¿Es necesario reformar la educación matemática en el mundo? (o sobre el proyecto “Body & Soul”)

Por Francisco R. Villatoro, el 6 junio, 2008. Categoría(s): Ciencia • Docencia • Matemáticas

Claes Johnson, tan friki e iconoclasta como siempre, junto a Johan Hoffman y colaboradores son los artífices del proyecto “Applied Mathematics: Body & Soul,” un programa para la reforma de la Educación Matemática. Uno de cuyos resultados es la publicación de una serie de libros con su novedoso enfoque. Empezaron con “Computational Differential Equations,” anunciando su versión “Advanced Computational Differential Equations,” que nunca vio la luz, yo llegué a encargarla en una librería, esperándola durante cerca de un año, para finalmente anular el pedido, sin que nadie supiera si se iba o no a publicar. Han publicado en su lugar 4 volúmenes como parte de la serie “Body and Soul“.

¿Por qué se han embarcado en tan osada contienda? Por supuesto porque son unos frikis. Pero también por razones “varias” que exponen en su libro “Dreams of Calculus – Perspectives on Mathematics Education.” Un estudio del Ministerio de Educación Sueco publicó el 28 de mayo de 2004 un informe sobre la situación actual de la enseñanza de las matemáticas en Suecia y sobre la posibilidad de cambiar los programas de estudio. El informe fue escrito por más de 100 personas, pero sólo 1 profesor de matemáticas, y en particular ningún experto en matemática aplicada o computacional. Los resultados del informe fueron claros:
(1) No hay ninguna crisis en la educación matemática hoy en día.
(2) No hay necesidad de cambiar la eduación matemática debido a la existencia de los ordenadores.
Obviamente, Johnson y colaboradores no estaban de acuerdo. El proyecto “Body & Soul” ha surgido porque:
[1] Hay una “crisis” en la educación matemática.
[2] El ordenador exige un cambio sustancial en cómo se enseña matemática.
La aproximación del proyecto es la siguiente: el sistema educativo actual asume que la educación se basa en la ciencia, mejor aún, la educación actual debe basarse en la ciencia contemporánea. Un ejemplo, en un segundo curso de ingeniería, en una asignatura de matemáticas, ¿por qué no hablarle a los alumnos de la ciencia de la turbulencia? ¿Por qué no mencionar que es uno de los premios Clay? ¿Por qué no contar “brevemente” las técnicas que se están usando para resolver este problema? ¿Por qué no contarle al alumno lo que ha pasado en los últimos 10 años en la ingeniería, en lugar de contarle lo que pasó hace más de un siglo?.

¡¡Se dice fácil!! ¿Pero qué profesor tiene el nivel para hacerlo?

De buenos propósitos está lleno el mundo.

Un problema: ¿Cuál es la diferencia entre las dos afirmaciones siguientes?

En la línea de Johnson, también se encuentra el reciente libro de (un genio) Hairer, “L’analyse au fil de l’histoire,” con su “eterno” colaborador Wanner (en inglés aparecerá este año, en julio, “Analysis by Its History“). Uno de esos pocos libros que, tras su lectura, a uno le gustaría traducir al español (aviso a navegantes “con 2 c…”).



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