Ciencia para todos T02E33: Medidas de siempre contra el nuevo coronavirus

Por Francisco R. Villatoro, el 15 mayo, 2020. Categoría(s): Historia • Medicina • Noticias • Podcast Ciencia para Todos (SER) • Química • Recomendación • Science ✎ 1

Te recomiendo escuchar el podcast del episodio T02E33, «Medidas de siempre contra el nuevo coronavirus», 14 may 2020 [11:46 min], del programa de radio “Ciencia para todos”, en el que participo junto a Enrique Viguera (Universidad de Málaga), coordinador de Encuentros con la Ciencia. Esta sección semanal del programa “Hoy por Hoy Málaga” presentado por Isabel Ladrón de Guevara, se emite todos los jueves en la Cadena SER Málaga (102.4 FM) entre las 13:00 y 14:00 horas (no tiene hora fija de emisión en directo, pero suele ser entre las 13:05 y las 13:15). Todos hemos intervenido desde nuestras propias casas vía teléfono.

«La ruta de los pueblos blancos andaluces nos permite visitar pueblos de Málaga y otras provincias resplandecientes por el blanco de la cal. Aunque hoy en día se usan pinturas plásticas en lugar de la vieja costumbre de encalar las fachadas de las casas. En algunos pueblos se dice que el encalado se instaló como rito social en la arquitectura popular por culpa de las antiguas epidemias. Hoy hablamos sobre el efecto que tiene el encalado sobre el nuevo coronavirus.

En 2004 se publicó un estudio (en la revista Journal of Virological Methods) sobre la inactivación del virus SARS-CoV en una solución alcalina con un pH mayor de 12. Se requería una hora para una inactivación completa. La cal de las fachadas tiene un pH superior a 12, pero no es fácil inferir su efecto sobre los coronavirus que estén adheridos a ella. El encalado se ha usado mucho en Andalucía por sus propiedades como fungicidad y bactericida. Pero sus propiedades antivirales no están demostradas».

Más información en Jesús A. Cañas, “Los virus blanquearon Andalucía”, El País, 08 may 2020; Rafael Manuel Usedo Valles, “Estudio y análisis de la utilización de la cal para el patrimonio arquitectónico”, Trabajo Fin de Máster, Universitat Politècnica de València (junio 2015) [web/PDF]; Carlos Muñoz Ruiz, Arturo Collazo Ponce, Francisco J. Alvarado, “Efecto bactericida de la cal hidratada en solución acuosa”, Bol. Oficina Saint Panam 118: 302-306 (1995), Boletin de la Oficina Sanitaria Panamericana. Pan American Sanitary Bureau, 01 Apr 1995, 118(4):302-306 [web / PDF]; Diogo Trajano Gomes da Silva, Kevin Ives, …, Huw Taylor, “Assessment of Recommendation for the Containment and Disinfection of Human Excreta in Cholera Treatment Centers,” Water 11: 188 (2019), doi: https://doi.org/10.3390/w11020188; Miriam E. R. Darnell, Kanta Subbara, …, Deborah R.Taylor, “Inactivation of the coronavirus that induces severe acute respiratory syndrome, SARS-CoV,” Journal of Virological Methods 121: 85-91 (2004), doi: https://doi.org/10.1016/j.jviromet.2004.06.006; Hideaki Yamana, Hiroshi Ito, …, Koichi Otsuki, “Strong Antiviral Activity of Heated and Hydrated Dolomite -Preliminary Investigation,” Journal of Veterinary Medical Science 69: 217-219 (2007), doi: https://doi.org/10.1292/jvms.69.217; Sara Borondo, “Las 10 mayores pandemias de la Humanidad (y cómo se resolvieron)”, El Correo, 07 abr 2020; Pau Echauz, “El sorprendente tratado médico del siglo XIV con medidas todavía vigentes para combatir una pandemia”, La Vanguardia, 29 mar 2020.

Escucha «Medidas de siempre contra el nuevo coronavirus» en Play SER.

Isabel: La ruta de los pueblos blancos andaluces nos permite visitar pueblos de Málaga y otras provincias resplandecientes por el blanco de la cal. Aunque hoy en día se usan pinturas plásticas en lugar de la vieja costumbre de encalar las fachadas de las casas. En algunos pueblos se dice que el encalado se instaló como rito social en la arquitectura popular por culpa de las antiguas epidemias. Francis, ¿qué efecto tiene el encalado sobre el nuevo coronavirus?

