex and brain size to gray matter asymmetry,” Cortex 99: 235-242 (Feb 2018), doi: 10.1016/j.cortex.2017.11.017, que afirma que no hay diferencias en el cerebro, pero las hay en el cerebelo.

      1. Gracias por el enlace Francis. Concretamente el abstrac dice:
        This finding agrees closely with prior research suggesting sex differences in sensorimotor, cognitive and emotional function, which are all moderated by the respective cerebellar sections.
        Eso ya son diferencias significativas, si se quiere

          1. Perdón, me refería al artículo que citas en la respuesta a Alfonso. En él se dice que hay diferencias en el cerebelo de hombres y mujeres. Cito el párrafo entero del artículo:
            Males show a significantly stronger rightward asymmetry than females within the cerebellum, specifically in lobules VII, VIII, and IX. This finding agrees closely with prior research suggesting sex differences in sensorimotor, cognitive and emotional function, which are all moderated by the respective cerebellar sections. No other significant sex effects on gray matter were detected across the remainder of the brain.

  2. Hace uno o dos años participé como sujeto en un estudio para el proyecto IBSEN de la Carlos iii, que quieren simular el comportamiento humano. Pues bien, ni en aquel momento, ni ahora, sé qué se pretendía medir en el que participé (me puedo hacer una idea aproximada por lo que se me pedía, pero poco más); ante cualquier pregunta curiosa, la respuesta era siempre la misma, siquiera cuando comenté que no cuadraban los números respecto a la información que se me daba: Correo estándar con negativa de dar información.
    A mí se me antoja que lo que yo hice, fue, pues, un estudio serio que evitaba sesgos y ruido a toda costa, y claro, veo que se da pábulo a un estudio con encuesta televisiva…y flipo en colores.

  3. A mi lo que me hace gracia de artículos como éste es la incongruencia intrínseca.

    Por un lado, se defiende a capa y espada que si las mujeres deciden (por ejemplo) no estudiar carreras científicas, el motivo es la sociedad que las menosprecia y les enseña que se tienen que dedicar a otras cosas. Ojo, esto es mayormente cierto, como muestran estudios en colegios femeninos (donde a las chicas no se las compara con los chicos haciéndoles sentirse inferiores, etc) la cantidad de chicas que hace ciencias (y que rinden igual o mejor que los chicos) es igual que la de chicos en colegios mixtos y solo masculinos.

    Por otro lado, se defiende a capa y espada que el cerebro de mujeres y hombres es exactamente igual y que las diferencias, de haberlas (extremo que niegan) son mínimas.

    Sin embargo, ambas cosas no son compatibles. Nuestro aprendizaje y socialización modifican nuestros cerebros (como se ha mostrado en muchos estudios. No creo que haga falta que incluya referencias, pero si es necesario, las puedo incluir). Por tanto, si la sociedad oprime y modifica nuestras conductas de manera diferente (punto 1), los cerebros serán diferentes (tanto a nivel estructural como funcional).

    Entiendo que haya gente que quiera estar en contra de esta conclusión por motivos ideológicos (una diferencia en el cerebro se podría interpretar como que las mujeres NACEN diferentes), pero en realidad, que los cerebros de adultos sean diferentes es perfectamente compatible con el marco ideológico de que existe una sociedad hetero-patriarcal, opresora, etc.

    El proyecto dHCP (http://www.developingconnectome.org/) está analizando cerebros de humanos en distintas etapas tempranas (y cuando digo tempranas, incluyo el útero materno). Es en ese proyecto donde habría que sacar conclusiones sobre si los cerebros masculino y femenino son diferentes desde nacimiento o iguales, no en cerebros de adultos que han sido socializados.

    Saludos.

    1. Pero si el aprendizaje modifica tanto como para ser reseñable, entonces el cerebro de cada individuo es muy distinto.

      Apuesto a que una vez se tengan datos suficientes sobre la mesa, pasará como con tantas otras cosas, que tendremos características generales que se cumplen en uno y otro cerebro de humano, pero que ante un cerebro cualquiera, predecir qué genitales tenía el individuo, pues será harto difícil.

      1. La variabilidad intragrupo puede ser mucho mayor que la variabilidad intergrupo y aún así detectar importantes diferencias entre grupos si esas diferencias siguen un patrón distintivo.

        Esa es la base de la neuro-imagen actual. Si no fuera posible, los estudios que intentan encontrar diferencias en los cerebros de pacientes de la enfermedad X y gente sana no tendrían sentido.

        Por eso el argumento de “la variabilidad entre cerebros es tan grande que no tiene sentido buscar diferencias entre sexos” es básicamente un menosprecio a todos los estudios de neuro-imagen.

    1. Enrique, obviamente, la mayor diferencia entre el cerebro del hombre y de la mujer es el tamaño y peso (debido a su tamaño y peso corporal). Pero no es posible diferenciar entre un cerebro grande de mujer y un cerebro pequeño de hombre, hasta donde me consta según la neurociencia actual. No soy experto en neuroanatomía, pero así lo afirman los libros y artículos que he leído.

