
Me toca predecir los galardonados con un Premio Nobel de Ciencias. El Nobel de Medicina o Fisiología se anunciará el lunes 6 de octubre sobre las 11:30 CEST, como muy pronto, el de Física el martes 7 sobre las 11:45 y el de Química el miércoles 10 sobre las 11:45. Como todos los años hay cientos de investigadores que merecen estos galardones y cada año se añaden más. Hay años en los que hay candidatos claros a un premio y casi todo el mundo lo acierta; también hay años, como este, en los que no hay ningún candidato claro a ningún premio, siendo casi imposible acertar. La predicción se complica porque, como es obvio, todos los candidatos de años anteriores que aún no han recibido el galardón siguen siendo potenciales galardonados. Por fortuna, todo esto no implica que la labor de predicción sea en vano.
Mis predicciones siempre están inspiradas en las que se han publicado en diferentes medios o fuentes (y en mis predicciones fallidas de años anteriores). La predicción anual más famosa es la de Clarivate (basada en citas en el Web of Science), del equipo dirigido por David Pendlebury, «Clarivate Unveils Citation Laureates 2025 – Highlighting Nobel-Class Research with Global Impact,» Clarivate, 25 Sep 2025, y David Pendlebury, «Recognizing Nobel-Class Research: The Power and Purpose of Naming Citation Laureates,» Clarivate, 25 Sep 2025; dichos candidatos se añaden al Hall of Citation Laureates (que crece poco a poco cada año). Hay muchas otras fuentes, como «Who Will Win the Nobel Prize? Scientists Make Their Predictions,» New Scientist, 22 Sep 2025; Khushleen Kaur, «Predictions for the 2025 chemistry Nobel prize range from greener batteries, single-atom catalysis and biomolecular condensates,» Chemistry World, 25 Sep 2025; Prachi Patel, «Who will win the 2024 Nobel Prize in Chemistry?» c&en, 27 Sep 2024; Domenico Fuoco, «How to Predict the Winners of the Nobel Prize tor 2025,» SSRN preprint (01 Mar 2025), doi: https://doi.org/10.2139/ssrn.5254426; Cigall Kadoch, Jason M. Sheltzer, Hang Yin, «The next Nobel Prize in chemistry or in physiology or medicine,» Cell Chemical Biology 31: 1566-1567 (19 Sep 2024), doi: https://doi.org/10.1016/j.chembiol.2024.08.013; entre otras.

Premio Nobel de Medicina o Fisiología (6 de octubre de 2025)
El premio más difícil de predecir para mí es el Medicina o Fisiología (Biología). El año pasado dudé entre la inmunoterapia oncológica CAR-T (terapia con linfocitos T con receptores de antígenos quiméricos), mi elección entonces, y las terapias basadas en el péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) contra la obesidad, mi elección este año. Svetlana Mojsov (77 años) identificó y caracterizó la forma activa del GLP-1, y Jeffrey Friedman (71 años) descubrió la hormona leptina. Las terapias basadas en GLP-1 para tratar la diabetes y la obesidad nacieron con el descubrimiento de Mojsov, quien podría estar acompañada por Joel Habener (87 años) y Jens Juul Holst (80 años) si todo el galardón fuese para GLP-1, aunque también la podría acompañarle el famacólogo Lotte Bjerre Knudsen (61 años). Pero me decanto porque la Academia Sueca aproveche para premiar también a Friedman, quien podría estar acompañado de Rudolph Leibel (81 años). La leptina es la hormona secretada por las células adiposas que permite al sistema nervioso central estimar la cantidad de grasa en el organismo. Se sabe que la carencia de leptina conduce a una obesidad extrema, pero además tiene múltiples funciones en la regulación del sistema inmunitario, el apetito, el circuito de recompensa y la fertilidad tanto en hombres como en mujeres. Un galardón a Friedman y Mojsov por la biomedicina de la obesidad estaría en perfecto equililbrio.
