Ciencia para todos T08E05. El temporal de levante en la tragedia del Gneisenau

Por Francisco R. Villatoro, el 27 diciembre, 2025. Categoría(s): Ciencia • Historia • Podcast Ciencia para Todos (SER) • Recomendación • Science

Te recomiendo escuchar el episodio T08E05, «Gneisenau: 125 años de memoria y solidaridad. La tragedia que hizo heroica a Málaga», 16 dic 2025 [a partir de 38:45], del programa de radio “Ciencia para Todos”, en el que participo junto a Enrique Viguera (Universidad de Málaga), coordinador de Encuentros con la Ciencia. Esta sección semanal del programa “Hoy por Hoy Málaga”, que presentan Esther Luque Doblas e Isabel Ladrón de Guevara, se emite todos los martes en la Cadena SER Málaga (102.4 FM) sobre las 13:45 horas.

Entrevistamos a Nicolás Sánchez Maldonado, meteorólogo del Centro Meteorológico de Málaga de la AEMET (Agencia Estatal de Meteorología) en un especial sobre la tragedia de la corbeta Gneisenau (estaba armada como fragata y era un barco escuela). Este año se celebran 125 años de la tragedia con una serie de actos en la ciudad de Málaga. Con Nicolás hablamos del temporal de levante, característico de la costa malagueña, responsable de la tragedia.

Recomiendo disfrutar de Teresa García Ballesteros y Juan A. Fernández Rivero, «Gneisenau, un naufragio fotografiado (125 aniversario)», Colección Fernández Rivero de Fotografía Antigua, 15 dic 2025; más información en «SMS Gneisenau (1880)», Wikipedia; y en el episodio especial completo de SER Málaga.

Puedes escuchar el episodio en Play SER, «Gneisenau: 125 años de memoria y solidaridad. La tragedia que hizo heroica a Málaga», 16 dic 2025 [a partir de 38:45].

El 16 de diciembre de 2025 se cumplen 125 años de la tragedia de la corbeta alemana SMS Gneisenau, que se encontraba fondeada frente al puerto de Málaga. Aquel día, un fuerte temporal de viento de levante provocó su naufragio, en uno de los episodios más trágicos de la historia marítima de la ciudad.

La corbeta, que estaba armada como fragata, era un barco escuela y se encontraba fondeada frente al puerto de Málaga. Había dejado una delegación diplomática en Marruecos y se encontraba a la espera de recibir la orden para retornar allí a recogerles. El 15 de diciembre se prevía un temporal de levante y las autoridades portuarias recomendaron al capitán que entrara en el puerto para ponerse a resguardo, pero no atendió esa indicación. A las 11:30 de la mañana del 16 de diciembre, el temporal empeoró con rapidez y el estado de la mar se volvió muy adverso. El buque no llegó a entrar en el puerto y, con el viento y el oleaje en aumento, las anclas cedieron. Sin gobierno y empujada hacia la costa, la fragata fue arrastrada contra la escollera del puerto, donde se golpeó de forma reiterada hasta quedar destrozada y hundirse a muy poca distancia de tierra.

A pesar de la violencia del temporal, la reacción de la ciudad de Málaga fue inmediata. Pescadores, trabajadores del puerto y vecinos se lanzaron al rescate en jábegas y con cuerdas, arriesgando su propia vida para salvar a la tripulación. Gracias a esa ayuda se salvaron muchos de los más de 400 marineros a bordo, aunque el balance final fue trágico: murieron 41 tripulantes alemanes (la mayoría jóvenes entre 16 y 18 años), entre ellos el comandante y el primer oficial, y también algunos malagueños durante las labores de auxilio. Además de rescatarles, les dieron comida, les alojaron y les dieron ropa. Aquella solidaridad dejó una huella profunda en la memoria de Málaga y en su relación con Alemania. Años después se materializó en el conocido Puente de los Alemanes, inaugurado en 1909 como gesto de agradecimiento. Además, la Reina Regente María Cristina otorgó a Málaga el título de «Muy Hospitalaria”, que figura en el escudo de la ciudad.

Esther: Desde el punto de vista científico, meteorológico, queremos conocer qué suponen y qué han supuesto a lo largo de la historia los temporales de levante en Málaga. Francis, ¿por qué un temporal de levante puede resultar tan peligroso en Málaga?

Francis: El levante es un viento que sopla desde el este y que afecta de forma muy notable a la costa de Málaga. Se produce por un contraste de presiones entre el Mediterráneo y el Atlántico, al canalizarse por el Estrecho de Gibraltar, dirigiéndose casi en línea recta hacia la costa de Málaga. Puede intensificarse y mantenerse durante horas o incluso días. Cuando sopla con fuerza, genera un oleaje persistente y muy energético que entra de lleno en la bahía de Málaga.

A comienzos del siglo XX, el levante era muy peligroso en Málaga por la orientación de la costa y del puerto, ya que ofrecía poca protección contra el levante. El oleaje llegaba de frente, sin apenas resguardo, empujando los barcos hacia tierra y no hacia mar abierto. En esas condiciones, un buque fondeado que pierde el ancla no tiene escapatoria: acaba siendo arrastrado contra la escollera. Esa combinación de viento persistente, oleaje frontal y una geometría portuaria desfavorable explica por qué el temporal de levante fue determinante y por qué la tragedia del Gneisenau fue tan rápida y devastadora. Hoy el puerto de Málaga está mucho mejor protegido frente al levante, pero cuando sopla con fuerza sigue siendo un viento que condiciona la actividad portuaria.

