Podcast CB SyR 527: Premios Nobel de ciencias de 2025, biomecánica de los escutoides y Cassini en géiseres de Encelado

Por Francisco R. Villatoro, el 12 octubre, 2025. Categoría(s): Astrofísica • Biología • Ciencia • Física • Historia • Medicina • Noticias • Personajes • Physics • Podcast Coffee Break: Señal y Ruido • Química • Recomendación • Science ✎ 4

Te recomiendo disfrutar del episodio 527 del podcast Coffee Break: Señal y Ruido [iVoox AiVoox BApplePod AApplePod B], titulado “Premios Nobel; Escutoides; Encélado”, 09 oct 2025. «La tertulia semanal en la que repasamos las últimas noticias de la actualidad científica. Cara A: El Café de Ganimedes. Ep010 (07:10). La polémica del Planetario (08:10). Éxito de la Quedada Coffee Break en Madrid (13:50). Cerveza cientófila. Para hacer tu pedido, escribe a: http://wa.me/34943013395. (23:40). Premio Nobel de Medicina (28:30). Cara B: Escutoides: la forma de las células de los epitelios curvados (00:00). Premio Nobel de Fïsica (45:00). Las moléculas orgánicas en los chorros de Encelado (1:12:40). Premio Nobel de Química (1:24:40). Señales de los Oyentes (1:53:40). Imagen de portada desarrollada con IA generativa por Héctor Socas Navarro. Todos los comentarios vertidos durante la tertulia representan únicamente la opinión de quien los hace… y a veces ni eso».

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Descargar el episodio 527 cara A en iVoox.

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Como muestra el vídeo participan por videoconferencia Juan Carlos Gil Montoro @ApuntesCiencia / @ApuntesCiencia.bsky / @ApuntesCiencia@astrodon, José Edelstein @JoseEdelstein, Gastón Giribet @GastonGiribet (solo cara B), Borja Tosar @BorjaTosar / @BorjaTosar.bsky / @BorjaTosar@astrodon (solo cara B), y Francis Villatoro @eMuleNews / @eMuleNews.bsky / @eMuleNews@mathstodon. Por cierto, agradezco a Manu Pombrol @ManuPombrol el diseño de mi fondo para Zoom; muchas gracias, Manu.

Saludos, criaturas cientófilas de toda la galaxia. Estamos en la semana cientófila por excelencia, la semana de octubre en la que se anuncian los Premios Nobel de ciencias. Todas estábamos nerviosas cerca del teléfono esperando una llamada que nunca llegó. Y más tarde todo era pura ansia viva por conocer qué personas han sido galardonadas con el más prestigioso de todos los premios científicos. Todo esto me recuerda que Richard Feynman (Nobel de Física en 1965) era tan despistado que, durante el banquete en Estocolmo, se perdió buscando el baño y terminó en la cocina del palacio real. Aprovechó para charlar con los cocineros y brindar con ellos. Nos lo cuenta Ralph Leighton en la transcripción de sus conversaciones con el genio neoyorquino en su libro conjunto «¿Está usted de broma, Sr. Feynman? Aventuras de un curioso personaje tal como le fueron referidas a Ralph Leighton».

Por cierto, hoy es el NanoDay, el Día Nacional de la Nanotecnología. Y como recordaba Gastón Giribet en redes sociales, hoy 9 de octubre se cumplen 152 años del nacimiento de Karl Schwarzschild, el astrónomo y físico que el 22 de diciembre de 1915, desde el frente ruso, le envió por carta a Einstein una solución exacta de las ecuaciones para el vacío gravitacional que Einstein había usado el 18 de noviembre de 1915 para calcular el movimiento del perihelio de Mercurio. Por fortuna para Schwarzschild, dicha solución también es solución exacta para el vacío de las ecuaciones definitivas de la relatividad general que Einstein publicó el 25 de noviembre. Dicha solución exacta para el vacío describe los agujeros negros sin carga y sin rotación.