Francis: No me consta que se haya estudiado la inactivación del coronavirus SARS-CoV-2 usando sustancias alcalinas con pH mayor de 12, como la cal que se usa en el revoco de falladas. Solo me consta que en 2004 se publicó un estudio (en la revista Journal of Virological Methods) sobre la inactivación del virus SARS-CoV en una solución alcalina con un pH mayor de 12. Se requería una hora para una inactivación completa.

La cal de las fachadas tiene un pH superior a 12, pero no es fácil inferir su efecto sobre los coronavirus que estén adheridos a ella. El encalado se ha usado mucho en Andalucía por sus propiedades como fungicida y bactericida. Pero sus propiedades antivirales no están demostradas.

Isabel: Las propiedades antisépticas de la cal son debidas a su alto pH, su elevada alcalinidad. Enrique, desde el punto de vista químico, ¿de qué está compuesta la cal que se usa para el revoque de fachadas?

Enrique: Existen dos tipos de cal para blanquear las paredes, la cal aérea y la cal hidráulica. La cal aérea se obtiene de la piedra caliza pura, mientras que la cal hidráulica proviene de una caliza arcillosa, con presencia de sílice en su composición, lo que permite que fragüe y se endurezca. En los pueblos blancos andaluces se prefería la cal aérea que es más porosa.

La cal se fabrica a partir de la piedra caliza (carbonato de calcio, CaCO3), que se calienta a entre 1000 y 1300 ºC en un horno para obtener la cal viva (óxido de calcio, CaO); en este proceso también aparecen óxidos de magnesio. Los polveros venden la cal viva en forma de polvo. Para su uso es necesario su apagado con agua, resultando la cal hidratada (hidróxido de calcio, Ca(OH)2, también con hidróxidos magnesio). Las cales vivas e hidratadas se llaman cales cálcicas cuando tienen menos de un 5 % de óxido de magnesio MgO, y cales dolomíticas cuando su proporción de óxido de magnesio es mayor del 5 %.

Isabel: En Málaga capital, cada cinco, siete u ocho años se recibía el bando del Ayuntamiento con el titular de Revoco de Fachadas, que exigía adecentar las fachadas en ciertos barrios del Centro de la ciudad. Ya no hay revoco y la costumbre solo se mantiene en algunos pueblos blancos de nuestra provincia. Francis, además de la higiene de las falladas, ¿qué otras razones físicas justificaban el uso del encalado?

Francis: El encalado es un elemento constructivo típico de las zonas cálidas del planeta; el color blanco refleja la radiación solar y permite que los muros absorban menos energía térmica, dando lugar a interiores más frescos en las casas. La cal permite que los muros transpiren, evitando el problema de las pinturas acrílicas que se usan hoy en día, que son más impermeables y pueden provocar retenciones indeseadas de humedad en el cerramiento.

Desde la más remota antigüedad, las diferentes culturas y civilizaciones que habitaron el Mediterráneo, usaron la cal. Los arqueólogos han encontrado restos de cal con 10 000 años de antigüedad en la ciudad de Jericó (Cisjordania, Palestina). Los hititas de la península de Anatolia (Turquía) ya usaban la cal para revestir el interior de sus cuevas hace 8 000 años. En la cultura griega se usaba el encalado policromado, realizada con lechada de cal, pigmentos minerales y aditivos orgánicos.

En Al-Andalus, la España musulmana, se usaba la cal sobre todo para hacer más llevaderas las altas temperaturas, sobre todo aquí en el sur. Así encontramos muchas pinturas a la cal en la Alhambra de Granada o en la Mezquita de Córdoba.

Isabel: En España se usó la cal hasta la Guerra Civil, pero cayó en desuso después como materia prima para la construcción. Enrique, ¿por qué se dejó de usar la cal?

Enrique: El mayor problema es que la elaboración a pie de obra de la cal era peligrosa, pues el apagado de la cal es una reacción altamente exotérmica. Este proceso artesanal, lento y complicado, que requería un par de días de reposo, fue abandonado con la llegada del cemento portland y la aparición de la pintura plástica.

Isabel: En el campo todavía se usa la cal para el blanqueado de los troncos de los árboles frutales para evitar infecciones. Esto nos recuerda su uso como desinfectante para el cólera, tifus y otras enfermedades infecciosas. En algunos pueblos andaluces ha habido quejas porque esta primavera no se ha podido encalar durante la crisis del coronavirus. Francis, ¿realmente el encalado permite combatir una epidemia?

