El culebrón de la hidroxicloroquina para la COVID-19

Por Francisco R. Villatoro, el 8 junio, 2020. Categoría(s): Bibliometría • Ciencia • Medicina • Noticias • Recomendación • Science ✎ 18

La hidroxicloroquina es un antimalárico y un antipalúdico que se usa para tratar la artritis reumatoide y el lupus. Se considera un antiviral porque puede atravesar las membranas lipídicas de los orgánulos celulares incrementando el pH en su interior, dificultando la replicación de los virus de ARN que se rodean de estas membranas. Se ha propuesto para tratar el Zika, la gripe aviar y la enfermedad de Borna, entre otras. In vitro neutraliza la replicación del coronavirus SARS-CoV-2; de hecho, es tan eficaz que se usa como control en los estudios de antivirales. Hay 140 ensayos clínicos en ClinicalTrials.org sobre su uso para la COVID-19, desde a nivel preventivo (profiláctico), como para el tratamiento de casos leves o severos, tanto como único fármaco, como combinada con otros antivirales. Los pocos ensayos que han finalizado ofrecen respuestas contradictorias. Por ello, hasta que se publiquen los resultados de los ensayos clínicos más grandes, como el SOLIDARITY de la OMS o el RECOVERY de la Universidad de Oxford, no se sabrá si la hidroxicloroquina es eficaz contra la COVID-19.

La medicina basada en la evidencia requiere evidencias; hasta ahora hay indicios, pero no hay evidencias de la eficacia y seguridad de la hidroxicloroquina (HCQ) para la COVID-19. Más aún, todos los fármacos tienen efectos secundarios; en especial cuando se administran junto a otros fármacos (la combinación de HCQ con azitromicina se sabe que produce arritmias y problemas cardiovasculares en los pacientes de COVID-19). Hay que dejar muy claro que la eficacia in vitro no implica la eficacia in vivo. Además, muchos de los efectos secundarios conocidos de la HCQ podrían agravar el curso de una infección por COVID-19. Por ello se requieren ensayos clínicos que desvelen lo que no sabemos y apoyen la práctica médica basada en la evidencia. La recomendación oficial de la OMS es que su uso se limite a los ensayos clínicos o para tratamientos compasivos; a pesar de ello, se ha autorizado su uso en algunos países, como China (febrero) y Francia (marzo).

Yo no soy médico, luego no debo opinar sobre asuntos clínicos. El culebrón de la HCQ me interesa desde una perspectiva cienciométrica. Máxime desde que se politizó cuando el presidente Donald Trump reveló el 18 de mayo de 2020 que llevaba una semana tomando HCQ para prevenir la COVID-19 (bajo el estricto control de su médico, que primero le disuadió de hacerlo). Con su punto álgido cuando la prestigiosa revista biomédica The Lancet publicó el 22 de mayo un artículo sobre los efectos adversos de la HCQ para tratar la COVID-19; la OMS paralizó el ensayo SOLIDARITY el 26 de mayo. Dicho artículo, junto a otro publicado en la prestigiosa New England Journal of Medicine, se basaban en datos de una empresa llamada Surgisphere. Si no eran datos inventados, poco les faltaba. Ante las críticas, la OMS reaundó el ensayo el 3 de junio, siendo retirados (retracted) ambos artículos el 4 de junio. Un gran mazazo al prestigio de estas revistas. El 5 de junio, el investigador principal del ensayo RECOVERY informó de que los resultados preliminares de este ensayo indicaban que la HCQ no era un tratamiento eficaz para pacientes hospitalizados con COVID-19.