      1. Richard Haier opina lo contrario y… otra cosa no, pero ha publicado e investigado bastante sobre ese tema.

        Mira Francis, pasa un cosa, que esto es España y hay temas que en un blog de divulgación español (o de USA) son pseudo-tabú en esta marabunta de sentimientos identitarios y discriminaciones reales (reales insisto) mezcladas con las discriminaciones fantasma (que no existen). Eso lo entiende cualquiera, incluido el “low profile” de este tipo de noticias en el blog o que entres a saco con estudios mal planteados como el de esta entrada.

        Pero la gente no es tonta… te están señalando por donde vas las investigaciones, a pesar de la nula financiación por no destapar la caja de los truenos (Haier incluido). Una cosa es mantener un perfil bajo y otra ignorar lo que se va sabiendo.
        Esconder “algo” debajo de la alfombra porque “alguien” “pudiera o pudiese” usar ese “algo” contra el 50% de la población (o diversas etnias) no implica que ese “algo” no esté ahi y que un día nos estalle en la cara sin contar con “pedagogia” para explicar a las personas que una curva estadística (una que sepamos que es “real” y se dá en las poblaciones de estudio) habla sobre grupos, no sobre individuos y que por tanto aun siendo esa curva “real” a quien tienes delante en una entrevista de trabajo podía estar al oeste en esa curva y ser justamente ESE/A candidato/a que necesitas.
        Esconder debajo de la alfombra solo traerá problemas al final, y puede ocurrir que en esa época no dispongas/dispongamos de una “pegadogia” a traves de “medios de comunicación entregados a la causa” para explicar eso que he puesto resumido: individuo DISTINTO A comportamiento típico curvas estadisticas el grupo en que lo situes.

        Lo digo con todo el respeto a este blog y su responsable.

        1. No entiendo tu comentario, Alguien, en el contexto de esta entrada en el blog. Supongo que sabes cosas que no puedes contar por alguna cuestión de confidencialidad. En otro caso, tu comentario no aporta nada. La ciencia es consenso, y el consenso es la ciencia.

          1. Como no sea el consenso de los medios de comunicación… no se de qué consenso hablas en cuanto a la “NO diferencia del cerebro según sexos”. No es mas que un mantra que se repite una y otra vez por la impuesta o autoimpuesta corrección política, no por los datos y las investigaciones. Ignorarlos en la divulgación no va a impedir que el Asia se investigue.

            Si queremos jugar a esconder debajo de la alfombra… pues jugamos y te dejo seguir con el “perfil bajo” en este tipo de noticias.
            A quien no quiera “perfil bajo” en todo lo relacionado con el cerebro humano tiene a Richard Haier… o a Gottfredson.

  4. Un trabajo científico debe refutarse con ciencia, no con argumentos débiles solo porque el resultado parece sexista. Lo que si es cierto es que la metodología no parece adecuada, pero eso no quiere decir que un el resultado obtenido sea absolutamente falso en cualquier caso.

    1. El autor del post no parece darse por aludido cuando se le señala que el post no es muy científico.

      Especialmente anti-científico el comentario “La ciencia es consenso, y el consenso es la ciencia”. La ciencia es muchas cosas, pero desde luego, no es democrática. El consenso no vale nada si va en contra de los experimentos (como nos ha enseñado la historia de la ciencia).

      “La ciencia no es democrática. No se negocia o se vota si un medicamento cura: se demuestra. Los pilares de la civilización basados en la lógica y la ciencia jamás deberían ser tocados por la posibilidad de que un gran número de ignorantes en sus fundamentos puedan tener más peso que la razón evidenciada.” [Agustín Barahona]

      O también:

      https://www.vozpopuli.com/altavoz/next/xx-Ciencia-Democracia-Podemos_0_707929215.html

  5. El consenso (a menos que ud. tenga una definición diferente) consiste en que todo el mundo (o una amplia mayoría) esté de acuerdo en algo. La física cuántica funcionaba como modelo para explicar la realidad, a pesar de que no existiera un consenso acerca de su validez hasta muchos años después de que se formulara.

    No era ciencia hasta que se llegó a ese consenso?

    En todo caso, no responde ud. a las críticas que se han hecho acerca de su post.

    “Hay diferencias claras entre el cráneo del hombre y de la mujer, pero no hay diferencias entre sus cerebros (o encéfalos).” –> Petitio principii.

    “Por supuesto, la intención no era satisfacer la curiosidad científica. ” –> Argumentum ad consequentiam.

    “Los indicios que apoyan las ideas de Baron-Cohen son muy débiles, por no decir inexistentes. ” –> De nuevo, petitio principii.