Francis: En el pasado el encalado se recomendaba como medida higiénica, por sus efectos antisépticos, antifúngicos y bactericidas. Las referencias más antiguas están en el Archivo Histórico Municipal de Medina Sidonia, donde se han encontrado referencias históricas a órdenes para el sellado de las tumbas con cal durante la peste en el siglo XVII. La archivera municipal, María José Dávila Cabañas, considera que en esta época se estableció la relación causa-efecto para el uso de la cal durante las epidemias. Ya durante el periodo del rey Carlos III —siglo XVIII— que aplicaron entre otras medidas higienistas el  pintado de los interiores de hospitales e iglesias de blanco.

Hoy en día, en algunos pueblos de Andalucía, se sigue usando el apagado de cal viva mediante hidratación en agua para higienizar la habitación donde fallecía alguien. Sin embargo, los estudios científicos nos dicen que las soluciones alcalinas solo afectan a ciertas bacterias, como la que provoca el cólera, Vibrio cholerae No. 01, pero no son tan eficaciones con otras bacterias. Por ejemplo, las enterobacterias resisten el efecto bactericida de la cal disuelta en agua hasta 30 minutos. Así que el uso de la cal para higiniezar forma parte del acervo cultural tradicional de muchos pueblos, pero no es la medida más eficaz en la actulidad.

Isabel: El confinamiento y la desinfección son las medidas recomendadas para combatir la pandemia de COVID-19. Estas medidas ya se usaban en el siglo XIV para combatir la peste negra. Enrique, parece que no hemos avanzado mucho desde entonces.

Enrique: En el siglo XIV no se sabía cuál era la causa de la peste negra, pero en los tratados médicos se recomendaba el confinamiento y la desinfección para evitar el contagio. La peste llegó a Cataluña a través de los Pirineos y un médico leridano, Jacme d’Agramont, escribió en 1348 su tratado en catalán “Regiment de preservació de la pestilencia” con ánimo de utilidad pública. D’Agramont recomendaba medidas como el confinamiento, la desinfección, la limpieza de calles, la ventilación de las calles y de las casas. Todas ellas siguen vigentes hoy en día. El tratado de d’Agramont fue pionero porque estaba dirigido a sus conciudadanos, cuando otros académicos europeos escribieron tratados similares en latín dirigidos a la clase médica.

Isabel: Hablando de pandemias del pasado, Francis, ¿cuáles fueron las mayores pandemias de la Humanidad?

Francis: La pandemia de la COVID-19 fue declarada oficialmente el pasado 11 de marzo por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ha habido muchas pandemias en el pasado, como la peste negra o peste bubónica (siglo XIV) provocada por la bacteria Yersinia pestis. Se estima que provocó entre 50 y 200 millones de muertes. Solo la primera oleada en Europa se llevó a unos 25 millones de personas y en España a unos 3.5 millones de habitantes. Fue desapareciendo paulatinamente a medida que mejoraron las condiciones higiénicas. Aunque hubo una nueva peste negra (brote de 1885) que comenzó en China y provocó unas 12 millones de muertes.

Enrique: El siglo XX ha sido el de las pandemias de gripe. Se inició con la mal llamada gripe española (1918–1920), provocada por el virus de la gripe H1N1, que se inició en la base militar de Fort Riley, Kansas (EE.UU.) y provocó al menos 50 millones de fallecidos en todo el mundo. En España hubo 8 millones de personas infectadas y 300.000 muertos. En 1920 el virus perdió letalidad y el brote desapareció.

Luego llegó la gripe asiática (1957–1958) provocada por el virus de la gripe H2N2, que surgió en Yunán (China). En España infectó a una tercio de los habitantes. Dejó alrededor de dos millones de muertos en el mundo (diez mil en España). Y la gripe de Hong Kong (1968) por el virus de la gripe H3N2, un subtipo de la gripe asiática. Se calcula que fallecieron más de un millón de personas; en España se contagiaron 3.5 millones de personas y murieron 8400. Por fortuna se pudo contener con una vacuna en 1969.

Isabel: Ha habido otras pandemias como el SIDA y el ébola, pero el tiempo apremia. Deseando que se pueda desarrollar una vacuna segura y eficaz contra la COVID-19, nos tenemos que despedir por hoy.



1 Comentario

  1. La cal se usa como insecticida y fungicida en los troncos de los árboles, y sobretodo evitar que se quemen por el sol en injertos. Pero causa poco beneficio y perjudica a la planta.

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