Los artículos que cito aparecen como referencias al final de esta pieza. Recomiendo leer a Elisabeth Bik, «Thoughts on the Gautret et al. paper about Hydroxychloroquine and Azithromycin treatment of COVID-19 infections,» Science Integrity Digest, 24 Mar 2020; Leonid Schneider, «Chloroquine genius Didier Raoult to save the world from COVID-19,» For Better Science, 26 Mar 2020; Leonid Schneider, «Chloroquine witchdoctor Didier Raoult: barking mad and dangerous,» For Better Science, 22 Apr 2020; Christian Lehmann, «The Chloroquine Elephant in the Room,» For Better Science, 11 May 2020; Leonid Schneider, «Didier Raoult: Fin de Partie?» For Better Science, 27 May 2020; y Leonid Schneider, «Would Lancet and NEJM retractions happen if not for COVID-19 and chloroquine?» For Better Science, 05 Jun 2020.

Más información divulgativa en Antonio Villarreal, «¿Pero la hidroxicloroquina funciona o no? De fármaco más prometedor a fiasco y viceversa», El Confidencial, 06 jun 2020; Heidi Ledford, «Safety fears over drug hyped to treat the coronavirus spark global confusion,» Nature 582: 18-19 (29 May 2020), doi: https://doi.org/10.1038/d41586-020-01599-9; Heidi Ledford, Richard Van Noorden, «High-profile coronavirus retractions raise concerns about data oversight,» Nature (05 Jun 2020), doi: https://doi.org/10.1038/d41586-020-01695-w; entre otros muchos.

[PS 10 jun 2020] Recomiendo a los clínicos la lectura del apartado 4.2.3.1 «Hydroxychloroquine and Chloroquine» de Halie M. Rando, Casey S. Greene, …, Vikas Bansal, «SARS-CoV-2 and COVID-19: An Evolving Review of Diagnostics and Therapeutics,» GreenLab, GitHub (09 Jun 2020). «This is a review paper that is authored by scientists for an audience of scientists to discuss research that is in progress. If you are interested in guidelines on testing, therapies, or other issues related to your health, you should not use this document.» [/PS]

[PS 16 jun 2020] Te recomiendo escuchar el excelente podcast de El Método sobre el LancetGate: «El escándalo de la hidroxicloroquina», El Método, 16 jun 2020; Luis Quevedo entrevista al Dr. Carlos Chaccour, investigador del ISGlobal y profesor de la Universidad de Navarra, uno de los científicos que ha ayudado a destapar el escándalo de The Lancet.

Ir a descargar «El escándalo de la hidroxicloroquina».

La entrevista contiene detalles muy curiosos sobre la empresa Surgisphere. [/PS]

Empecemos por el principio. El 4 de febrero se publicó que la cloroquina y la hidroxicloroquina eran efectivas in vitro contra el coronavirus SARS-CoV-2 (entonces llamado 2019-nCoV) en cultivos de células Vero E6, como probaron los chinos Wang et al. [1]; algo de esperar, pues desde 2005 se sabe que eran efectivas in vitro contra el SARS-CoV [2]. A partir del 3 de febrero (Chinese Clinical Trial Registry) se iniciaron decenas de ensayos clínicos en China sobre estos fármacos para la COVID-19. Los resultados provisionales para los primeros 100 pacientes de hospitales de Wuhan (China) fueron positivos [3] [4]. Por ello, a mediados de febrero, se decidió incluir estos fármacos en la Guía de Tratamiento de Emergencia para la COVID-19 del Gobierno de China.

El culebrón se inició el 17 de marzo cuando entró en escena el francés Didier Raoult, director de la URMITE (Unité de Recherche sur les Maladies Infectieuses et Tropicales Emergentes), en Marsella, el más productivo e influyente microbiólogo de Francia según la revista Science en 2012. En una rueda de prensa, al más puro estilo sensacionalista, Raoult afirmó a bombo y platillo que la hidroxicloroquina (HCQ) combinada con la azitromicina (AZ) era un tratamiento eficaz contra la COVID-19. Le habían aceptado un artículo en la revista International Journal of Antimicrobial Agents, que apareció en la web el 20 de marzo [5]. No hubiera pasado nada sino hubiera entrada en escena nuestro segundo protagonista.

