
Te recomiendo escuchar el episodio T08E03, «Superratas resistentes a los venenos: el nuevo reto científico en la lucha contra las plagas urbanas», 21 oct 2025 [19:11], del programa de radio “Ciencia para Todos”, en el que participo junto a Enrique Viguera (Universidad de Málaga), coordinador de Encuentros con la Ciencia. Esta sección semanal del programa “Hoy por Hoy Málaga”, que presentan Esther Luque Doblas e Isabel Ladrón de Guevara, se emite todos los martes en la Cadena SER Málaga (102.4 FM) sobre las 13:45 horas.
Entrevistamos a Sergio Monge Gómez, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA). Nos cuenta que las ratas pueden desarrollar resistencias tanto genéticas como conductuales a los rodenticidas. Ante los problemas asociados a las llamadas superratas, apuesta por la gestión integrada de plagas, basada en prevención, higiene, diseño estructural y métodos no químicos, dejando los rodenticidas como último recurso.
Puedes escuchar el episodio en Play SER, «Superratas resistentes a los venenos: el nuevo reto científico en la lucha contra las plagas urbanas», 21 oct 2025 [19:11].

Esther: «En la radio llevamos ya tiempo hablando de la presencia de ratas en Málaga capital. Nos llegan muchas denuncias de oyentes. Cada semana en mi barrio hay ratas. Estuvimos hablando con la concejala de Medio Ambiente. Se ha incrementado el número de avisos de denuncias ciudadanas por la presencia de ratas en espacios públicos. ¿Qué está pasando? ¿Hay más ratas? ¿Se controlan un poco menos? Según los expertos ya se han observado en Málaga incluso ratas tolerantes a los raticidas, son superratas. Según los expertos, el aumento de denuncias no implica que haya más ratas. La ciudadanía está preocupada y no ocurre solo en Málaga, sino también en otras ciudades y núcleos urbanos. Francis, ¿qué nos puedes contar sobre estas superratas?»
Francis: «Para combatir las plagas de rodeadores, tanto en un entorno rural, como urbano, se usan los llamados rodenticidas, entre los que destacan los anticoagulantes. Estos productos provocan hemorragias internas que son mortales en los roedores. La primera generación de rodenticidas se desarrolló en las décadas de los 1940 y 1950, como la warfarina, la difenacina y la clorofacinona. Ya se observó la aparición de roedores tolerantes, en especial a la warfarina, en las décadas de los 1960 y 1970».
«La segunda generación de rodenticidas se desarrolló en las décadas de los 1970 y 1980, para resolver el problema de la tolerancia; además, eran más potentes, más duraderos y solo requerían una única dosis. Rodenticidas como el brodifacum y el difenacum se siguen usando hoy en día. Desde los años 2000 se han descrito poblaciones de roedores que presentan tolerancia y resistencia genética a algunos de estos rodenticidas. Por ello se está investigando en el desarrollo de la tercera generación de rodenticidas, que incluyen algunos que no son anticoagulantes».
Esther: «Enrique, tú que eres profesor de genética, ¿qué nos puedes contar sobre la resistencia genética de las superratas? ¿Podemos hablar de una nueva especie de roedor?»
Enrique: «No, Esther, da miedo, cuando se habla de superratas, se imagina una rata enorme que nos va a devorar y nos va a perseguir por la calle. Superratas es un término vulgar acuñado en analogía con las superbacterias, que son resistentes a los antibióticos. Pero en las ratas tolerantes a rodenticidas los cambios genéticos son muy pequeños, a veces tan pequeños como el cambio de una sola letra en el ADN, en los 2.8 mil millones de pares de bases del genoma de la rata común (Rattus norvegicus)».
«La vitamina K interviene en la activación de proteínas implicadas en la coagulación sanguínea. Los rodenticidas anticoagulantes inhiben una enzima VKORC1, que forma un complejo de oxidación de la vitamina K para que pase de oxidada (inactiva) a reducida (activa). Sin la vitamina K activada, la sangre pierde capacidad para coagular, provocando las hemorragias internas letales en el roedor. Yo, cuando le explico esto al estudiantado, siempre pongo el modelo de una llave y una cerradura. Hemos cambiado una cosa muy pequeñita en la llave, o en la cerradura, y ya no puede entrar. Entonces, el compuesto este ya no interactúa y, por lo tanto, no hace nada, deja de ser eficaz».
«Las llamadas superratas presentan alguna mutación en el gen Vkorc1 (de tipo polimorfismo de nucleótido único) que impide que el rodenticida actúe de forma eficaz. Las mutaciones más comunes son diferentes en ratas grises de alcantarilla (Rattus norvegicus) y en ratas negras de campo (Rattus rattus). Las superratas no son una nueva especie, sino solo una población de ratas que de forma azarosa han adquirido dicha mutación protectora que les da ventajas a la hora de sobrevivir y reproducirse.

