Se detecta un azúcar con cuatro carbonos (eritrulosa) en el medio interestelar

Por Francisco R. Villatoro, el 18 julio, 2026. Categoría(s): Astrofísica • Ciencia • Noticias • Química • Science ✎ 3

La vida terrestre usa los azúcares como fuentes y reservas de energía (glucosa, glucógeno y almidón), como parte de los ácidos nucleicos (ribosa en ARN y desoxirribosa en ADN) y como componente estructural (celulosa y quitina). Se han encontrado azúcares en meteoritos y en el asteroide Bennu. En el medio interestelar (ISM) se habían identificado más de 340 moléculas, pero ningún monosacárido (el glicolaldehído no es un azúcar). Se publica en Nature Astronomy la detección de un azúcar, la eritrulosa (una cetosa quiral de cuatro carbonos, C₄H₈O₄) en una nube molecular del centro galáctico, G+0.693−0.027, usando los radiotelescopios IRAM de 30 m y Yebes de 40 m. Usando cálculos de química cuántica y simulaciones astroquímicas se concluye que sobre los hielos interestelares se puede formar la eritrulosa por mecanismos abióticos. El mecanismo propuesto parte de dos moléculas C₂ (glicolaldehído y etilenglicol) abundantes en el ISM. Pero falta una validación experimental específica en análogos a los hielos interestelares.

Las observaciones con IRAM y Yebes cubren más de 91 GHz en las ventanas de 7, 3 y 2 mm; los espectros alcanzaron ruidos cuadráticos medios de 0.25–0.9 mK por canal en Yebes y de 0.5–2.5 mK en IRAM. Mediante MADCUBA-SLIM (Madrid Data Cube Analysis–Spectral Line Identification and Modelling) se ajustó el equilibrio termodinámico local (LTE) del espectro rotacional medido en laboratorio y se seleccionaron 12 conjuntos de líneas, en 17 transiciones electrónicas, seis de ellas no mezcladas y con baja contaminación. La formación química se estudió calculando energías, barreras y tasas corregidas por efecto túnel sobre hielo de agua amorfo, y después se incorporó el mecanismo a simulaciones Montecarlo cinéticas (KMC) con nueve semillas aleatorias y tres tasas de ionización por rayos cósmicos.

Por razones que ignoro, detectar por primera vez moléculas orgánicas en el medio interestelar tiene un gran atractivo mediático. De hecho, la eritrulosa es la molécula acíclica más grande identificada en dicho medio (contiene cuatro átomos de carbono y otros cuatro de oxígeno) y la segunda molécula quiral interestelar conocida. Además, gran parte de los coautores son españoles, Izaskun Jiménez-Serra, …, Carlos Briones, …, Emilio J. Cocinero, «Detection of a four-carbon sugar in interstellar space,» Nature Astronomy (13 Jul 2026), doi: https://doi.org/10.1038/s41550-026-02905-7. Recomiendo en español leer a María G. Dionis, «Detectan por primera vez un azúcar en el espacio interestelar,» Agencia SINC, 13 jul 2026.

La formación de azúcares en el medio interestelar antes de la formación de planetas y su supervivencia posterior apoya que suministro de precursores interestelares pudo tener un impacto en el surgimiento de la vida en la Tierra. Aunque lo cierto es que es suficiente dicho suministro desde el medio protoplanetario e interplanetario (cometas, asteroides, etc.). Las simulaciones KMC apuntan a que entre 0.5 × 10⁹ y 50 × 10⁹ kg de eritrulosa pudieron llegar a la Tierra primitiva desde el medio interestelar. Pero como el modelo es muy simplificado, dicha estimación debe tomarse con cautela.

El mecanismo de formación más favorable comienza cuando un átomo de hidrógeno es arrancado del glicolaldehído (la llamada abstracción de H), que tiene una barrera energética de 4.1 kJ mol⁻¹ y una constante de velocidad corregida por el efecto túnel de 3.1 × 10¹⁰ a 1.2 × 10¹² s⁻¹ entre 20 y 300 K. La etapa limitante es el cruce intersistema singlete–triplete. En los modelos KMC, la eritrulosa es el azúcar C₄ más abundante. Para una tasa de ionización por rayos cósmicos ζ ≥ 1.3 × 10⁻¹⁴ s⁻¹, las abundancias calculadas de la eritrulosa y de sus precursores difieren de las observadas en menos de un factor 5, aunque los azúcares C₃ se sobreproducen por factores entre 25 y 70.

El ajuste espectral estima una temperatura de excitación Tex = 11.3 ± 1.8 K, una densidad de columna N = (8.7 ± 0.8) × 10¹³ cm⁻² y una abundancia relativa al hidrógeno molecular de (6.4 ± 0.6) × 10⁻¹⁰. La probabilidad estimada de que las seis líneas más limpias coincidan por azar es del 0.2%, equivalente a una confianza aproximada del 99.8 % bajo las hipótesis estadísticas adoptadas; incluso usando solo tres o cuatro líneas, las confianzas serían del 95.2 % y 98.3 %. La eritrulosa resulta al menos 17.4 veces más abundante que el gliceraldehído y 8.7 veces más que la dihidroxiacetona, ambas no detectadas.

En resumen, se ha detectado eritrulosa en el medio interestelar, lo que sugiere que hay que seguir buscando otros azúcares C₃–C₅ en dicho medio. Queda por confirmar el mecanismo de formación en experimentos de laboratorio, que midan las tasas de reacción, fotodisociación y desorción en análogos del medio interestelar. Auguro que habrá muchas más detecciones de azúcares en los próximos años.



3 Comentarios

    1. Creo que mas correcto seria hablar de hipotesis, aunque no tiene mucho sentido entrar en estas discusiones dado que aun no hay un consenso sobre todo esto (Bunge mismo trata sobre este tema). Lo que no me queda claro es que si fue una observación directa o parte de simulaciones numericas basadas en observaciones.

      1. Más bien apoyo creo a la hipótesis de panspérmia molecular no biótica mientras in situ se producen procesos de abiogénesis sobre el ARN

        Para la panspermia biótica el ADN no aguanta un viaje tan largo como de 100 años luz. Ha de haber actividad biológica y replicación o sea vida consumiendo recursos y energía de forma constante y regular. Y eso es como tener un fuego que se ha de mantener alimentado todo ese tiempo dentro de una roca

        No puede aguantar

        Pero, en cambio, que mientras localmente en un mundo se produzca mucha química orgánica y al tiempo le vayan cayendo montones de moléculas complejas formadas por ahí arriba en todas partes parece algo bastante probable y que eso anime a la abiogénesis local alargando las cadenas de ARN hasta que se puedan plegar y tengan funciones biológicas diversas

        ¿no?

Deja un comentario