La noticia llegó a oídos de Donald Trump gracias a Fox News; desde el 19 de marzo Trump empezó a promocionar la cloroquina y la hidroxicloroquina como tratamientos eficaces contra la COVID-19. El mundo estaba a salvo y su campaña a la reelección podía continuar viento en popa. Mucha gente corrió a comprar estos fármacos antes de que se acabaran las existencias; países como India prohibieron su exportación; los pacientes que los necesitaban para otras enfermedades vieron peligrar su salud. Francia aprobó el uso compasivo de la HCQ durante la pandemia y otros países estuvieron a punto de hacerlo.

Nuestros siguientes protagonistas son Leonid Schneider, del blog For Better Science, y Elisabeth Bik, del blog Science Integrity Digest. Ambos sabían que Raoult fue acusado de manipular figuras y datos en algunos de sus artículos (en PubPeer: 2001, 2005, 2013, 2016, 2018, etc.); además, es negacionista del cambio climático (Le Point). Las redes sociales miraron con lupa su artículo y encontraron graves problemas metodológicos. No era un estudio aleatorizado, no había recibido la aprobación de ningún comité de ética, de los 42 pacientes iniciales solo se consideraron 36, de los que 16 eran de control y los otros 20 fueron tratados bajo protocolos diferentes en hospitales diferentes, el análisis estadístico de los datos era pésimo, etc. Una revisión por pares rigurosa habría rechazado el artículo, pero el editor de la revista era amigo y coautor de Raoult; además, había acelerado la revisión por pares a menos de 24 horas.

Emmanuel Macron (Presidente de Francia) visitó los laboratorios de Raoult el 15 de abril; afirmó que era un «gran científico» a pesar de las críticas que había recibido su trabajo sobre la HCQ (Le Parisien). A mediados de abril de 2020, las únicas pruebas a favor de que la HCQ era eficaz para la COVID-19 estaban en el polémico artículo liderado por Raoult. Así empezaron a aparecer muchos manuscritos (preprints) con pruebas en contra, incluso firmados por investigadores franceses [6]. Raoult criticaba en redes sociales la metodología de todos estos artículos en contra de la HCQ usando los mismos argumentos con los que le criticaron a él; incluso llegó a calificarlos de «fraude científico». Mucha gente empezó a darse cuenta de que Raoult estaba reconociendo que su propio trabajo también lo era.

El 7 de mayo se publicó en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine un estudio con 1446 pacientes de la ciudad de Nueva York que concluía que no había diferencia significativa en el curso de la enfermedad entre usar HCQ, usar AZ, usar HCQ y AZ, y no usar ninguna de las dos [7]. Concluía lo mismo otro artículo del 11 de mayo en JAMA (Journal of the American Medical Association) con 1438 pacientes del Estado de Nueva York; más aún, se observaba que la combinación HCQ y AZ aumentaba los problemas cardiovasculares [8]. Dos duros varapalos contra el uso de la HCQ para la COVID-19 que parece que alguna gente ya ha olvidado.

Las ascuas de la polémica contra Raoult se avivaron hasta el punto de que decidió arremeter contra el sistema de ciencia francés. En redes sociales mostró su desencanto por no recibir los apoyos que creía necesitar. La tensión creció hasta hacerse insostenible. No sé si se le pidieron «amablemente» que dimitiera o si decidió hacerlo motu proprio, pero el 20 de mayo anunció su dimisión del URMITE. Raoult abandonaba Francia para ocupar un puesto de catedrático en virología en la Universidad de Pekín (PUHSC, por Peking University Health Science Center).

Así llegamos a nuestro último protagonista, Sapan Desai, afincado en Chicago (EEUU) y presidente de la empresa de análisis de datos Surgisphere. Su empresa recopila datos clínicos (algunos de forma fraudulenta sin los permisos éticos necesarios) que «vende» a investigadores necesitados de datos para publicar (macro)estudios clínicos. Usando estos datos se publicaron dos artículos en The Lancet [9] y NEJM [10] que luego han sido retirados (retracted) por sus propios autores (salvo Desai).