Y no, no te equivocas querida cientófila, yo no soy Héctor Socas. Nuestro hippodamoio director no está en Troya sino trabajando como Director de la Fundación del Telescopio Solar Europeo por lares allende nuestras fronteras. Así que me ha tocado a mí reemplazarle, como castigo por no haber acertado ninguna de mis predicciones a los Premios Nobel de ciencias de 2025. Así que pasen y pónganse cómodas, que aquí empieza Coffee Break: Señal y Ruido, la tertulia semanal sobre la actualidad científica. Y así sigue mi imitación del estilo de Héctor…

Tras mi presentación, anuncio que ya se ha publicado el episodio 010 del Café de Ganimedes (LCMF, 09 oct 2025). Emitimos un mensaje grabado de Héctor (que se encuentra en Lugano, Suiza, al sur, cerca de la frontera con Italia) sobre una cuestión que afecta al Planetario de Buenos Aires y ha generado mucho eco mediático. Me pidió Héctor que no comentáramos nada más, así que decidír cortar el asunto de forma brusca. Pero José (que conoce a la directora, pero no conocía la sugerencia de Héctor) decidió aportar información personal adicional, alguna muy interesante. Te recomiendo escuchar el audio.

Luego hemos comentado el éxito de la Quedada Coffee Break en Madrid. Organizada por Alicia Hurtado le agradecemos mucho su labor. Los tres, Alberto Aparici, Juan Carlos Gil y yo, disfrutamos mucho del fin de semana visitando museos y rodeado de personas cientófilas apasionadas por el conocimiento.

Alicia le envió una caja de cervezas cientófilas Coffee Break. Para hacer tu pedido, escribe a http://wa.me/34943013395. Como aclaró Héctor en el episodio 525, nuestro podcast no recibe financiación por la promoción de la cerveza de nuestra amiga Alicia Hurtado. Juan Carlos aprovechó para realizar una cata de la cerveza, que aderezó gracias ChatGPT:

«Nota de cata de la cerveza Coffee Break. Aspecto: Dorado claro, limpio y brillante, con una espuma blanca y persistente que invita al primer trago. Aroma: En nariz se perciben notas florales y herbales muy sutiles. La manzanilla no invade, sino que acompaña: está ahí, insinuada, aportando un matiz calmante y fresco que recuerda, curiosamente, a la tila. Sabor: De cuerpo medio y carbonatación moderada. La base maltosa típica de una golden ale sostiene un amargor suave, más contenido de lo que suelo preferir (soy de IPAs), pero equilibrado. La infusión de manzanilla introduce un giro inesperado, redondeando el conjunto con un punto aromático y ligeramente dulce. Sensación en boca: Sedosa, con un final limpio y ligeramente seco, en el que la nota floral reaparece de forma elegante. Impresión general: Me ha sorprendido. Esperaba no disfrutarla, pero me ha gustado. No es para beber todos los días, pero sí para recordar y recomendar como curiosidad bien lograda. Un experimento equilibrado entre la tradición cervecera y la botánica».

Me toca comentar el Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 2025 a la tolerancia inmunitaria periférica, otorgado a Mary E. Brunkow (64 años), del Instituto de Biología de Sistemas, Seattle, Whasinghton, EEUU, Frederick J. Ramsdell (64 años), de la empresa Sonoma Biotherapeutics, San Fransisco, California, EEUU, y Shimon Sakaguchi (74 años), de la Universidad de Osaka, Japón. Las enfermedades autoinmunitarias son resultado de la acción del sistema inmunitario contra nuestro propio cuerpo. La regulación inmune o inmunosupresión se encarga de evitarlas para mantener bajo control el sistema inmunitario. Los tres galardonados descubrieron uno de los mecanismos de inmunosupresión, el asociado a los linfocitos T reguladores (Tregs), que logran la tolerancia a antígenos del propio cuerpo en el llamado sistema periférico. El descubrimiento clave fueron los linfocitos Tregs por Sakaguchi en 1995, pero el mecanismo genético no se desveló hasta 2001 por Brunkow y Ramsdell (el gen Foxp3). En 2003, Sakaguchi vinculó el gen FOXP3 con los linfocitos Tregs, cerrando el círculo. El descubrimiento ha impulsado tratamientos más eficaces contra las enfermedades autoinmunitarias, contra el cáncer y para evitar efectos secundarios graves de los trasplantes de células madre (la mayoría aún está en fase de ensayos clínicos). En 2015 Sakaguchi entró en el Hall of Citation Laureates de Clarivate, pero Brunkow y Ramdsdell no aparecen.