Esther: «Hoy contamos con un experto en desratización, Sergio Monge Gómez, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA). [Saludos mutuos] Ustedes han colaborado con científicos del CSIC en la toma de muestras para la identificación de nuevas mutaciones en las poblaciones de ratas en España. En un estudio publicado en 2023 no se encontraron superratas en Málaga, pero sí en otros lugares. Este estudio sigue en curso y se siguen tomando muestras para detectar más mutaciones. ¿Se han detectado superratas en Málaga?»
Sergio: «Pues estamos en ello. Lo que estamos haciendo es recoger muestras para el estudio que está realizando el CSIC a través del INIA (Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria). Hace unos años estuvimos recogiendo muestras, las analizaron y nos encontramos con la sorpresa de que existen resistencias a los anticoagulantes. Ya sabíamos que había resistencias a los anticoagulantes de primera generación, pero ahora hemos visto que también hay resistencia a los anticoagulantes de segunda generación. Entre ellas a algunas de las sustancias activas que más utilizamos, como el brodifacum y la bromadiolona».
«La bromadiolona es el producto más común tanto para nosotros, los profesionales especializados, como para el público en general, que también tiene acceso a estos rodenticidas. Las mayores resistenccias se han encontrado para la bromadiolona. Esto está limitando mucho nuestras campañas de derratización porque estamos viendo que, en algunos casos, no son efectivas. La causa de estas resistencias son mutaciones genéticas».
Francis: «Sergio, la bromadiolona se vende al público en supermercados y comercios. ¿El abuso de este tipo de producto por parte de los ciudadanos tiene un impacto en la generación de tolerancia en las ratas? ¿Recomiendas que siempre se recurra a los profesionales?»
Sergio: «Nosotros siempre vamos a aconsejar recurrir a los profesionales, sobre todo cuando se trate de una infestación que vaya más allá de un ratón o de una rata que se ha colado por debajo de la puerta. Pero no estoy seguro de que se pueda asociar el consumo [privado] de estos rodenticidas a la generación de resistencias. De hecho, Enrique decía hace un momento que son mutaciones aleatorias, que no hay una base que las relacione con una circunstancia concreta, sino que se van produciendo de manera aleatoria en todos los individuos y llegamos a un punto [en el que aparece la resistencia]».
«En cuanto al acceso de la ciudadanía, del público en general, a los rodenticidas, es cierto que hasta hace muy poco tiempo la cantidad de materia activa que había en los rodenticidas era igual para los profesionales especializados como nosotros que para el público en general. Eso ha cambiado, ahora las concentraciones para el público en general están siempre por debajo de las 30 partes por millón, porque a partir de 30 partes por millón se consideran productos tóxicos y por lo tanto su venta está limitada al uso profesional especializado».
«De hecho, sabemos que desde el Ministerio de Sanidad se está trabajando para que esas limitaciones sean mayores, sobre todo en el sentido de que exista una mayor educación al ciudadano y que a la hora de comprar un rodenticida exista la obligación de que le expliquen como lo tiene que utilizar, en qué momento debe usarlo, qué es lo que debe hacer una vez que el roedor lo haya consumido. En fin, todas estas cosas [son necesarias porque] ahora vas al supermercado, a la estantería, lo coges, te lo llevas y ya lo usas como quieras».
Enrique: «Lo primero, es correcto lo que estáis diciendo, las mutaciones se producen al azar. Hay individuos que son resistentes de forma natural. Si usamos este producto, lo que hacemos es una selección de las ratas resistentes. Ellas se van a poder reproducir sin problemas y tendremos toda una población que será resistente».
«A mí me llaman mucho la atención las ratas. Ya sabemos que son muy listas y aprenden muy rápido. Si una toma una dosis pequeña, una cantidad menor que no la mata, pero que la enferma levemente, lo que ocurre es que alerta al resto de la colonia. Ese sabor o ese olor hace que rechacen ese cebo y ya no lo vuelvan a consumir. Creo, además, que suelen mandar a una a probar y solo si no le pasa nada entonces lo consume el resto. Sergio, ¿podrías hablar un poquito sobre la estrategia que usan las ratas? Yo sé que hay experimentos que se han hecho en este sentido».

Sergio: «Sí, es exactamente así. De hecho los rodenticidas de primera generación actuaban un poco así. Por eso no solo aparecieron resistencias genéticas, sino también mecanismos [de aversión aprendida], las ratas reconocían que aquello no era bueno para ellas. Por eso surgieron los rodenticidas de segunda generación, en los que el roedor no es capaz de asociar su malestar con el consumo del rodenticida».