El artículo en The Lancet del 22 de mayo analizaba 14 888 pacientes tratados con cloroquina (1868), cloroquina junto a un antibiótico macrólido (3783), hidroxicloroquina (3016) e hidroxicloroquina junto a un antibiótico macrólido (6221); el grupo de control eran 81 144 pacientes. Fallecieron en el hospital 10 698 pacientes (11.1 %) y los resultados indicaban que no había ningún beneficio en el uso de la cloroquina o de la hidroxicloroquina, más aún, combinada con el antibiótico era desaconsejable. Como no podía ser de otra forma, el propio Raoult arremetió contra el estudio por considerarlo poco creíble. A pesar de ello, la OMS paralizó el ensayo SOLIDARITY.

Las redes sociales hirvieron cuando se miraron con lupa los datos clínicos del estudio. No cuadraban ni los datos de Australia, ni los de África. El editor de The Lancet decidió abrir una investigación y solicitó todos los datos a los autores. Desai se negó a suministrar los datos de su empresa Surgisphere; eran confidenciales. Todo indicaba que el editor de The Lancet iba a retirar el artículo por incumplimiento de la ética científica que exige proporcionar todos los datos si son solicitados. La OMS reanudó el ensayo SOLIDARITY el 3 de junio. Los autores del artículo (salvo Desai, claro) enviaron el 4 de junio una carta al editor solicitando la retirada de su artículo (no confiaban en los datos de su coautor); el 5 de junio el artículo fue retirado por el editor.

Las dudas sobre los datos de Surgisphere salpicaron a otro artículo de los mismos autores en NEJM; todos los autores (incluido Desai) firmaron la solicitud de retirada dirigida al editor el día 4 de junio. Sin más dilación, el editor de NEJM publicó dicho día la retirada del artículo (en la web de la revista aparece un mensaje en letra muy pequeña indicando que el artículo está retirado, en lugar de la enorme marca de agua del artículo en The Lancet).

Muchos consideran que la retirada de estos dos artículos en revistas tan prestigiosas es un duro varapalo a la revisión por pares como mecanismo de certificación de la calidad de las publicaciones científicas. Pero hay que recordar una vez más que el objetivo del peer review no es identificar el fraude científico; desde siempre han sido los editores de las revistas los encargados de realizar dicha tarea (solicitando o constituyendo comités éticos específicos).

El (re)análisis detallado de los datos que sustentan los resultados y las conclusiones de un manuscrito no es la labor que se le exige a los revisores. Quizás en ciencias exactas se puede exigir a un revisor que evalúe con todo detalle si una demostración matemática es rigurosamente correcta. Pero en las ciencias empíricas, la repetición independiente de los experimentos o de los análisis estadísticos de los datos está más allá de las obligaciones de los revisores (que no reciben ningún emolumento por su labor).

Llegado a este punto te preguntarás si la hidroxicloroquina es eficaz para la COVID-19, o si no lo es. No soy médico, ni clínico, pero todo apunta a que no es eficaz y que los efectos secundarios que la acompañan junto a otros fármacos y antibióticos desaconsejan su uso generalizado. Sin embargo, hay 140 ensayos clínicos en curso cuyas conclusiones aún no se han publicado. A finales de 2020, cuando se publiquen los resultados de la mayoría de estos ensayos, sabremos con seguridad si la hidroxicloroquina es aconsejable como tratamiento.

Todo el mundo espera que los ensayos SOLIDARITY y RECOVERY sienten cátedra respecto al uso de la HCQ para el tratamiento de la COVID-19. Todos queremos tener la respuesta ya, no para hoy, sino para ayer. Pero la ciencia tiene su ritmo y los ensayos clínicos en humanos requieren su tiempo. El conocimiento firme, basado en evidencias, requiere que dichas evidencias se obtengan. Hasta entonces, dejemos que la ciencia siga su curso, lento pero seguro, sin despreciar la enorme relevancia de la revisión por pares, a pesar del LancetGate.