El anuncio oficial del Nobel en YouTubeNota de Prensa [pdf], Información Divulgativa [pdf], y Descripción Avanzada [pdf]. Recomiendo leer a Antonio Martínez Ron, «Premio Nobel de Medicina 2025 para los descubridores de las células guardianas del sistema inmunitario», elDiario.es, 06 oct 2025; Nuño Domínguez, «Premio Nobel de Medicina 2025 para Mary Brunkow, Fred Ramsdell y Shimon Sakaguchi por identificar a los “guardias de seguridad del sistema inmunológico”,» El País, 06 oct 2025; Miryam Naddaf, «Medicine Nobel goes to scientists who revealed secrets of immune system ‘regulation’,» Nature, 06 Oct 2025; Catherine Offord, «Medicine Nobel goes to three researchers who identified immune system’s security guards,» Science Insider, 06 Oct 2025; entre otras.

Nos cuenta Juan Carlos un nuevo artículo sobre escutoides: la forma de las células de los epitelios curvados. El escutoide es un prisma modificado con un polígono en la cara superior (apical) diferente de la cara inferior (basal); en ambas caras y en todos los cortes transversales es un polígono que resulta de un triangulación de Voronoi, como resultado, en las caras laterales aparece un triángulo (llamado intercalacíon apicobasal), que recuerda al escutelo (scutum) de ciertos coleópteros (en la figura Protaetia speciose). El escutoide es la forma geométrica más famosa del año 2018, cuando se publicó en Nature Communications el artículo de los «picapiedra», Pedro Gómez-Gálvez y Pablo Vicente-Munuera, junto a Clara Grima y otros coautores, liderado por Alberto Márquez, Javier Buceta y  Luis M. Escudero. Ellos han seguido trabajando en el estudio de los escutoides en el tejido epiteliar.

Juan Carlos nos trae su último artículo, sobre la minimización de la energía mecánica entre las células epiteliales gracias a las intercalaciones apicobasales en los escutoides. Primero nos recuerda las leyes de los epitelios: (1) la ley de los epitelios (o del mosaico celular) que afirma que al microscopio los tejidos basal y apical muestran un mosaico de losas poligonales irregulares, sin huecos ni solapamientos; (2) la ley de Lewis (1928) que afirma que el área media de las células aumenta linealmente con el número de lados; (3) la ley de Aboav–Weaire (1970, 1974) que afirma que las células con muchos lados están rodeadas, en promedio, por células con pocos lados, y viceversa; y (4) la ley de Euler (o topológica) que afirma que el número medio de lados por célula tiende a seis. La nueva ley de los «picapiedra» (por Pedro y Pablo), también llamada ley del empaquetamiento tridimensional de los epitelios, afirma que a medida que aumenta el cociente basal/apical aumenta el número de vecinos, es decir, en los epitelios curvados, el número de vecinos aumenta con la curvatura del tejido.

El nuevo artículo presenta un nuevo enfoque para determinar las fuerzas y la energía mecánica en 3D entre las células de un epitelio curvado. En concreto, estudia los epitelios tubulares, que se observan en órganos como pulmones, riñones y vasculatura sanguínea. Usando simulaciones por ordenador se estudia la contractibilidad (Γ), que permite confirmar que en los epitelios planos las células prismáticas son las más estables desde un punto de vista mecánico. Sin embargo, en los tubos cúbicos o columnares las fuerzas de adhesión óptimas requieren intercalaciones apicobasales, luego sus células adoptan como forma los escutoides. Un trabajo teórico muy interesante, que apoya las hipótesis que ya se publicaron en 2018.