Esther: Hoy tenemos al habla a Nicolás Sánchez Maldonado, meteorólogo del Centro Meteorológico de Málaga de la AEMET (Agencia Estatal de Meteorología). [Saludos] Estamos recordando la tragedia del Gneisenau. Desde el punto de vista meteorológico, ¿qué tiene el levante para que haya sido tan temido en la costa de Málaga a lo largo de la historia del tiempo?»

Nicolás: «Se debe a la ubicación de la ciudad de Málaga y a la forma de su costa con respecto al mar de Alborán. El mar de Alborán, como todos sabemos, es un pasillo que da entrada al Mediterráneo en su parte más occidental, antes de llegar al Estrecho. La ciudad de Málaga se sitúa justo al final de una línea prácticamente recta que comienza en el cabo de Gata y se extiende de este a oeste. A partir de Málaga, esa línea se quiebra hacia el suroeste, hasta llegar finalmente a la zona de Tarifa y Algeciras».

Francis: En el caso del Gneisenau no fue una tormenta repentina, sino un episodio que fue ganando fuerza con el paso de las horas, desde el día 15 hasta la mañana del 16. ¿Ese comportamiento es una de las razones por las que el levante en Málaga resulta tan peligroso?

Nicolás: «Cuando se da una configuración de borrasca en la zona del Golfo de Cádiz, o incluso en el norte de África, como ha ocurrido este pasado fin de semana, el levante se acelera notablemente debido a la diferencia de presión entre la zona del Estrecho y la del cabo de Gata. Cuanto mayor sea esa diferencia de presión, con más fuerza sopla el viento, y cuanto más tiempo actúa sobre el mar, más se desarrolla el oleaje y más dañino resulta el temporal de levante».

Esther: Nicolás, ¿hasta qué punto la orientación de la costa y de los puertos, como el de Málaga, puede amplificar los efectos de un temporal de levante?

Nicolás: «Pues sí, la forma de la costa es bastante importante. Por lo que comentábamos antes sobre la situación de la ciudad de Málaga, aquí recibimos viento de tres direcciones principales. Por un lado, nos llega el levante, que no encuentra obstáculos desde que gira en el cabo de Gata hasta que alcanza la ciudad de Málaga. Por otro, tenemos los ponientes, que entran por el sur, rodeando la zona de Calaburra y sus alrededores, procedentes del Estrecho y pasando por Marbella. Y, por último, están los ferrales, muy característicos de la ciudad de Málaga, que son vientos del noroeste que penetran por el valle del Guadalhorce. Estos ferrales pueden ser intensos, pero suelen ser racheados. El levante, en cambio, es muy constante, la racha máxima de viento suele tener valores muy parecidos al viento medio. Es un viento que castiga mucho y, por eso, favorece tanto el desarrollo del oleaje».

Francis: ¿Esa es la razón por la cual un barco fondeado frente a la costa resulta más vulnerable con levante que con otros vientos como el poniente?

Nicolás: «Sí, efectivamente. Por esa razón, el poniente tiende a alejar los barcos mar adentro, mientras que el levante los acerca a la costa».

Esther: ¿Y hoy el puerto de Málaga está mucho mejor protegido que en el año 1900? Desde un punto de vista meteorológico, ¿se podría decir que un episodio como el del Nesenau, hoy en día, tendría consecuencias muy diferentes?

Nicolás: «El puerto de Málaga cuenta ya con un dique que todos conocemos y que está muy recrecido con respecto a lo que había hace unos 125 años. También es cierto que ese dique, aunque cumple su función, está siendo muy castigado y presenta, de hecho, un deterioro prematuro. Si no se hiciera nada por mantenerlo, aunque sí se está haciendo, ese dique acabaría cediendo y, en cierto modo, el mar terminaría recuperando su espacio».

«Es curioso que, si hacemos un recorrido por la costa de la provincia de Málaga, podemos comprobar como prácticamente todos los puertos tienen sus diques orientados de manera que los protejan de los temporales de levante. En ese sentido, basta con observar la bocana de los puertos para ver claramente que los ponientes son menos temidos a la hora de planificar la defensa frente al oleaje por parte de los ingenieros de puertos».

Francis: El mismo viento de levante que empuja barcos hacia la costa es el que se lleva la arena de las playas. ¿Estamos hablando del mismo mecanismo físico actuando de formas distintas?

Nicolás: «Está relacionado en el sentido de que, cuando tenemos un temporal de levante con un oleaje muy bien desarrollado, se trata de olas con mucha energía. Esa misma energía, que puede arrastrar embarcaciones hacia tierra con efectos peligrosos, es también la que permite el transporte de arena, desplazándola de un lugar a otro. De hecho, son prácticamente los temporales de levante los que modelan, en gran medida, la morfología de las playas en el litoral norte del mar de Alborán y, en particular, en las costas de Málaga».

Esther: Agradecemos a Nicolás Sánchez Maldonado, meteorólogo del Centro Meteorológico en Málaga de la AEMET que nos haya aclarado nuestras dudas sobre el temporal de levante en la tragedia del Gneisenau. [Despedida y cierre]



Deja un comentario