Este año la empresa Clarivate ha añadido tres temas y seis candidatos a su lista de potenciales ganadores del Nobel. Andrea Ablasser (42 años), Glen N. Barber (63 años), y Zhijian ‘James’ Chen (59 años) por desvelar la ruta metabólica cGAS-STING, un mecanismo clave de la inmunidad innata (me fascina este tema desde que nos lo contó Sergio Pérez Acebrón en su charla de Naukas Bilbao 2025). cGAS–STING permite que las células detecten la presencia de ADN extraño en el citoplasma, una señal de infecciones virales, bacterianas o de daño celular. La enzima cGAS (cGMP–AMP sintasa) reconoce directamente ese ADN citosólico y sintetiza el mensajero 2’3’-cGAMP, que actúa como segundo mensajero al unirse al adaptador STING (Stimulator of Interferon Genes), localizado en la membrana del retículo endoplásmico. Una vez activado, STING desencadena una cascada de señalización que culmina en la activación de factores de transcripción como IRF3 y NF-κB, promoviendo la producción de interferones tipo I y otras citocinas proinflamatorias. De esta manera, la vía cGAS–STING constituye un sistema de alerta temprana clave para iniciar respuestas antivirales y antitumorales.
Clarivate también añade a John E. Dick (71 años) por identificar las células madre de la leucemia y mostrar su relevancia en el fracaso terapéutico y la recurrencia de esta enfermedad, lo que ha tenido impacto en el enfoque terapéutico de numerosos tipos de cáncer. Un hito en la comprensión de cómo se originan, persisten y reaparecen muchos tipos de cáncer. Dick mostró que las células tumorales son muy diferentes en cuanto a su capacidad para sostener la enfermedad; además, existe en cada tumor hay una población de células madre leucémicas capaces de autorrenovarse, que son clave para iniciar el tumor y mantenerlo, penalizando el éxito de las terapias. Su descubrimiento explica por qué muchos tratamientos eliminan la mayoría de las células malignas, pero fracasan a largo plazo: las células madre tumorales resisten la quimioterapia y regeneran la enfermedad. La investigación oncológica usa nuevas estrategias terapéuticas dirigidas hacia estas células madre cancerígenas para, además de reducir el tumor, erradicar su fuente.
Y, finalmente, añade a Kenji Kangawa (77 años) y Masayasu Kojima (~65 años) por el descubrimiento de la grelina, una hormona que regula el apetito, la energía y el metabolismo. La grelina es una hormona que se produce en el estómago y actúa sobre el sistema nervioso central, estimulando el apetito y favoreciendo la ingesta de alimentos. Además, modula el metabolismo de grasas y carbohidratos, por lo que es clave en el estudio de la obesidad, los trastornos alimentarios y enfermedades metabólicas como la diabetes tipo 2.

Premio Nobel de Física (7 de octubre de 2025)
En el año de la física cuántica, podría parecer que un premio cuántico sería lo más obvio; pero la Academia Sueca no funciona así. A pesar de ello y como a todos los españoles nos gustaría un premio a Juan Ignacio Cirac (59 años), junto a Peter Zoller (73 años), les propongo como mi predicción más firme. Hay que recordar que se cumplen 30 años de su propuesta teórica de la computación cuántica basada en iones atrapados, un trabajo pionero que está considerado como el precursor de la revolución de la computación en cuántica en Física. En Matemáticas, los grandes pioneros fueron David Deutsch (72 años), por la máquina de Turing–Deutsch cuántica y Peter Shor (66 años), con su algoritmo cuántico eficiente para la factorización de números primos de 1994, ambos fueron selecionador por Clarivate el año pasado, pero me parece menos probable que reciban el Nobel de Física (aunque quién sabe, visto lo visto el año pasado). Apoya mipredicción de Cirac y Zoller los enormes avances en los últimos dos años en la tecnología de átomos neutros atrapados (de la que Zoller es pionero). Estoy seguro de que muchos físicos han pensado en Zoller a la hora de seleccionar sus candidatos (las candidaturas se recopilaron hasta el 31 de enero de 2025); en especial, los físicos experimentales, que estarán esperando su oportunidad «nobelesca» una vez estos teóricos reciban su esperado galardón.