Referencias

[1] Manli Wang, Ruiyuan Cao, …, Gengfu Xiao, «Remdesivir and chloroquine effectively inhibit the recently emerged novel coronavirus (2019-nCoV) in vitro,» Cell Research 30: 269-271 (04 Feb 2020), doi: https://doi.org/10.1038/s41422-020-0282-0; Xueting Yao, Fei Ye, …, Dongyang Liu, «In Vitro Antiviral Activity and Projection of Optimized Dosing Design of Hydroxychloroquine for the Treatment of Severe Acute Respiratory Syndrome Coronavirus 2 (SARS-CoV-2),» Clinical Infectious Diseases: ciaa237 (09 Mar 2020), doi: https://doi.org/10.1093/cid/ciaa237; Jia Liu, Ruiyuan Cao, …, Manli Wang, «Hydroxychloroquine, a less toxic derivative of chloroquine, is effective in inhibiting SARS-CoV-2 infection in vitro,» Cell Discovery 6: 16 (18 Mar 2020), doi: https://doi.org/10.1038/s41421-020-0156-0; entre otros.

[2] Andrea Savarino, Johan R. Boelaert, …, Roberto Cauda, «Effects of Chloroquine on Viral Infections: An Old Drug Against Today’s Diseases?» The Lancet Infectious Diseases 3: 722-727 (2003), doi: https://doi.org/10.1016/S1473-3099(03)00806-5; Martin J. Vincent, Eric Bergeron, …, Stuart T. Nichol, «Chloroquine is a potent inhibitor of SARS coronavirus infection and spread,» Virology Journal 2: 69 (22 Aug 2005), doi: https://doi.org/10.1186/1743-422X-2-69; Christophe Biot, Wassim Daher, …, Erik De Clercq, «Design and Synthesis of Hydroxyferroquine Derivatives with Antimalarial and Antiviral Activities,» J. Med. Chem. 49: 2845-2849 (08 Apr 2006), doi: https://doi.org/10.1021/jm0601856.

[3] Jianjun Gao, Zhenxue Tian, Xu Yang, «Breakthrough: Chloroquine phosphate has shown apparent efficacy in treatment of COVID-19 associated pneumonia in clinical studies,» BioScience Trends 14: 72-73 (2020), doi: https://doi.org/10.5582/bst.2020.01047.

[4] Xueting Yao, Fei Ye, …, Dongyang Liu, «In Vitro Antiviral Activity and Projection of Optimized Dosing Design of Hydroxychloroquine for the Treatment of Severe Acute Respiratory Syndrome Coronavirus 2 (SARS-CoV-2),» Clinical Infectious Diseases (09 Mar 2020), doi: https://doi.org/10.1093/cid/ciaa237.

[5] Philippe Gautret, Jean-Christophe Lagier, …, Didier Raoult, «Hydroxychloroquine and azithromycin as a treatment of COVID-19: results of an open-label non-randomized clinical trial,» International Journal of Antimicrobial Agents (20 Mar 2020), doi: https://doi.org/10.1016/j.ijantimicag.2020.105949, medRxiv (20 Mar 2020), doi: https://doi.org/10.1101/2020.03.16.20037135.

[6] Matthieu Mahevas, Viet-Thi Tran, …,  Nathalie Costedoat, «No evidence of clinical efficacy of hydroxychloroquine in patients hospitalized for COVID-19 infection with oxygen requirement: results of a study using routinely collected data to emulate a target trial,» medRxiv (14 Apr 2020), doi: https://doi.org/10.1101/2020.04.10.20060699.

[7] Joshua Geleris, Yifei Sun, …, Neil W. Schluger, «Observational Study of Hydroxychloroquine in Hospitalized Patients with Covid-19,» The New England Journal of Medicine (07 May 2020), doi: https://doi.org/10.1056/NEJMoa2012410.