    “El subregistro de mujeres con trastorno del espectro autista puede estar debido a deficiencias en las técnicas de detección o diagnóstico, e incluso a la falta de adecuados niveles de alerta frente a las niñas.” –> Falsa dicotomía. Que haya muchas mujeres autistas sin diagnosticar no implica necesariamente que el número sea el mismo. De igual manera, aunque el nùmero fuera el mismo (cosa que no se sabe), no implica que cerebros de hombres y mujeres sean indistinguibles.

    “El subregistro de mujeres con trastorno del espectro autista puede estar debido a deficiencias en las técnicas de detección o diagnóstico, e incluso a la falta de adecuados niveles de alerta frente a las niñas.” –> Cherry picking (solo da por válidos los artículos que dicen lo que se quiere).

    Y lo peor de todo, como expliqué hace una semana, es que reconocer que puede haber diferencias significativas (p<0.05) en cerebros de hombres y mujeres adultos NO se contradice con la narrativa de que vivimos en una sociedad machista y que al nacer, cerebros de hombres y mujeres son indistinguibles.

    1. NeuroCientífico, Sigues confundiendo lo que significa consenso. En el caso de la mecánica cuántica, la opinión de los físicos no especialista no era relevante, pues no es una democracia entre físicos; que no estuviera extendido no significa que no hubiera consenso entre la gente que estaba descubriendo esta realidad.

      Consenso significa acuerdo en las definiciones y acuerdo en si las evidencias que se tienen son suficientes o no, y no se hace en base a votar opciones, si no en base al dialogo respecto a lo que se tiene sobre la mesa.

      Por otro lado, las distintas “interpretaciones” de la mecánica cuántica, que realmente son teorías distintas, no se eligen en base a votaciones, ni vamos quedarnos con el que diga la mayoría; no funciona así, hoy por hoy puede haber más consenso en usar una u otra, pero todas están presentes hasta que se refuten o simplemente se abandonen en pos de otras que nos dé más resultados.

      A excepción de las matemáticas, el resto de ciencias no son fácticas, es decir, no puedes tener nunca certeza de nada, solo muchas evidencias, por lo tanto el consenso es esencial .

      1. Madre mía… En el último párrafo se aprecia el lío que tiene ud. Si dividimos las ciencias entre “modelado de la realidad” e “independientes de la realidad”, hay 2 clases, las ciencias formales (matemáticas y lógica) y las fácticas (las basadas en hechos / evidencias, es decir, todas las demás). Es exactamente lo contrario a lo que ud. ha dicho.

        Y esto no me lo invento yo. Estas definiciones son básicas en la filosofía de la ciencia. Búsquelas en cualquier lado.

        En cuanto a la cuántica, la historia no fue realmente así. Cuando se formuló por primera vez la interpretación de Copenhague (en los años 20), no fue ampliamente aceptada por los especialistas hasta finales de los 30 (Y por la comunidad física en general hasta los 40).

        Según lo que dice el autor del post, hasta que no hubo consenso, no había ciencia (“ciencia es consenso”).

        Y ya si nos ponemos serios y hablamos de Kuhn y su visión de la ciencia (que avanza con cambios de paradigmas que mayormente tienen lugar porque los opositores de mueren de viejos), el consenso ni siquiera existe per se. Sólo cambios generacionales.

        1. Ningún lío, hombre, errata, “son fácticas o empíricas.”

          Vaya, ahora hemos pasado a que lo que no se aceptaba era la interpretación de Copenhague, ok ¿y? Ahora tampoco se acepta de forma amplia, ahora ha dejado de haber consenso de nuevo con ella, está bastante abandonada. Pero eso no significa que no sea ciencia, el autor se refiere a lo emergente o papers que dicen ser científicos.

          ¿Serio con Kuhn??? Bueno, estamos en el siglo XXI. Te aconsejo que te pongas al día de física y filosofía de la ciencia.

          1. “¿Serio con Kuhn??? Bueno, estamos en el siglo XXI. Te aconsejo que te pongas al día de física y filosofía de la ciencia.”

            Disculpe ud, mis últimas referencias en filosofía de la ciencia son Kuhn, Bueno y Bunge. Y de hecho, el más importante de los 3 es Kuhn. Pero nunca rechazó recomendaciones de lectura para actualizarme (A menos que me quieran recomendar a Feyerabend, o basura similar).

            ” Pero eso no significa que no sea ciencia, el autor se refiere a lo emergente o papers que dicen ser científicos.”

            La interpretación de Copenhague fue “emergente” en su momento.

  6. Mis disculpas. La frase que denota cherry picking es:

    “Y a pesar de todo lo publicado al respecto en los últimos decenios, no hay ninguna evidencia científica de que haya diferencias entre el cerebro del hombre y de la mujer.”

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Por Francisco R. Villatoro
Publicado el ⌚ 18 noviembre, 2018
Categoría(s): ✓ Cerebro • Ciencia • Noticias • Science • Televisión
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