El nuevo artículo es Samira Anbaria, Pedro Gómez-Gálvez, Pablo Vicente-Munuera, Luis M. Escudero, Javier Buceta, «Apico-basal intercalations enable the integrity of curved epithelia,» Computational and Structural Biotechnology Journal 27: 1204-1214 (19 Mar 2025), doi: https://doi.org/10.1016/j.csbj.2025.03.011; el artículo pionero fue Pedro Gómez-Gálvez, Pablo Vicente-Munuera, …, Luis M. Escudero, «Scutoids are a geometrical solution to three-dimensional packing of epithelia,» Nature Communications 9: 2960 (2018), doi: https://doi.org/10.1038/s41467-018-05376-1.

Por cierto, Juan Carlos enfatiza que su pasión por los «voros» surgió durante su tesis doctoral, en la que publicó

J. C. Gil Montoro, J. L. F. Abascal, «The Voronoi polyhedra as tools for structure determination in simple disordered systems,» The Journal of Physical Chemistry  97: 4211-4215 (1993), doi: https://doi.org/10.1021/j100118a044 [PDF]; J. C. Gil Montoro, F. Bresme, J. L. F. Abascal, «Ionic association in electrolyte solutions: A Voronoi polyhedra analysis,» Journal of Chemistry Physics 101: 10892-10898 (1994), doi: https://doi.org/10.1063/1.467839 [PDF].

Me toca comentar el Premio Nobel de Fïsica al efecto túnel cuántico macroscópico en circuitos eléctricos, otorgado a John Clarke (83 años), de la Universidad de California en Berkeley, California, EEUU, Michel H. Devoret (72 años), de la Universidad de Yale, New Haven, Connecticut, EEUU y de la Universidad de California en Santa Barbara, California, EEUU, y John M. Martinis (67 años), de la Universidad de California en Santa Bárbara, California, EEUU, logran el ansiado galardón por descubrir el efecto túnel cuántico macroscópico y la cuantización de la energía en un circuito eléctrico. La física cuántica siempre ha sido considerada la física de los sistemas microscópicos (átomos y moléculas). Sin embargo, los condensados de Bose–Einstein, los superconductores y muchos otros materiales son sistemas cuánticos macroscópicos. Observar efectos cuánticos, como el efecto túnel, en dichos sistemas es, a priori, posible, pero, en la práctica, requiere alardes técnicos. Los galardonados este año realizaron experimentos en circuitos eléctricos superconductores en los que observaron el efecto túnel usando los niveles de energía cuantizados; lo más sorprendente es que dichos circuitos se podían sostener en la mano. Entre 1984 y 1985,  ClarkeDevoret y Martinis realizaron una serie de experimentos en uniones (o diodos) Josephson, formadas por dos superconductores separadas por un aislante. El aislante actúa como barrera de potencial que los pares de Cooper en los superconductores pueden atravesar. Cuando se aplica un voltaje cero en la unión se observa la aparición de un pequeño voltaje debido al efecto túnel de los pares de Cooper; además, dicho dispositivo está cuantizado, presentando niveles discretos de energía.  Este avance está en el germen de los cúbits superconductores, una tecnología cuántica ya consolidada, que se prodía decir que recibe el más alto galarcón; además, el avance también ha permitido el desarrollo de otras tecnologías cuánticas (en especial, avances en metrología cuántica).

El anuncio oficial del Nobel en YouTubeNota de Prensa [pdf], Información Divulgativa [pdf], y Descripción Avanzada [pdf]. Recomiendo leer a Elizabeth Gibney, Davide Castelvecchi, «Groundbreaking quantum-tunnelling experiments win physics Nobel,» News, Nature, 07 Oct 2025; Science News Staff, «Physics Nobel awarded for macro demonstration of quantum effects,» Science Inside, 07 Oct 2025; «Nobel de Física 2025 a los descubridores del efecto túnel macroscópico que abre la puerta a la computación cuántica», elDiario.es, 07 oct 2025; Daniel Mediavilla, «Premio Nobel de Física para John Clarke, Michel Devoret y John Martinis por revelar la física cuántica en acción,» El País, 07 oct 2025; entre muchas otras.