[8] Eli S. Rosenberg, Elizabeth M. Dufort, …, Howard A. Zucker, «Association of Treatment With Hydroxychloroquine or Azithromycin With In-Hospital Mortality in Patients With COVID-19 in New York State,» JAMA (11 May 2020), doi: https://doi.org/10.1001/jama.2020.8630.

[9] Mandeep R. Mehra, Sapan S. Desai, …, Amit N. Patel, «RETRACTED: Hydroxychloroquine or chloroquine with or without a macrolide for treatment of COVID-19: a multinational registry analysis,» The Lancet (22 May 2020), doi: https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)31180-6; Mandeep R. Mehra, Frank Ruschitzka, Amit N. Patel, «Retraction,» The Lancet (05 Jun 2020), doi: https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)31324-6.

[10] Mandeep R. Mehra, Sapan S. Desai, …, Amit N. Patel, «Cardiovascular Disease, Drug Therapy, and Mortality in Covid-19,» The New England Journal of Medicine (01 May 2020), doi: https://doi.org/10.1056/NEJMoa2007621 (retracted); «Retraction» The NEJM (04 Jun 2020), doi: https://doi.org/10.1056/NEJMoa2007621.



18 Comentarios

  1. Creo que hay un gran problema en como cristaliza todo esto en el gran publico: una perdida de confianza enorme hacia las voces autorizadas.
    Eso debe ser frustrarte para los investigadores que son rigurosos.
    Gracias, Francis.

  2. Creo que faltas a la verdad Didier Raoult no ha dimitido ni se le ha cesado, ha publicado tres estudios lo cual omites, el último con mas de mil casos. Creo que tiene bastante mas experiencia que tu.

    https://www.youtube.com/watch?v=qAyElSk9G4c

    La visita del presidente tuvo lugar por una serie de circunstancias le expuso sus opioniones y Macron decidio a posterior la via a seguir.

    1. Eso sin contar ese ad hominem gratuito (que incluso le honra) de sembrar dudas en cuanto a su credibilidad por manifestar dudas en cuanto al «cambio climático por efectos del hombre».

  3. Interesante recopilación, te suguero complementar con la mayor recopilacion publicada a la fecha correspondiente al investigador de Yale Harvey Risch, el, luego de ponderar la evidencia, concluye que el tratamiento con hidroxicloroquina más Azt, es efectivo en pacientes ambulatorios, invita a implementarlo con urgencia en todo el mundo. Ojo, la mayoria de los medios no diferencia un estudio hecho en pacientes graves vs leves o en etapas inciales. Ojo ahí.

    1. Fernando, te refieres a Harvey A Risch, «Early Outpatient Treatment of Symptomatic, High-Risk Covid-19 Patients that Should be Ramped-Up Immediately as Key to the Pandemic Crisis,» American Journal of Epidemiology: kwaa093 (27 May 2020), doi: https://doi.org/10.1093/aje/kwaa093 .

      ¿Has leído este artículo de opinión? En rigor no es un metaanálisis («systematic review»), sino lo que se llama una «perspective» (una opinión de un científico).

      ¿Has leído que evidencia apoya su opinión? Cinco estudios, los dos primeros son dos artículos de Raoult (ambos ampliamente criticados en redes sociales por sus errores metodológicos), el tercero es un documento word de un ruso (ni siquiera tiene formato de artículo científico), el cuarto es un artículo de brasileños sobre profilaxis con HCQ+AZ como tratamiento telemático ante los primeros síntomas antes de recomendar ir al hospital, y el quinto es un artículo del grupo de Raoult, pero sin su firma (ampliamente criticado en Francia y en redes sociales).

      ¿Te parece evidencia suficiente? Adelante, cree lo que diga Risch, eres libres de creer lo que te de la gana. Pero, recuerda, los artículos científicos hay que leerlos. Y en este blog, los artículos científicos se leen.