Por desgracia, no percibo ninguna mujer clara para el Nobel de Física de este año. Entre las eternas candidatas está la física danesa Lene V. Hau (65 años) por la luz lenta en concensados de Bose–Einstein; en 1999 redujo la velocidad de luz a solo 60 km/h (17 m/s) y en 2013 logró detener la luz (reducir su velocidad de grupo a 0 km/h). Ella podría ser acompañada de Stephen E. Harris (88 años) que fue uno de los padres de la transparencia inducida electromagnéticamente (EIT), que usó Hau en sus experimentos. Incluso podría acompañarles Mikhail Lukin (53 años) que ha desarrollado técnicas basadas en EIT para el almacenamiento de fotones usando átomos neutros, que han tenido grandes avances recientes, por sus aplicaciones en el campo de las memorias cuánticas y sus posibles aplicaciones en computación cuántica.
Por supuesto, hay muchos otros candidatos, como los eternos (por su edad) Yakir Aharonov (93 años) y Sir Michael V. Berry (84 años) por sus contribuciones pioneras a las fases geométricas y topológicas de la materia; podría acompañarles alguien más joven, como Alexei Kitaev (62 años). También están en la misma categoría Sir John B. Pendry (82 años), quizás junto a David R. Smith (61 años), por sus trabajos en metamateriales con índice de refracción negativo y las fascinantes capas de invisibilidad. E incluso Christoph Gerber (83 años), quizás con Franz Giessibl (63 años) y Andreas Heinrich (59 años), por el microscopio de fuerza atómica y sus aplicaciones para la manipulación de átomos individuales y para el almacenamiento de información en átomos.
Este año la empresa Clarivate ha añadido tres temas y seis candidatos a su lista de potenciales ganadores del Nobel. Por un lado, una sorpresa, pues son matemáticos, la genial Ingrid Daubechies (71 años), junto a Yves Meyer (86 años) y Stéphane Mallat (64 años) por la teoría de ondículas (wavelets) y sus aplicaciones en física e ingeniería, incluyendo el procesado de imágenes (como el formato JPEG); lo siento, aunque admiro a estos matemáticos, no creo que reciban un Nobel de Física (pero quien sabe, pues hay pocas mujeres «nobelables» en Física). Clarivate también ha seleccionado a David P. DiVincenzo (66 años) y Daniel Loss (67 años), por el modelo de Loss–DiVincenzo para la computación cuántica, usando el espín de los electrones en puntos cuánticos como cúbits; tampoco me parece una buena elección para este año. Y, finalmente, Ewine F. van Dishoeck (70 años) por sus contribuciones a la astroquímica en nubes moleculares interestelares y sus papel en la formación de estrellas y planetas; de nuevo, no comparto esta elección bibliográfica de Clarivate.

Premio Nobel de Química (8 de octubre de 2025)
El año pasado parecía fácil predecir este Nobel, el más difícil para mí, pero este año no lo tengo nada claro. Por ello me decanto por Peter Hegemann (71 años), Georg Nagel (73 años) y Karl Deisseroth (54 años) por la optogenética, en concreto, por el descubrimiento y la caracterización molecular de las canalrodopsinas microbianas (ChR2, ChR1). Esta técnica ha transformado la neurociencia y la biomedicinaLas canalrodopsinas son proteínas que actúan como canales iónicos sensibles a la luz azul. Deisseroth fue quien aplicó esta herramienta a neuronas de mamíferos, transformando esta tecnología en una herramienta imprescindible para el funcionamiento del cerebro en tiempo real. Estos investigadores también podrían recibir el Premio Nobel de Mediciona o Fisiología, pues la optogenética se ha usado para el tratamiento de enfermedades neurológicas y psiquiátricas; pero creo más probable que se conceda como una herramienta molecular revolucionaria en bioquímica y en biomedicina.
Este año la empresa Clarivate ha añadido tres temas y cinco candidatos a su lista de potenciales ganadores del Nobel. Por un lado el trío formado por Clifford P. Brangwynne (48 años), Anthony A. Hyman (63 años) y Michael K. Rosen (61 años) por sus descubrimientos sobre el rol de los condensados biomoleculares formados por separación de fases en la organización bioquímica de la célula. La separación de fases líquido-líquido de proteínas y ácidos nucleicos conduce a la formación de condensados biomoleculares, compartimentos sin membrana que desempeñan funciones críticas en la organización interna de la célula. Muchas proteínas contienen regiones desordenadas que favorecen este comportamiento físico-químico, creando estructuras dinámicas como los gránulos P de la línea germinal, nucleolos o condensados de señalización. Hallazgos de biología fundamental con impacto en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas y cáncer.