Nos cuenta Borja un nuevo artículo sobre las moléculas orgánicas observadas por la sonda Cassini en los chorros de Encelado (luna de Saturno). Estos chorros contienen granos de hielo y gases del océano subsuperficial que escapan en géiseres en fracturas cerca del polo sur. El contenido de los chorros dan lugar al anillo E de Saturno, como se probó con su instrumento CDA (Cosmic Dust Analyzer). Ahora se publica el análisis del espectro de masas de los granos de hielo usando los instrumentos INMS (Ion and Neutral Mass Spectrometer) y UIS (Ultraviolet Imaging Spectrograph).

El resultado muestra sustancias orgánicas como ésteres y/o alquenos alifáticos y cíclicos, éteres y/o etilos y otros compuestos que parecen contener N y O. Estas sustancias del subsuelo de Encelado tienen un origen hidrotermal (abiótico). Se han publicado varios artículos con análisis de laboratorio que demuestran que el origen abiótico explica a la perfección las observaciones de Cassini. A pesar de ello, en ciertos medios, se sigue vendiendo la hipótesis de origen biológico, que no tiene ningún fundamento. El nuevo artículo es Nozair Khawaja, Frank Postberg, …, Ralf Srama, «Detection of organic compounds in freshly ejected ice grains from Enceladus’s ocean,» Nature Astronomy (01 Oct 2025), doi: https://doi.org/10.1038/s41550-025-02655-y; sobre la hipótesis abiótica recomiendo Maxwell L. Craddock, Yasuhito Sekine, …, Frank Postberg, «Laboratory simulations of organic synthesis in Enceladus: Implications for the origin of organic matter in the plume,» Icarus 444: 116836 (10 Oct 2025), doi: https://doi.org/10.1016/j.icarus.2025.116836.

Me toca comentar el Premio Nobel de Química a las redes o estructuras metal-orgánicas (MOF), otorgado a Richard Robson (88 años), de la Universidad de Melbourne, Melbourne, Australia, Susumu Kitagawa (74 años), de la Universidad de Kioto, Kioto, Japón, y Omar M. Yaghi (60 años), Universidad de California en Berkeley, California, Estados Unidos, logran el más prestigioso galardón por el desarrollo de las estructuras (o redes) metal-orgánicas (MOF, por Metal–Organic Frameworks). Estas estructuras moleculares se parecen a las zeolitas (candidatas a un futuro Nobel) presentando grandes espacios vacíos por los que pueden fluir gases y otras sustancias químicas. Gracias a las MOF se han diseñado sistemas de captura de dióxido de carbono (CO2), de extracción de agua del aire del desierto, de descomposición de fármacos y residuos en el medio ambiente, de almacenamiento de gases tóxicos o para la catálisis de reacciones químicas. En las MOF los iones metálicos actúan como pegamento para largas moléculas orgánicas. Su gran ventaja es que se pueden diseñar para capturar y almacenar sustancias específicas de diferente tamaño molecular.

El anuncio oficial del Nobel en YouTubeNota de Prensa [pdf], Información Divulgativa [pdf], y Descripción Avanzada [pdf]. Recomiendo leer a Davide Castelvecchi, Miryam Naddaf, «Chemistry Nobel for scientists who developed massively porous ‘super sponge’ materials,» News, Nature, 08 Oct 2025; Science News Staff, «Architects of molecular cages win Chemistry Nobel,» Science Inside, 08 Oct 2025; «Nobel de Química 2025 a los creadores de armazones moleculares capaces de atrapar agua, contaminantes o CO2», elDiario.es, 08 oct 2025; Nuño Domínguez, «Nobel de Química para los inventores de una nueva arquitectura molecular,» El País, 08 oct 2025; entre muchas otras.

Fuente: Caretas, 12 sep 2024 (Krisztina Regos y Lajos Czegledi).

Y pasamos a Señales de los Oyentes. Cristina Hernández García pregunta: «¿El sistema inmunitario de las plantas es más sencillo aparte de más descentralizado?» Contesto que sí, cada célula de una planta tiene que tener un sistema inmunitario propio, pues no hay un sistema vascular por el que puedan alcanzar células inmunitarias específicas (que solo existen en los aniimales). Se puede considerar más sencillo, pero no menos evolucionado.

