Nature publica el estado actual de la «fusión fría»

Mucha gente se queja de que no se publican resultados negativos en revistas de prestigio. Para llevarles la contraria, Nature  publica un artículo sobre el estado actual de la «fusión fría» de Fleischmann y Pons de 1989. Un resultado negativo en toda regla, pues todos los intentos de repetir sus observaciones han sido infructuosos. ¿Cómo es posible que se publique algo así en Nature? La editora principal, Magdalena Skipper, para curarse en salud lo ha publicado como artículo de opinión científica (perspective) en lugar de como artículo de investigación.

Por lo que parece Curtis P. Berlinguette (University of British Columbia, Vancouver, Canada) y Matthew D. Trevithick (Google LLC, Mountain View, CA, USA) han montado un grupo con unos 30 investigadores (doctorandos, doctores  e investigadores principales) para repetir los experimentos de «fusión fría». Tras 420 experimentos no han observado ningún efecto reseñable. Pero no importa, en su opinión hay regímenes aún no explorados que deberían serlo en el futuro; y su objetivo es intentar lograrlo. Nadie espera que tengan éxito, pero ellos afirman que están aprendiendo cosas sobre la físicoquímica de los materiales que están estudiando. Su conclusión más importante es que, en su opinión, seguir investigando en este gran fiasco sigue mereciendo la pena.

Por cierto, esta investigación está financiada por Google LLC. Allá ellos con lo que financian, pues el dinero les sobra. En mi opinión no se debería desperdiciar financiación pública en este tipo de investigaciones. El artículo es Curtis P. Berlinguette, Yet-Ming Chiang, …, Matthew D. Trevithick, «Revisiting the cold case of cold fusion,» Nature (27 May 2019), doi: 10.1038/s41586-019-1256-6. La editora de Nature se ha justificado en el editorial «A Google programme failed to detect cold fusion — but is still a success,» Nature 569: 599-600 (27 May 2019), doi: 10.1038/d41586-019-01675-9. También recomiendo leer a Philip Ball, «Lessons from cold fusion, 30 years on,» Nature 569: 601 (27 May 2019), doi: 10.1038/d41586-019-01673-x. Por cierto, Nature no aceptó el artículo de Fleischmann y Pons en 1989, pero publicó un artículo con resultados similares de S. E. Jones, E. P. Palmer, …, J. Rafelski, «Observation of cold nuclear fusion in condensed matter,» Nature 338: 737-740 (27 Apr 1989), doi: 10.1038/338737a0; ¡cosas de  John Maddox!

Para los despistados (o los más jóvenes) les recuerdo que el 23 de marzo de 1989 se anunció en rueda de prensa que la electrólisis de agua pesada con un cátodo de paladio producía más energía de la esperada para un proceso químico. Los químicos que lo descubrieron afirmaron que habían logrado una «fusión fría», una fuente casi infinita de energía limpia, abundante y barata. Por desgracia, todos los intentos de repetir su logro fueron infructuosos (salvo los realizados por inexpertos en los equipos experimentales que usaban para medir el exceso de energía térmica que obtuvieron resultados dudosos).

El grupo de Berlinguette y Trevithick ha intentado reproducir muchos de estos experimentos desde 2015, variando todos los parámetros a su alcance. En todos los casos se ha confirmado la hipótesis nula: no hay ningún calentamiento más allá del esperado para una reacción química. No hay ningún calor anómalo que requiera una explicación de física nuclear. Así lo indica el primer artículo que han publicado, nada más y nada menos que, en Nature. ¿Habrá influido la financiación de Google LLC en la publicación en una revista tan prestigiosa?

Por cierto, en el campo de la energía de fusión se usaba el término «fusión fría» desde 1956 para referirse a la fusión nuclear catalizada por muones (en lugar de neutrones). Sin embargo, el término está en desuso (salvo entre los más viejos del lugar) por su uso en el fiasco de Fleischmann y Pons. Estos químicos afirmaron haber detectado neutrones en su experimento de hidrólisis cuyo origen creían que era la fusión deuterio-deuterio (D-D). Con detectores fiables y físicos en el equipo, el grupo de investigación responsable del nuevo artículo en Nature no ha observado neutrones (más allá de los residuales de fondo asociadas a las fuentes de radioactividad natural en el laboratorio). No hay fusión posible en una reacción electroquímica.

El equipo de investigación financiado por Google LLC seguirá investigando, ya que afirman en su artículo que no han podido explorar la catálisis con hidruro de paladio altamente hidrogenado (PdHx con x > 0.875); aquí por hidrógeno se entienden todos sus isótopos, con énfasis en el deuterio. ¿Servirá de algo dicho estudio? Lo dudo, pero nunca diré nunca jamás. Hay pocos estudios sobre estos hidruros pesados, que son difíciles de sintetizar y caracterizar, así que todo lo que se aprenda sobre ellos en estos experimentos será científicamente interesante. Usar la búsqueda de la «fusión fría» como excusa es solo eso, una excusa. Si la excusa sirve para que Google LLC financie, bienvenida sea.

En resumen, el estudio de los metales deuterados siempre ofrecerá resultados que merezcan la pena. No se logrará la «fusión fría», pero todo lo que se aprenda en su síntesis y caracterización será bienvenido por los químicos y físicos de materiales. El futuro de la energía de fusión está en los reactores de alta temperatura (ITER, NIF, etc.).



3 Comentarios

  1. Yo entendía que la fusión a altas temperaturas se llevaba a cabo con deuterio y tritio . Considerando que queda un neutrón libre .

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Por Francisco R. Villatoro
Publicado el ⌚ 28 mayo, 2019
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