Enrique: «Y se retrasa el efecto del veneno».
Sergio: «Hoy nuestra tolerancia a estos animales es cada vez menor. Si pensamos en generaciones anteriores que veían una rata o un ratón en casa y tampoco le daban tanta importancia. Hoy en día, sabemos que no se trata de un animal desagradable, sino que también es un potencial transmisor de distintas enfermedades y cuando vemos uno llamamos a quien corresponda».
Esther: «¿Qué tipo de rata es la que más aparece? ¿La de alcantarilla o la que está por los árboles?
Sergio: «La que más aparece es la rata de alcantarilla. Antes cuando hablábamos del estudio que había hecho el INIA sobre las resistencias también descubrimos, por ejemplo, que en la ciudad de Madrid había Rattus rattus, que es la rata negra, la rata de los tejados. No lo sabíamos hasta hace solo tres o cuatro años. Quiero decir con esto que hay muy pocos estudios sobre la ecología de las ratas».
«En este sentido, aprovechando que tenemos aquí a dos profesores, a ver si animan a sus estudiantes a realizar doctorados sobre la ecología de estos animales, porque eso podría ayudarnos muchísimo en el futuro. Conociendo mejor su ecología, podríamos explorar alternativas a su control, más allá de las que utilizamos actualmente, ya que estamos viendo que el problema de las resistencias nos va a obligar a emplear otro tipo de técnicas».
Esther: «Pues nada, Enrique Francis, que hagan tesis, doctorados, lo que sea con las ratas, yo que sé».
Enrique: «Los análisis genéticos los podemos hacer nosotros».
Esther: «Faltan investigaciones sobre esto, ¿no es así, Sergio?»
Sergio: «De biología conocemos mucho y se están haciendo estudios de resistencias. Pero del tema de la ecología, de la densidad de poblaciones, de su comportamiento, etc., tenemos muchos estudios técnicos, pero pocos científicos y necesitamos también la incorporación de la ciencia para dar los pasos correctos».
Esther: «¿Qué medidas habría que tomar para prevenir la proliferación de ratas en las ciudades, Sergio? Por parte de las administraciones, los ayuntamientos en este caso y también por parte de la ciudadanía».
Sergio: «Nosotros siempre hablamos de la gestión integrada de plagas. En este enfoque juegan un papel fundamental los municipios, la administración pública, los ayuntamientos y las empresas especializadas. Lo primero es que se den las condiciones higiénicas y de salubridad adecuadas, que impidan el acceso fácil de las ratas a los alimentos, porque si disponen de alimento, lógicamente, se desarrollan. También es esencial que las estructuras sean adecuadas para no proporcionarles refugio ni condiciones de comodidad. Esto es especialmente importante en el interior de los edificios».
«Se trata, en definitiva, de impedir tanto el acceso como el establecimiento y desarrollo una vez que han entrado. Y, por último, cuando ya hay presencia, implementar distintas técnicas de control, priorizando métodos como las trampas mecánicas y otros recursos que no requieren el uso de productos químicos, dejando el rodenticida como último recurso».
Esther: «Sergio, en el ranking de ciudades con más denuncias y más ratas, ¿dónde está Málaga? Porque aquí el ayuntamiento atiende diariamente unas 16 denuncias ciudadanas por presencia de ratas en espacios públicos. ¿Cómo está Málaga en referencia a otras ciudades? ¿Tenéis ese dato o no?»
Sergio: «No, no tenemos ese dato. Pero lo que sí sabemos es que en las grandes capitales como Málaga estos avisos no hacen más que ir en aumento. Lo hablábamos antes un poco, ¿no? ¿El porqué? Pues, aparte del tema de la tolerancia, porque hoy en día es muy fácil presentar una denuncia. Si pensamos en hace años, probablemente tendrías que ir al ayuntamiento, perder una mañana para dar un aviso de estos».
«Pero hoy en día los ayuntamientos importantes como el de Málaga tienen departamentos específicos de gestión de plagas con sus propias webs, sus propios contactos directos por e-mail, por teléfono y demás. Y todos nosotros tenemos un teléfono móvil. Entonces vas con una rata en una plaza, en un parque, y coges el móvil y les mandas un vídeo».
Esther: «Otra cosa que después actúen o no, que esa es otra. Pero bueno, coger el móvil lo hacemos. Sergio Monge Gómez, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA), muchísimas gracias por atendernos y hablarnos de las superratas. [Despedida y cierre]».