Thomas Villa pregunta: «Si el espaciotiempo fuese discreto, alguna topologia sin orientacion privilegiada como las soft cells sin ángulos de Gabor Domokos y Kriztina Regos, ¿podrían ser una opción posible?» Confesamos que ignoramos esas formas geométricas.

P pregunta: «¿Comó se interpretaría un proceso de black to white transition en un espaciotiempo kleiniano?» Gastón contesta que no hay que recurrir a cosas tan raras como el espaciotiempo kleiniano (que tiene dos tiempos). Las soluciones de tipo agujero blanco no existen en nuestro universo (en rigor, están exponencialmente suprimidas). Por tanto, no existen las transiciones entre agujeros negros y blancos. Así que no tiene sentido interpretar lo que no existe en un contexto kleiniano.

Cristina Hernández García pregunta: «Si hubiera un único fotón en el universo ¿habría movimiento/cambio ? ¿La frecuencia? ¿Habría expansión global? Si no la hubiera, ni fluctuaciones ¿se movería? ¿Cada oscilación sería el mismo tiempo?» Gastón contesta que en un universo con constante cosmológica, de tipo de Sitter, el espaciotiempo estaría en expansión, incluso si solo existe un único fotón. Recalco aquí que el fotón se movería a la velocidad de la luz en el vacío y que el tiempo (la flecha de tiempo cosmológica) sería independiente de la existencia y propiedades de dicho fotón.

Xavi Vico pregunta: «Si la gravedad manifiesta el espacio-tiempo, ¿podría existir un campo cuántico para la dimensión «tiempo» cuya excitación sería el gravitón? Gastón contesta que la gravitación no es el espaciotiempo, sino consecuencia de su curvatura, de su dinámica. El objetivo de la futura gravitación cuántica es entender la gravitación como un campo cuántico con una partícula llamada gravitón. La interacción entre dos gravitones (a un lazo) se puede calcular (porque es renormalizable), pero la interacción entre tres o más gravitaones (a dos o más lazos) ofrece valores infinitos (no es renormalizable). Recalco aquí que el gravitón no tiene nada que ver con la naturaleza del tiempo. No existe una dimensión temporal cuya excitación tipo partícula sea el gravitón.

P pregunta: «¿Existe una probabilidad no nula de que los últimos agujeros negros del universo, los más adentrados en la muerte térmica, no radien por Hawking y pierdan momento angular al mismo ritmo? Gastón contesta que cuando un agujero negro tiene mucho momento angular (está cerca de ser extremal), radia poco por Hawking, porque su temperatura de Hawking es muy baja. Si por algún proceso pierde momento angular, entonces su temperatura de Hawking aumentará y radiará más. Comento que en el artículo  de Christopher Ewasiuk, Stefano Profumo, «Evolution of Mass, Charge, and Angular Momentum in Black Hole Evaporation: a Comparative Analysis,» arXiv:2505.04812 [gr-qc] (07 May 2025), doi: https://doi.org/10.48550/arXiv.2505.04812) se estudia la pérdida de momento angular por radiación de Hawking en un agujero negro de Kerr. Se concluye que se pierde más rápido el momento angular que la masa, luego el agujero negro de Kerr se transforma en uno de Schwarzschild justo antes de su evaporación completa (la final de tipo Schwarzschild es extremadamente corta).

Julio César M pregunta: «¿Hay propuestas de relación entre la energía oscura y la inflación? ¿O es como relacionar la subida del dólar y la inflación de la canasta familiar? Contesta José que son dos efectos similares (que expanden el universo), pero la energía oscura es un fenómeno medible en época muy reciente (desde hace unos miles de millones de años), mientras la inflación cósmica acabó en el primer quectosegundo (10⁻³⁰ segundos). Con un asjuste fino se podrían conectar ambos fenómenos, pero no hay ningún modelo conocido que explique ambos fenómenos con un mismo campo escalar y que sea compatible con todas las observaciones cosmológicas de precisión.

¡Que disfrutes del podcast!