  4. Estudios desde 2016 de medicina intensiva se conoce la hidroxicloroquina, como un fármaco potencialmente letal. Su empleo en enero de 2020 en Wuhan no hizo sino agravar las complicaciones de la enfermedad por covid-19 y sólo justificó su uso posterior a primeros de año, el ser un fármaco barato y aligerar por fallecimiento la saturación hospitalaria que se producía internacionalmente.

    1. A mi también me parece una irresponsabilidad total usar un fármaco que se sabe es tóxico y que combinado con otros compuestos puede tener efectos secundarios graves para la salud de un paciente. Me parece que la aplicación de tratamientos obedece más a una desesperación de los gobiernos basado en estudios o suposiciones sin ningún rigor científico. No sé, pero me parece que este es uno de esos casos donde el remedio puede resultar peor que la enfermedad y lo lamentable es que muchos líderes de estado (no solo Trump), hayan alentado el uso de tratamientos a base de cloroquina contra el COVID-19, sin tener en cuenta su eficacia y la seguridad sanitaria, solo por dar la impresión de estar controlando la situación.

    2. Una precisión.

      El paracetamol también lo es. Cualquier fármaco es potencialmente letal. De hecho, cualquier sustancia conocida es potencialmente letal.

      Con ésto no quiero decir que la hidroxicloroquina sea maravillosa o lo contrario pero me parece absurdo el argumento de que es potencialmente letal.

  5. Hola. Me parece un interesante trabajo el que haces. Una revisión bastante meticulosa, acertada o no, no es mi labor esa, creo que tu intención es buena y tus objetivos son limpios. Divulgar.
    Varias cosillas sin importancia.
    a) » la hidroxicloroquina es un antimalárico y antipaludico» , dices. Bueno, es un poco repetitivo,porque sabes de sobra es lo mismo malaria que paludismo. Pero vale.
    b) Que Trump hable, es meter la pata , fijo. Jamás debe de pronunciarse y menos en temas que no son su especialidad.
    c) Yo si he empleado la asociación Azitromicina e Hidroxicloroquina ( Dolquine 200) . Soy médico ( colegiado 6369 ) y me contagié de la COVID19. Me hice un electro con un intervalo QT corregido de menos de 440 milisegundos y me automediqué. Si, está mal, pero mas acojona estar en una UCI intubado y morir como un perro atado a un ventilador mecánico, pues tengo mas de 60 y tengo factores de riesgo. Es mi cuerpo, es mi vida, es mi decisión. Me importa tres cojones que me creas o no, pero a las 36 horas estaba afebril, sin tos, sin síntomas y, ante la espectacular mejoría decidí continuar sólamente con Azitromicina durante seis días mas, tras hacer la placa y ver que no había neumonía ni derrame pleural, decidí parar al pasar el temido «séptimo día», que es cuando se desencadena la «tormenta de citokinas» y te vas a tomar por el culo al otro barrio y a los 18 días después di negativo en la PCR. ¿Volvería a hacerlo? No lo se, espero que no me haga falta.