Clarivate también ha seleccionado dos premios unipersonales (que incluso se podrían conceder el mismo año por ser áreas clave en la transición energética y un futuro sostenible): Jean-Marie Tarascon (72 años) por sus avances fundamentales y sus novedosas aplicaciones en la tecnología de almacenamiento y conversión de energía; pionero de la química de materiales para baterías recargables de litio, ha desarrollado electrodos más seguros, eficientes y sostenibles, para el almacenamiento a gran escala de energías renovables. Tao Zhang (62 años) por sus contribuciones pioneras al desarrollo de la catálisis de átomos individuales (single-atom catalysis) y sus aplicaciones; gracias a estas técnicas se puede aprovechar al máximo cada átomo metálico en el catalizador, logrando una reactividad y selectividad sin precedentes en procesos químicos y energéticos.
Me gustaría acabar con una última predicción, el japonés Kazunori Kataoka (70 años), Universidad de Tokio, Japón, el ruso Vladimir P. Torchilin (76 años), Universidad Northeastern, Boston, Estados Unidos, y la estadounidense Karen L. Wooley (67 años), Universidad de Texas A&M, College Station, Estados Unidos, por el desarrollo de innovadores métodos para la administración y focalización de fármacos y genes. La encapsulación de fármacos mediante polímeros miceliales de Kataoka tiene múltiples aplicaciones en oncología, los liposomas de Torchilin mejoran la biodisponibilidad y eficacia de muchos fármacos, y los polímeros multifuncionales de Wooley redondean un muy merecido galardón. Si no hubiera deslumbrado la inteligencia artificial les hubiera elegido como mi elección más firme.
¿Cuántas predicciones serán acertadas? Quizás ninguna. La labor de la predicción de premios Nobel raya lo imposible, aunque a veces suena la flauta.


Vamos, Roy Kerr, calienta que sales! 🙂 Ya se que las probabilidades son escasas pero quizas sea esta la ocasion…por la Paz, creo yo que le tocaria al Jane Goodall Institute que es una realidad extraordinariamente transformadora para quienes hayamos tenido la suerte de interactuar con ella, pero esto depende de que ya haya sido nombrada desde el pasado mes de octubre, supongo…
Qué nervios!
Este año, a pesar del mérito que tiene Aharonov, tiene las probabilidades en contra debido a la situación en Gaza. Lamentablemente, la política siempre juega un papel en este tipo de premios, y no le van a otorgar un reconocimiento a un científico israelí a menos que participe activamente en la denuncia de lo que ocurre en Gaza.
Aclarado eso, mi predicción para este año sería:
• favorito: John Pendry, David Smith y un tercer investigador por su trabajo en metamateriales.
• más probable: Conny Aerts, Roger Ulrich y Jørgen Christensen-Dalsgaard, por su trabajo en heliosismología y astrosismología.
• wildcard: Lene Hau y Stephen Harris, por sus contribuciones a la luz lenta y la transparencia electromagnética inducida.
Excelente artículo, aunque no aciertes.
Gracias
Igual que con los últimos, creo que es interesante indicar la institución en la que trabajan los premiables.
A ver si suena la flauta y Cirac se lleva el Nobel.
Obviamente hay muchos candidatos en tecnologías cuánticas (y todavía más en materiales). Bennett y Brassard como pioneros en comunicación cuántica (ya que el genio loco de Wiesner murió) son para mi otros firmes candidatos. Quizá se podría incluir a Wootters. Pese a tener comparativamente poco trabajo publicado, es sorprendente cómo Bennett está en gran parte de los trabajos pioneros de computación, comunicación y procesos elementales cuánticos.
Y ya que hablamos de coherencia, Zurek (y quizá aprovechando Wootters, ya que Zeh murió) con sus estudios sobre el origen de la decoherencia, el límite clásico y también el (obvio) no-cloning theorem, debería ser un buen candidato.
Lo siento, Max, no tuve tiempo de preparar la predicción incluyendo las afiliaciones actuales y cuando publicaron los artículos por lo que recibirán el Nobel. Pero puedes buscarlas en wikipedia, si te apetece.
Bueno Francis al final si que fue un premio a la cuántica