4 Comentarios

  1. Ante todo, hay que felicitarte, porque se sentía que el podcast estaba dirigido con gran seguridad y competencia. En algunos momentos —es verdad— se echaron de menos algunos comentarios simpáticos de Héctor, pero lo has sustituido de forma excelente, en mi opinión. 🙂 Mi impresión es que, este año, el Nobel más relevante fue quizá el de química, algo que, desde luego, va a cambiar el mundo. También es muy fascinante lo que comentó Juan Carlos sobre los escutoides, propuestos a nivel matemático por Clara Grima y después identificados en la naturaleza.
    Lo que me hace pensar —y que encendió mi curiosidad hasta el punto de formular aquella pregunta— es la siguiente frase, que encontré en el libro «Trece maneras de mirar al cielo» de José Edelstein, quien fue mi profe en un delicioso curso de Cosmología. En la pág. 141 escribe: “Una posible solución a este confuso escenario al que nos arrojan los principios antagónicos —o, como mínimo, en conflicto— de la mecánica cuántica y de la relatividad general sería pensar que el espaciotiempo está dividido en celdas fundamentales, como una pared lo está de ladrillos que la componen. Pero es muy difícil reconciliar esto con un hecho observacional de enorme relevancia e incontestable: el universo luce, con enorme precisión, prácticamente idéntico en todas las direcciones en las que miremos, a grandes escalas”.
    Ahora bien, esto me hizo pensar en un artículo que leí en Le Scienze, la versión italiana de Scientific American, sobre las soft cells, que serían la manera más eficiente de llenar un volumen tridimensional minimizando superficies rectas o ángulos. De hecho, estas soft cells no tienen ninguno. Te paso el enlace sobre el trabajo de Domokos y Regos: https://www.scientificamerican.com/article/mathematicians-discover-a-new-kind-of-shape-thats-all-over-nature/
    Quizá un empaquetamiento de este tipo, que no emplea esferas ni cubitos, sería apropiado para evitar direcciones preferentes al transmitir señales, o para no introducir anisotropías en la velocidad máxima, inhomogeneidades u otros efectos similares…

    1. Gracias por la referencia, Thomas.
      Recuerda que el plano se puede rellenar de forma no periódica, por ejemplo con las figuras de Penrose o con el “einstein sombrero” descubierto hace un par de años, y en 3D tenemos los cuasicristales. Se puede reconciliar un universo homogéneo e isótropo con la posibilidad de que esté íntimamente formado por celdas fundamentales.

      Juan Carlos—
      @ApuntesCiencia

      1. ¡Qué lujo: el mismísimo Juan Carlos me ha contestado! 😀 😀 Muchísimas gracias! Pues sí, creo que en muchos casos esas opciones geométricas ya las ha explorado la naturaleza, que se ha quedado con la opción más “barata”: máxima superficie de contacto entre celdas y mínimo número de ángulos. ¿Cuál sería la unidad de volumen perfecta para rellenar un volumen mayor? Las esferas no tienen ángulos, cierto, pero su superficie de contacto entre unidades es mínima: apenas seis puntos con las esferas colindantes. Eso deja demasiado volumen vacío. Mejor los cubos, con superficie de contacto máxima; pero tienen ocho ángulos (o vertices) y, por ello, direcciones preferentes ortogonales (vertical y horizontal), algo que no se observa. En cambio, con las soft cells en 3D se maximiza la superficie de contacto sin introducir ningún ángulo; eso las hace, desde mi superficial entendimiento del problema, muy prometedoras para pensar un «packing» 3D óptimo, homogéneo e isotrópico. ¡Gracias de nuevo! 🙂

  2. Debo no estar deacuerdo con la respuesta de Gastón sobre Black to white transition, los espaciotiempos kleinianos tampoco son físicos y no por ello no son teóricamente interesantes, él mismo construye agujeros negros en espaciotiempos kleinianos, que no son físicos, por tanto ninguno de sus trabajos sobre espaciotiempo kleinianos tiene sentido, bajo el mismo argumento.

    Hay mucha literatura científica que pasa revisión por pares sobre black to white transition, por tanto la respuesta de Gastón es improcedente. La pregunta no era si black to white transition es un proceso físico, que es lo que contesta Gastón. Nada que ver la respuesta con la pregunta.

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