    Disculpa mi lenguaje barriobajero y cuartelario,quizás no te lo mereces porque se te ve buena gente y que vas de cara , pero es que tengo los huevos negros de aguantar muchas cosas, la fundamental que mi administración ni me proteja, ni me dote de las medidas de protección adecuada. Y es lamentable, si, automedicarse, pero no esperes ni lo más mínimo de unas autoridades que te mienten cada día, sin cortarse un pelo.
    Ya
    Mira, si alguien de mi familia cae enfermo, haría, bajo mi responsabilidad lo que crea correcto. Si los síntomas son muy débiles, posiblemente nada si el enfermo es menor de 30 años, pero si a las 72 horas no va bien, ni lo dudo.
    Curiosamente la Hidroxicloroquina vale 5 euros mientras que el remdesivir vale una pasta que te cagas por la pata abajo, asi que no me cuentes cuentos raros, que hay intereses económicos de por medio, tremendos. Lo de Surgisphere es de traca y de juzgado de guardia. Creo que los ensayos clínicos deben de continuar y que SOLIDARITY es importante que se termine,para bien o para mal, pero que de algún tipo de información acerca de si vale o no vale los derivados de la 4 aminoquinolina ( Resochin y Dolquine, Cloroquina e Hidroxicloroquina) Todo indica que no, pero dependerá que paquete estadístico que utilices y el mundo de los Clinical Trials es muy especial, por no decir que es una jungla, un putiferio donde hay intereses de todo tipo. No digo que Gilead sea una mafiosa, simplemente digo que los Ensayos Clinicos son un mundo muy complejo y que deberian ser triple ciego y que necesitan muchísimo tiempo y mucho dinero. Esa es la cuestión. DINERO. Si se pudiera tratar a la COVID19 con antimaláricos, la situación en Africa o America latina podria controlarse.Ponte en la piel de los 45.000 españoles que han muerto, algunos colgados de los telefonos 900 que no paraban de comunicar, ponte en la piel de los 45.241 brasileños que han muerto a dia de hoy ( y seguimos para bingo) . Sin cloroquina, sin nada. ¿van a pagar por el Remdesivir? Pero si vale mas de 100 dólares el chute!!!
    Ya que te gusta tanto divulgar y difundir «cultura», pues investiga los delitos que se están produciendo en España, a dia de hoy. Una jartá.
    Es mi decisión, es mi vida y volvería a hacerlo.

      1. Efectivamente, Dr. Francis R. Villatoro, la automedicación no es buena, ni la propongo como solución a los problemas.Claro que no.Los protocoloes están para beso, para hacer medicina basada en la Evidencia científica.
        Los Clinical trials parece ser que dan malas perspectivas para la Hidroxicloroquina, según : https://www.sciencemag.org/news/2020/06/three-big-studies-dim-hopes-hydroxychloroquine-can-treat-or-prevent-covid-19
        Más información en mis bitácoras
        http://www.adicciones.es/index.php/adicciones/article/view/22
        https://drlopezcorbalan2.blogspot.com/.
        https://drlopezcorbalan2.blogspot.com/

        No es una bitácora con fines divulgativos sobre la COVID19, sino se dedica fundamentalmente al campo de los Cannabinoides artificiales y a aspectos Farmacológicos de las sustrancias que producen adicción.
        Dr. Francisco Montetoro, yo también era un»espíritu puro» que buscaba divulgar, saber, conocer, curiosear…y dar a conocer ciencia. Hace mucho ya de éso.

    1. La hidroxicloroquina también ha sido aprobada en España como tratamiento para la COVID-19 y no solo como tratamiento compasivo. Tengo conocidos a los que se la han recetado como tratamiento para casa. Sin preguntar por antecedentes cardíacos lo cuál me parece algo arriesgado. Claro que posiblemente es más arriesgado chupar virus en la sala de espera del hospital.

      No sé si será anecdótico o no pero se han recuperado.

      No puedo estar más de acuerdo con el Dr. López Corbalán. En casos así si esperas a las evidencias estás muerto.

      Por otro lado parece que las evidencias de la medicina basada en evidencias son más bien nada fiables.

      Why Most Published Research Findings Are False, John P. A. Ioannidis:
      https://doi.org/10.1371/journal.pmed.0020124

  6. Habrá que revisar las fuentes. Parece que Raoult no se va a ningun lado.

    https://forbetterscience.com/2020/05/27/didier-raoult-fin-de-partie/

    «Newspapers were quick to denounce the letter as fake news and a prank, because Raoult’s PR goblin, Yanis Roussel, announced “Attention fake: Didier Raoult does not go to China”. He for sure does not, the job offer from Peking was definitely fake news. Lafort himself forwarded to journalists the original email sent by “pr.didier.raoult@protonmail.com“.»

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